Fotomultas ambientales: piden evitar polémica por “cuotas mínimas”
Otorgar un porcentaje de las sanciones impuestas a la empresa que opere los radares de la Semarnat sería un incentivo para que no sean tan precisos en las mediciones, alertan expertos
CIUDAD DE MÉXICO.
El uso de radares para medir los índices contaminantes de los vehículos y aplicar fotomultas deberá tener una vigilancia puntual de las autoridades locales y federales, principalmente en cuanto al modelo financiero y a la logística de operación, afirmó Adriana Lobo, directora ejecutiva del Centro de Transporte Sustentable EMBARQ México.
Opinó que el sistema que planteó la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la operación de estos equipos no es el mejor, ya que la empresa prestadora del servicio se quedaría con un porcentaje de las multas, igual que sucede con las fotomultas por infracciones de tránsito.
“Cuando se pone el modelo financiero exclusivamente sobre un porcentaje de la sanción podría tener un incentivo para no ser tan preciso en la cantidad de sanciones. Hay que cuidar que esté blindado ante la corrupción”, apuntó.
En diciembre pasado se desató una polémica tras revelarse que el contrato otorgado a Autotraffic para emitir fotomultas de tránsito establecía que la empresa se quedara con 46% de las infracciones pagadas por conductores, además de que debía aplicar un mínimo de 150 mil sanciones al mes.
Excélsior dio a conocer el martes que la Semarnat analiza la utilización de radares en el Valle de México para identificar vehículos contaminantes y multar a sus dueños.
La estrategia consiste en colocar sensores móviles en puntos estratégicos para medir, en operativos tipo alcoholímetro, la contaminación de vehículos en marcha y, en su caso, poder enviar a los domicilios la fotografía y el talón de pago de la multa correspondiente, que en principio equivaldría a mil 720 pesos.
Este sistema no sustituiría a la verificación, por lo que aun cuando los automovilistas paguen los derechos y sus vehículos pasen las nuevas pruebas en los verificentros, no quedarán exentos de ser multados si los sensores detectan que sus emisiones superan los límites estipulados.
Lobo agregó que debido al número reducido de puntos en los que se instalen este tipo de sensores no será significativo el congestionamiento que pudiera generarse y las emisiones vinculados a esto.
Aseguró que el programa puede arrojar resultados positivos para combatir la contaminación vehicular.
“Si sales y tiene humo negro y visiblemente tienes un problema, cada vez que pases por un arco te deberían cachar. Creo que la sanción hace que estés más alerta y tengas más cuidado en mantener tu vehículo en condiciones”, dijo.
Medida incierta: IP
La aplicación de las fotomultas ambientales continúa siendo un mecanismo incierto para la población, dijo Eduardo Guerrero, director de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope).
Indicó que la colocación de sensores móviles tendría que operar bajo mecanismos de transparencia para evitar incertidumbre o asignación de multas de forma irrestricta.
“El tema de las fotomultas no es bien visto por los comerciantes y por los ciudadanos en general porque no existe un mecanismo que te asegure, a ciencia cierta, que cometiste una falta administrativa”, explicó.
Sensores deberían multar verificentros
Se debe sancionar a establecimientos que den holograma cero o doble cero a quien no lo amerite: asesor de la CAMe.
Los sensores que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) pretende colocar para cazar vehiculos contaminantes en circulación tienen que servir también para sancionar a los verificentros que incurrieron en prácticas de corrupción al otorgar el holograma cero a unidades altamente emisoras, consideró Adrián Fernández Bremauntz, expresidente del Instituto Nacional de Ecología.
Explicó que el uso de equipos remotos permite realizar miles de mediciones en poco tiempo y a bajo costo, lo que ayudaría a establecer tendencias para identificar los sitios donde no se está haciendo bien el trabajo, como parte del Programa Emergente de Verificación Vehicular que entrará en vigor a partir de julio.
“Si se puede tomar la placa del vehículo, las bases de datos van a mostrar en qué verificentros se revisó ese automóvil y rápidamente, después de medir miles de unidades, empezarían a salir con claridad tendencias de dónde se está entregando, por ejemplo, la calcomanía cero a los vehículos que tienen emisiones bastante más altas; la autoridad debería utilizar este mecanismo para sancionar de manera muy estricta a los verificentros que caen en prácticas de corrupción”, indicó.
El también integrante del Comité Técnico Asesor de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) reconoció que el cobro de fotomultas ambientales genera polémica debido a que tiene un sesgo recaudatorio, por lo que debe haber absoluta transparencia en su aplicación y en el destino de los recursos que tendrán que ser utilizados para generar, en todo caso, un transporte limpio y eficiente.
Propuso un Observatorio Ciudadano de la Contaminación, para la sociedad civil haga un seguimiento mes a mes del paquete de medidas que en breve serán anunciadas por el titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano Alamán.
“Hay que darle transparencia al sensor remoto de cómo se aplica, mostrar a la gente que se calibran los equipos, que se mide correctamente, que no hay arbitrariedad”, señaló.
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