Fuera de las reglas, 95% de condóminos
El desorden también los aleja de recursos para seguridad o protección civil; sin organización administrativa
CIUDAD DE MÉXICO.
De los 53 mil condominios que existen en la Ciudad de México, sólo cinco por ciento cuenta con organización administrativa interna registrada ante la Procuraduría Social (Prosoc), lo que les permite dirimir conflictos con base en la ley y beneficiarse de programas sociales.
El rezago se debe a la falta de información sobre los derechos y obligaciones de quienes habitan ahí, los requisitos para registrarse, así como los mitos en torno al papel de los administradores, figura que puede ser desde el propio vecino (con capacitación previa), hasta profesionales, señaló Salvador Vitelli, subprocurador de Derechos y Obligaciones de Propiedad en Condominio.
“Al estar organizados cambia su estatus y les da una mayor facilidad de entablar una convivencia más sana. No solamente se ofrece apoyo para mediar en una queja, es también informarse de cómo pueden ayudar a sus unidades habitacionales, cómo las pueden mejorar en temas de seguridad, protección civil, salud, medio ambiente, entre otros”, señaló durante entrevista.
Aunque 95 por ciento de los condominios capitalinos no está reportado formalmente ante la Prosoc, unos ocho mil 475, que representan el 15 por ciento del total, sobrellevan la administración con el respectivo mantenimiento y servicios del lugar.
“Al registrarse tienen la certeza que da la organización, salirse de la anarquía y abusos para transitar a un modelo organizado en el que pueden pedir cuentas del uso de los recursos, presentar cuentas y tener una representación jurídica”, explicó por su parte Jonathan Noyola, subprocurador de Promoción de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales.
Al año, la Prosoc recibe alrededor de cuatro mil quejas, cuyas principales temáticas son molestias en torno al ruido, mascotas, invasión de áreas verdes, morosidad y gasto del dinero acumulado por concepto de mantenimiento.
“Los servicios más demandados en el área de orientación están enfocados a cómo resolver un problema o disputa con un vecino o administrador. Luego ya buscan cómo organizar la vida interna en el condominio. Somos una entidad conciliatoria y la idea es que encuentren una instancia accesible para dirimir sus controversias de manera pacífica, que no sea bajo un esquema coercitivo”, señaló Vitelli.
El 30 por ciento de las denuncias se logran conciliar dentro de la Prosoc, tras reuniones entre los involucrados y la autoridad, otro 30 por ciento requiere la aplicación de sanciones, pero queda un 40 por ciento al que no le encuentran solución y de ahí “brinca a otro nivel”, dijo, como es el Tribunal Contencioso Administrativo, cuyas sentencias son más severas e incluso pueden implicar cárcel para los responsables.
Ante el bajo porcentaje de condominios registrados, la dependencia capitalina mantiene un programa de capacitación que busca informar sobre el registro, dan capacitación a los vecinos para convertirse en administradores, así como la promoción de los derechos y obligaciones, del que se desprende el decálogo del buen condómino.
“Cuando los vecinos llegan al acuerdo de organizarse mágicamente se van solucionando muchos problemas, se comienza a trabajar por el bien común”, concluyó Noyola.
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