Luce abarrotada la Feria de las Culturas Amigas
El encuentro se realiza por segunda ocasión en el Zócalo, sin embargo parece que no hay lugar suficiente para albergar a tantos asistentes
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de mayo.- Una chica se colocaba el traje típico de la República Saharahui, el único territorio africano donde el español es un idioma oficial.
Un expositor le ayudaba a colocarse el enorme trozo de tela para formar una túnica que le cubre la totalidad del cuerpo y sólo deja una ventana en el rostro, o mostraba media docena de formas de dar forma a un turbante.
No es el desierto del norte de África, sino la plaza más importante dela Ciudad de México donde miles de personas se apachurran desde el jueves para ver los stands de la Feria de las Culturas Amigas.
Este sábado, alrededor de 1 millón de personas asistieron a la Feria de las Culturas Amigas
La oferta de vinos, cerveza, chocolates, artesanías, vestimenta, difícilmente es apreciada por las miles de personas que acuden a la Feria debido a las aglomeraciones que se generan.
A diferencia del año anterior, los stands fueron cubiertos por un techo que a su vez descansa sobre una estructura de andamios.
Las bases de estos andamios se convierten en obstáculos para la circulación de la gente, pues en algunos puntos hay sólo una separación de dos metros entre los locales de los expositores y las estructuras tubulares que sostienen el techo.
Inevitablemente los asistentes a la Feria de las Culturas Amigas que se acercan a observar la oferta de los stands, las filas se detienen, las aglomeraciones se intensifican conforme aumenta la temperatura del ambiente hasta alcanzar los 27 grados centígrados. El calor que se encierra en este enorme pabellón de tres brazos es intolerable.
De acuerdo con el director del Fideicomiso del Centro Histórico, Inti Muñoz, la estructura fue planeada con cuidado, y la seguridad está reforzada con elementos de protección civil, del propio fideicomiso, servicios de salud y reforzado con ambulancias.
Se colocaron unas cintas reflejantes en las estructuras tubulares para que la gente las advierta y evitar incidentes”, explicó Muñoz.
La feria y la profusa oferta de artículos, gastronomía y atuendos de los 94 países participantes quedan en el centro de un torbellino de gente que se entrecruza, se arremolina, es confuso.
Una plaza tan grande y vamos aplastándonos”, dice Antonio en plena marabunta entre Francia y Bélgica.
Sólo el área del escenario donde se presentan músicos de los países participantes es transitable, el área de mesas, sillas y sombrillas está saturada, el pabellón de descanso está atestado.
La séptima edición de la Feria de las Culturas Amigas, se realiza por segunda ocasión en el Zócalo (anteriormente se efectuaba en Paseo de la Reforma), sin embargo, parece que no hay lugar suficiente para albergar a tantos asistentes.
De acuerdo con Inti Muñoz la asistencia podría rebasar los 2.6 millones de asistentes durante los 11 días de duración de la feria para implantar un récord en este tipo de citas. Eso da cerca de un cuarto de millón de personas diarias, sin embargo, este sábado parecía que la cifra se multiplicó tres o cuatro veces.
Incluso el tránsito sobre Avenida Juárez estuvo detenido hacia las 15:00 horas, por la cantidad de gente que buscaba acercarse en automóvil al Zócalo en busca de un poco de paella, un plato de verduras asiáticas, pan cocido al vapor, salchichas, choripanes o gorditas guatemaltecas que tanto se parecen a las mexicanas.
asj
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