Nuevos materiales alargan vida de L12
Presentan una cuarta parte del desgaste previsto, señala Obras y Servicios
CIUDAD DE MÉXICO.
Los materiales que se usaron para la rehabilitación del tramo elevado de la Línea 12 del Metro tienen un desgaste y deformaciones cuatro veces menores a lo esperado.
Después de seis meses de operaciones, el tramo reparado entre la terminal Tláhuac y la estación Culhuacán tendría que ser sometido, entre finales de este mes y mayo próximo, a un primer proceso de mantenimiento y reperfilado.
Sin embargo, datos que obtuvo la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México (Sobse) y la empresa Systra, encargada de la rehabilitación, revelaron que los rieles, balasto, durmientes y fijaciones sólo presentan una cuarta parte del desgaste que se había previsto para este tramo de la línea.
En entrevista, César Guerrero, director de Obras Públicas de la Sobse, explicó a Excélsior que las mediciones se llevaron a cabo en coordinación con el Sistema de Transporte Colectivo para conocer el grado de deformación que tenían ya los materiales para compararlas con los datos obtenidos en gabinete incluidos en el Manual de Mantenimiento.
“Lo que encontramos fue un resultado muy favorable, lo que pensábamos predecir, digamos en seis meses para hacer el primer reperfilado de los rieles, no va a ocurrir así, sino que se va a alargar este tiempo de mantenimiento debido a los resultados.
“Estamos ganando una expectativa cuatro veces de lo que teníamos programado para la Línea 12”, explicó.
Al respecto, el secretario de Obras y Servicios, Édgar Tungüí, destacó que los resultados obtenidos hasta el momento y la contención del desgaste ondulatorio fueron posibles debido al uso de materiales de calidad.
“Trabajamos con éxito la rehabilitación. Se vigiló el cumplimiento de cada recomendación de los especialistas y ahora tenemos una Línea 12 segura, que próximamente ampliará su servicio hasta Observatorio”, subrayó el secretario.
Números positivos
De acuerdo con los estándares de daños que desarrollaron la Sobse y la empresa Systra, un factor de cuatro micras de deformación era esperado en los elementos de la vía para abril o mayo. Esta cifra sería el indicador de que un primer proceso de mantenimiento era necesario.
A la fecha, este indicador no ha resultado de las mediciones que se han hecho en el sistema de vías y apunta a una deformación del orden de una micra, lo que no hace necesaria la aplicación del primer reperfilado.
“En el caso de las fijaciones no hemos tenido que cambiar ninguna, se están comportando perfecto y están absorbiendo las deformaciones y tal es este tema, que las afectaciones en el riel están siendo de la cuarta parte esperada”, destacó el director de Obras Públicas.
Estos datos fueron integrados en el Manual de Mantenimiento que la Sobse y Systra elaboraron para que el STC lleve a cabo el manteamiento del tramo elevado, documento cuya elaboración concluyó la dependencia y entregó hace tres semanas al organismo operador de la línea.
Amplían periodos
Bajo este panorama, el primer mantenimiento integral que requerirá la Línea Dorada podría aplicarse hacia finales de este año, con un beneficio en ahorro de materiales y costos para la Ciudad de México.
No obstante, Guerrero indicó que junto con el Metro se llevarán a cabo revisiones y mediciones constantes para identificar las deformaciones que tengan los rieles por el paso regular de los trenes y al desgaste ondulatorio que afecta a todos los sistemas férreos en operación.




