Iztapalapa, el sentimiento no cambia

Sólo en esta fecha Iztapalapa puede vivir relativa seguridad. Más de 10 mil policías son desplegados en las calles de los ocho barrios

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Es Iztapalapa volcada a la calle, al pago de penitencias, al recordatorio de que la vida dura y difícil en esta zona de la Ciudad de México.

CIUDAD DE MÉXICO.

Iztapalapa es contradictorio y la Pasión de Cristo desnuda todo ese caos en el que vive esa delegación del oriente de la Ciudad de México.

La conmemoración más numerosa de los últimos días de la vida de Jesús de Nazaret combina el gigantismo en que se ha transformado esta fiesta con la intimidad de las habitaciones de la casa de los ensayos, donde los apóstoles se preparan para salir a escenificar el gran teatro de masas.

La representación apenas ha movido un ápice los diálogos que han sido recitados por los personajes, muchos de ellos durante décadas, los trajes siguen evocando las vestimentas de hace dos milenios.

Lo que se transforma es el entorno, el contexto, donde el operativo policiaco ahora es protagonista por sus dimensiones, o el despliegue de televisión en vivo gracias al Periscope.

Contrasta que sólo en esta fecha Iztapalapa puede vivir relativa seguridad. Más de 10 mil policías son desplegados en las calles de los ocho barrios centrales, mientras que en la demarcación alrededor de 20 escenificaciones similares se presentan a lo largo del día.

Es Iztapalapa volcada a la calle, al pago de penitencias, al recordatorio de que la vida dura y difícil en esta zona de la ciudad puede tener una redención al salir a fuerza de recordar la historia de Jesús, que, de acuerdo con la tradición católica, murió sufriendo para salvar a la humanidad.

¿Será que en Iztapalapa se busca algún tipo de  redención a fuerza de recordar aquel episodio?

asj