Delegaciones políticas: programas operan sin acatar las reglas
Sólo 33% de los lineamientos de operación son satisfactorios, señaló Evalúa DF
CIUDAD DE MÉXICO.
Sólo 33.3 por ciento de las reglas de operación de los programas sociales que las delegaciones políticas implementaron este año tienen calidad satisfactoria, de acuerdo con un estudio del Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del Distrito Federal (Evalúa DF).
Las reglas de operación son un conjunto de disposiciones que precisan la forma de operar un programa, con el propósito de lograr los niveles esperados de eficacia, eficiencia, equidad y transparencia.
Los Lineamientos para la Elaboración de las Reglas de Operación de los Programas Sociales, que regirán todos las políticas en la materia que se ejecuten del 1 de enero al 31 de diciembre del 2016, señalan en su análisis que 61.9 por ciento de las reglas de operación son parcialmente satisfactorias y otro 4.8 por ciento, insatisfactorias.
Pese a esto, Evalúa DF dio a conocer que hubo una mejoría en las reglas de operación de los programas sociales delegacionales, pues mientras en 2014 sólo 17.9 por ciento fueron satisfactorias, la cifra subió a 33.3 por ciento este año y las parcialmente satisfactorias se redujeron de 80.3 por ciento a 61.9 por ciento. Sin embargo, las insatisfactorias crecieron de 1.7 por ciento a 4.8 por ciento.
En lo que refiere a las reglas de operación de los programas operados por el Gobierno del Distrito Federal, las satisfactorias pasaron de 40.7 por ciento a 71.7 por ciento; las parcialmente satisfactorias de 59.3 a 26.4 por ciento, y las insatisfactorias de cero a 1.9 por ciento.
Para las reglas de operación de los programas de 2016, uno de los cambios importantes es que deberán incluir un diagnóstico del problema social que se atenderá, así como su magnitud, incluyendo estadísticas de la población a la que se dirigirán.
Parte del diagnóstico consiste en especificar la zona geográfica en la que se presenta el problema social, así como sus causas y efectos, ya sea falta de acceso a alimento, a educación, a salud, etcétera.
También, para poner en marcha un programa social, en sus reglas de operación se tendrá que explicar claramente “cómo la entrega de esos bienes y/o servicios resolverá, contribuirá a resolver o mejorará el problema social detectado”, acotó Evalúa DF.
Asimismo, se tendrán que definir qué causas del problema se atienden con el programa social y cuáles no se atienden, y justificar por qué esa estrategia en particular, y no otra, sí tiene posibilidades de resolver esa problemática, mencionando si existieron programas similares en el pasado que tuvieron éxito.
Las reglas de operación también deberán incluir la Línea de Base de la que se parte, es decir, la situación de la población a la que se busca atender, lo que funcionará como un parámetro para evaluar los impactos del programa social.
Al igual que las reglas de operación de programas sociales de años pasados, tendrán que especificar sus Objetivos Específicos, así como los derechos sociales que se van a garantizar, los cuales pueden ser el derecho a la alimentación, al agua, al vestido, o el derecho a la salud, a la cultura o a un medio ambiente saludable.
También deben especificar las metas físicas que se esperan alcanzar, las cuales “deben ser cuantificables, medibles, verificables”, así como el número de personas que se van a atender.
Será obligatorio incluir en las reglas de operación el procedimiento para que una persona tenga acceso al programa, así como cuáles serán los procedimientos para que un ciudadano presente una queja o inconformidad con el programa social.
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