Calidad del aire; piden más control a transporte de carga

Advierten expertos que las nuevas políticas ambientales deben actualizar normas y tecnología, además de promover uso de combustibles más limpios

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CIUDAD DE MÉXICO.

La falta de homologación entre las normas que miden la emisión de gases contaminantes y las que exigen el uso de tecnologías y combustibles limpios podría limitar el efecto que tengan las modificaciones que se estudian para mejorar la calidad del aire en el Valle de México.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) está a punto de anunciar las modificaciones al Programa de Contingencias Atmosféricas y un posible endurecimiento de la norma emergente de verificación vehicular.

Los cambios fueron ordenados luego de que la Ciudad de México y su zona metropolitana padeciera durante cuatro días índices en Fase 1 de contingencia ambiental provocados por altas concentraciones de ozono y de partículas suspendidas.

Sin embargo, los resultados de las nuevas medidas ambientales podrían ser limitados si desde la administración federal no se impulsa una actualización paralela de las normas que exigen tecnologías de retención de contaminantes y el uso de combustibles más limpios.

El conflicto es puntal en el parque vehicular pesado y de transporte de carga al ser el responsable de 80 por ciento de los gases precursores de ozono y de partículas suspendidas, principalmente PM 2.5, componente principal del carbono negro; a pesar de que este tipo de vehículos sólo representa 15 por ciento del parque vehicular en circulación.

“Un vehículo de carga pesado circula todo el día, probablemente emita mil veces más óxidos de nitrógeno, partículas 2.5 y gases precursores de ozono que un vehículo ligero.

“La normatividad para estas emisiones en México no ha cambiado desde hace 22 años. Así que un camión de hace 22 años es tan limpio como un camión nuevo”, apuntó Katherine Blumberg, especialista del Consejo Internacional sobre Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés).

Para Gisselle García, analista de Política Pública del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), la clave radica en que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales impulse la actualización de la Norma-044, que regula los estándares máximos permitidos de contaminantes para vehículos pesados.

“En México tenemos normas que están por debajo de lo que exige la Organización Mundial de la Salud, por eso cuando aquí nos dicen que la calidad del aire es buena, en otros países es regular; cuando aquí es regular, en realidad ya estamos respirando aire muy malo.

“Tendríamos que estandarizar estas normas y ya estandarizadas vamos a necesitar un combustible limpio que use mejor tecnología. No se puede usar diesel de Ultra Bajo Azufre en un camión viejo porque no sirve de nada”, expuso García.

Bajo un panorama de desfase normativo, el endurecimiento de la normatividad medioambiental que se analiza y sus resultados serán parciales si la flota vehicular no está equipada con tecnología como filtros de partículas y catalizadores más eficientes de gases contaminantes que respondan a parámetros Euro VI y US 2010.

“Todos esos tipos de tecnología reducen hasta 98 por ciento la emisión de óxidos de nitrógeno y de partículas suspendidas”, destacó Blumberg.