Gas LP deja estela de contaminación

Pese a que el combustible natural genera menos polución, su uso es mínimo

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CIUDAD DE MÉXICO.

Aun cuando las emisiones contaminantes del gas natural para uso residencial son prácticamente nulas en comparación con el gas LP, y hasta 90 por ciento menores si se utiliza en automóviles, respecto a la gasolina y diesel, éste es un combustible cuyo consumo aún es mínimo en el centro del país.

Además, el gas LP debe ser transportado mediante tráileres y pipas que utilizan diesel, por lo que moverlo a los distribuidores y posteriormente a los usuarios finales deja una mayor huella contaminante.

Actualmente en la Ciudad de México se utilizan alrededor de cuatro millones de cilindros de gas LP, muchos de los cuales se encuentran en malas condiciones, pues su vida útil no va más allá de los 15 años, por lo que se sustituye un promedio de 400 mil al año, esto sin contar los tanques estacionarios.

En entrevista, Ángel Larraga, presidente de Gas Natural Fenosa, aseguró que las emisiones contaminantes, a nivel residencial, del gas natural son menores en comparación a otros combustibles, como el gas LP, pues el primero se trata de un hidrocarburo ligero mucho más limpio, el cual llega a través de ductos, es decir, no requiere de almacenamiento de ningún tipo.

“El gas natural llega desde los pozos a través de la red hasta el cliente final, mientras que el gas LP tiene que ir a través de pipas que circulan por las ciudades, y ahí si hay emisiones pues todo el parque de pipas, es decir, el transporte hasta el cliente final, es con transporte tradicional que se mueve con gasolinas”, dijo.

“Es un gas menos denso que el aire, por lo que es más volátil, tiene componentes de seguridad frente a otros combustibles”, señaló.

Sin embargo, en el caso del uso vehicular, dijo que en el país sólo cuatro mil 500 autos están convertidos a este combustible sin que haya un programa que fomente su uso, aun cuando los índices de contaminación son hasta 90 por ciento más bajos respecto a la gasolina y diesel.

Por otro lado, Luis Landeros, presidente en Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG), explicó que en México hay cerca de 15 millones de cilindros de diferentes tamaños, de los cuales se sustituyen 1.2 millones cada año, para lo cual se han realizado inversiones de 72 mil 600 millones de pesos de 2011 a la fecha.

La mayoría de los cuatro millones de cilindros que hay en la Ciudad de México tienen capacidad de 20 kilos, de los cuales 400 mil son sustituidos al año.

Detalló que la contaminación, o partículas suspendidas, emitidas por el gas LP son 120 veces menores en comparación al diesel, y una cuarta parte menos que la gasolina.

Insistió en que “el gas LP tiene 50 por ciento menos óxido nitroso que la gasolina y 20 veces menos que el diesel, en el caso de bióxido de carbono tiene 27 por ciento menos que la gasolina”.

Por ello, coincidió en que un mayor uso del gas licuado de petróleo en el parque vehicular podría contribuir a reducir los índices contaminantes.

“Todos los hidrocarburos contaminan: desde el gas natural, que es el hidrocarburo más básico, hasta el petróleo, que es el más complejo, en mayor o menor medida”.