Advierten daño en el estómago por tuberías de asbesto
Acotan que la exposición debe ser prolongada

CIUDAD DE MÉXICO.
El asbesto que se cuela en las tuberías de la red de agua potable, que burla los filtros de potabilización y que llega al agua que consume la población puede ocasionar problemas en el aparato digestivo, pero sólo si la ingesta es alta y prolongada; de lo contrario, no representa un riesgo considerable para la salud, indicó Carla Larrea, del Instituto de Biología de la UNAM.
Para que una persona desarrolle un cáncer relacionado con el asbesto que se desprende de las tuberías de agua y la contamina, principalmente el estómago, debe tener una exposición continua y prolongada, en este caso ingiriendo el líquido de manera constante, lo cual ocurre poco en la ciudad, pues la mayoría de las personas utiliza agua embotellada que es sometida a procesos de purificación diferentes, aunque hay grandes excepciones.
Larrea agregó que investigaciones del Instituto de Biología de la UNAM han identificado que quienes utilizan agua directamente “de la llave”, ya sea almacenada en tinacos elaborados con asbesto o de una toma directa de la red pública, presentan problemas en el aparato digestivo.
Aclaró que el riesgo más grave del asbesto ocurre en el aire, el cual se inhala y se aloja en el aparato respiratorio, provocando cáncer de pulmón.
Revisan problema
“(Se hace) trabajo muy importante para controlar, para combatir fugas, pero también para cambiar en donde se tiene que realizar ya una sustitución por todo el tiempo (que tiene la tubería de la ciudad)”, dijo el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.
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