Una solución a 200 metros bajo el suelo

40 años del drenaje profundo. Fue creado para desalojar agua de lluvia, aunque también enviaron las del desagüe

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El entonces presidente Luis Echeverría recorrió en 1974 la obra del Drenaje Profundo, la mayor de su época en la Ciudad de México. Fotos: Archivo Excélsior
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Apertura de las compuertas del drenaje el 9 de junio de 1975, que permitieron el ingreso de las aguas de lluvia.
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Fueron excavados 3.5 millones de metros cúbicos de tierra y piedra, equivalentes a 3.5 veces la pirámide del Sol.
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CIUDAD DE MÉXICO, 14 de junio.- La mayor obra de su época en la Ciudad de México fue creada para desalojar agua de lluvia; sin embargo, después se decidió que las del desagüe serían enviadas al túnel

La gran contradicción de la Ciudad de México es que siendo de origen la cuenca de un lago, cada generación debe idear la forma de sacar el agua hacia otros sitios.

La generación de finales de los años 60 e inicios de los 70 decidió no hacer más tajos a cielo abierto para desalojar el agua de lluvia del Valle de México, sino ir bajo tierra a unos 200 metros de profundidad.

El Drenaje Profundo, en su momento, fue la obra más grande construida en la Ciudad de México. Se trata de un túnel de 68 kilómetros excavado a punta de taladro desde la zona norte del Valle de México y que culmina en el estado de Hidalgo.

Los interceptores que llevan el agua de la ciudad hacia el túnel central tienen una profundidad de 30 a 50 metros.

El Emisor Central, el alma del Drenaje, corre a una profundidad de 50 y hasta 237 metros.

El túnel tiene una pendiente de dos metros por kilómetro para permitir que el agua corra por acción de la gravedad.

La mañana del 9 de junio de 1975, el entonces presidente Luis Echeverría pulsó el botón que echó a andar las compuertas que permitieron el ingreso de las aguas de lluvia de aquellos días al drenaje.

En el diario Excélsior, el presidente y el entonces Regente de la Ciudad de México, Octavio Sentíes, afirmaban que se abría una nueva era en la ciudad donde las inundaciones serían historia.

Las cifras publicadas por este diario parecían darles la razón. Se habían empleado un millón 310 mil metros cúbicos de concreto, suficientes para formar un bloque del tamaño de la Plaza de la Constitución, y de 10 metros de alto. Fueron excavados 3.5 millones de metros cúbicos de tierra y piedra, equivalentes a 3.5 veces la pirámide del Sol.

Se emplearon 40 mil toneladas de acero y laboraron en él 11 mil 500 trabajadores.

El Drenaje Profundo sólo desalojaría agua de lluvia y descansaría para su mantenimiento en época de estiaje, sin embargo, ante el crecimiento de la ciudad, las autoridades de la Comisión Nacional del Agua y de la entonces Dirección General de Construcción y Operación Hidráulica (DGCOH) decidieron que las aguas del drenaje de la ciudad serían enviadas al túnel.

Esto hizo que los gases provocados por la descomposición de la materia orgánica carcomieran secciones del revestimiento interior del túnel de 7 metros de diámetro.

En abril de 2007 el Instituto de Ingeniería de la UNAM, mediante una cámara de video colocada en una lancha, realizó un recorrido por un sector del Emisor Central del Drenaje Profundo en el que se detectó que el túnel tenía desprendimientos de concreto en su interior y mostraba parte de su revestimiento de metal.

El Gobierno del DF detectó más de 300 desprendimientos en el Emisor Poniente, en un sector ubicado a la altura de las barrancas de Chapultepec y la delegación Miguel Hidalgo. Esto obligó a un mantenimiento preventivo para evitar su colapso.

 El Túnel Emisor Oriente estaría listo este año

El Túnel Emisor Orien­te (TEO) es un proyecto hi­dráulico en construcción desde agosto de 2008. Corre paralelo al Emisor Central del Drenaje Pro­fundo y al Gran Canal del Desagüe.

El TEO es construi­do por Comissa, un con­sorcio integrado por las constructoras ICA, CICSA, COTRISA, Lombardo Construcciones y Cons­trucciones Estrella.

Para edificar el TEO se requirió de la construcción de 300 mil bloques de concreto (dovelas) con los que se formarán los 43 mil anillos de la estructura.

El inicio del túnel en la Lumbrera 0 tiene 26 metros de profundidad y la última, en Huehuetoca, Estado de México, alcanza 150 metros.

Se calcula que la obra estará completada a fi­nales de este año y depo­sitará las aguas del Valle de México en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Atotonilco, en Hidalgo.

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