'Vagoneritos': ni paga ni escuela

Los menores acompañan a sus familiares y van aprendiendo ahí la rutina de la venta, señala estudio

CIUDAD DE MÉXICO.

Aunque los ingresos de los vagoneros que laboran en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro oscilan entre 100 y 200 pesos diarios, los menores que trabajan en sus pasillos, salidas, andenes y vagones no reciben ganancias y son sus familiares quienes les asignan una cantidad semanal.

Los menores destinan ese dinero a la compra de alimentos, vestido y material escolar, señala un estudio exploratorio cualitativo elaborado por la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) con apoyo del STC.

Las conclusiones del estudio elaborado este año también detalla que los menores que trabajan en el Metro inician su formación académica hasta los seis años, la abandonan entre los 16 y 17 años y cuando asisten a una escuela lo hacen de forma irregular.

Explica que en general los niños de cero a cinco años no acuden a centros de desarrollo infantil ni preescolar debido a que acompañan a sus familiares durante su jornada.

“Estos pequeños son llevados en brazos o caminan al lado de un familiar; son llamados ‘acompañantes’, pero están durante toda la jornada de los adultos, observando y adquiriendo las habilidades para en su momento desempeñar las mismas actividades”, advierte el estudio.

Los infantes que tienen más de seis años están inscritos en primaria pero no asisten regularmente. “Dicen que trabajan sólo los fines de semana y en vacaciones, pero se les veía entre semana realizando labores”.

En tanto que los menores de entre 12 y 15 años que siguen inscritos en la secundaria asisten de forma irregular y sólo unos cuantos que tienen entre 16 y 17 años continuaron el bachillerato.

El estudio se enfocó en 864 menores para determinar sus características y condiciones laborales, 58.4 por ciento son varones, 41.5 por ciento mujeres y 11 por ciento forma parte de algún grupo indígena.

El estudio identifica a los menores en locales establecidos, puestos semifijos y vagones; los que trabajan en el interior de los vagones, venden todo tipo de mercancías, cantan o tocan algún instrumento, aunque también están los que piden dinero; los que hacen esta actividad, señala el estudio, en general tienen entre cinco y nueve años y suelen ir en pareja.