Pide INAH orden en obras de rascacielos
Afirma Leyva que “matan la gallina de los huevos de oro”, ya que restan valor a las zonas patrimoniales

CIUDAD DE MÉXICO.
La construcción de rascacielos cerca o en zonas patrimoniales de la Ciudad de México debe regularse y discutirse, para evitar que haya afectaciones al patrimonio capitalino, aseguró la titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), María Teresa Franco.
Mariano Leyva, director del fideicomiso del Centro Histórico, coincidió al señalar que construcciones ajenas al carácter patrimonial de la zona podrían “matar la gallina de los huevos de oro", pues restarían valor artístico y turístico a la zona.
Al inaugurar el Foro sobre políticas públicas y acciones en el Centro Histórico, Franco insistió en que no se trata de limitar el desarrollo inmobiliario, sino de procurar que haya inclusión de vecinos en decisiones de cómo crecer la ciudad.
“Esta temática se tiene que ventilar a la luz pública y desde estas comisiones de expertos, donde debemos entender que el patrimonio cultural no puede preservarse sólo desde el sector cultural sino desde las áreas de planificación y desarrollo urbano.
“No es que ya no deba haber más torres, lo que debemos generar es una discusión abierta y técnica sobre qué características debe tener la nueva construcción en relación en concreto del Centro Histórico, pero debe ser en toda la ciudad, por una razón, las protestas importantes son por proyectos en San Ángel, Coyoacán y Narvarte. Toda sociedad discute", sentenció.
Han ejemplificado que el corredor Reforma no se puede seguir desarrollando sin la participación de quienes habitan en esas zonas, que, además, tienen edificios.
Entre los proyectos a los que refiere Franco están la Torre Cuarzo (Reforma 26), y al menos otros cinco rascacielos del conjunto Colón que se construirán dentro del Perímetro B y de un edificio de oficinas en la zona de Prolongación Paseo de la Reforma.
Durante cerca de 50 años los únicos rascacielos en la zona del Centro habían sido la Torre Latinoamericana y el edificio Miguel E. Abed, sin embargo, en 2005 fueron construidos los edificios de tribunales (21 pisos), y la cancillería (23 pisos) de Plaza Juárez, y un hotel frente a la Alameda Central (24 pisos), y Reforma 27 (27 pisos, inaugurado en 2010).
Los que se construirán en Reforma, Morelos y Bucareli serán los primeros rascacielos en el Centro de la Ciudad en una década.
“Las sociedades, todas, tienen visiones contradictorias y debe haber los mecanismos democráticos para que se diriman, que alcancen el bien común", sentenció Franco.
Certeza a compradores
La delegación Miguel Hidalgo ofrecerá a los compradores de inmuebles la posibilidad de que verifiquen previamente la legalidad de los usos de suelo.
A través de un convenio con el Club de Notarios se busca que en 72 horas los compradores de casas, departamentos u oficinas constaten la legalidad del patrimonio que quieren adquirir.
“Lo que estoy planteando con los notarios es que seamos la primera delegación donde ellos consulten con nosotros y les respondamos en máximo 72 horas sobre el tema de manifestación de obras referente al uso de suelo”, señaló la delegada Xóchitl Gálvez.
Informó que en los siete meses que tiene al frente de la demarcación han ubicado 20 construcciones irregulares con documentación falsa de permisos de uso de suelo, principalmente en Polanco, Lomas de Barrilaco 395, Monte Everest y Palmas.
“Es muy sencillo que los notarios nos consulten si esa manifestación de obra es real, que no esté alterada; es la mejor manera de acotar la corrupción”, sostuvo.
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