Invasión hormiga en el DF por el calor
Quienes las padecen las consideran plaga; experto explica que su abundancia es normal en primavera

CIUDAD DE MÉXICO, 24 de abril.- Vecinos de la colonia Del Valle, en la delegación Benito Juárez, han señalado que en esta época del año padecen la invasión de hormigas en sus hogares.
Un ejemplo es el caso de Javier Mejía, quien vive en la calle Tlacoquemécatl y ha padecido durante un mes la proliferación de estos insectos en su departamento.
En cada temporada de calor y lluvias rondan por su cocina y el baño, un problema común para otros vecinos de la Del Valle y la Portales, quienes señalan que han detectado estos insectos incluso en departamentos ubicados en pisos superiores.
“Había algunas hormigas en la cocina, hacía mucho que no se veían. Es extraño porque vivimos en un cuarto piso y hasta acá arriba llegaron.
“También vimos algunas en las recámaras. Siempre que comienza el calor y ahora con la lluvia se alborotan”, dijo Alejandra Briones a Excélsior.
“Sí hay más hormigas, pero siempre que hace calor salen.
“Es más fácil que se me metan a la casa porque los vecinos no podan lo árboles y por ahí se meten, aunque no son un gran problema”, señaló por su parte Bárbara Vega.
No obstante, algunos colonos consideran que aunque su eliminación no es complicada y pueden hacerla ellos mismos, las autoridades podrían constribuir a evitar el problema.
“La delegación debe fumigar las coladeras y los drenajes para evitar que las hormigas se concentren ahí y salgan para las casas”, apuntó Javier Núñez, también vecino de la Del Valle.
La aparición de hormigas en hogares capitalinos se incrementa durante la primavera debido al florecimiento de algunas flores y plantas que les sirven de alimento, señaló el doctor en Ciencias Juan Manuel Vanegas Rico, especialista en estos insectos y en control biológico de plagas del Colegio de Posgraduados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
En entrevista, explicó que en México hay cerca de 900 especies de hormigas y en el área metropolitana del Distrito Federal hay dos que son consideradas plaga: las llamadas de fuego, que pertenecen al género Solenopsis sp. y las conocidas como argentinas, de la especie Linepithema humile.
Esta última es originaria de Sudamérica, pero se ha desplazado de manera natural y también ayudada por los humanos. Está asociada a otros insectos que son una plaga para las plantas.
Sin embargo, ambas especies son invasivas, agresivas, territoriales y su población ha tenido un incremento considerable.
Las hormigas, que existen desde hace 200 millones de años, son himenópteros, es decir, artrópodos con alas membranosas.
Viven en casi todos los climas y territorios, excepto en los polos. Su tamaño va de 0.8 a tres centímetros.
Aunque menos de 5% de las que existen en el planeta son consideradas plaga, Vanegas Rico aclaró que los insectos en general alcanzan su máximo poblacional cuando comienzan las lluvias y luego comienza a decaer.
Una de las razones de su proliferación es haber desarrollado la eusocialidad, una de las estructuras sociales más complejas.
Una organización compleja
La eusocialidad (del griego eu: bueno) es el nivel más alto de organización social que se da en ciertos animales, especialmente los insectos.
El término fue creado en 1966 por Suzanne Batra en referencia a ciertas abejas, pero en 1971 Edward Osborne Wilson, entomólogo y biólogo estadunidense conocido por su trabajo en evolución y sociobiología le dio un significado más preciso, pues al principio se refería solamente a aquellos organismos que reunían ciertas características sociales y eran sólo invertebrados; después se hizo más amplio.
Los tipos de vida social del reino animal se pueden agrupar en diferentes categorías, incluyendo presocial, subsocial, semisocial, parasocial y quasisocial. Todos estos niveles se dan en ciertos insectos, especialmente en los del orden Hymenoptera, al que pertenecen las hormigas y termitas, así como algunos grupos de abejas.
Las especies que presentan esta condición cooperan en el cuidado de las crías y tienen castas estériles. Las generaciones con longevidad elevada de la casta reproductora son tratadas con cuidado extremo.
Si lo invadieron:
- Ubique el hormiguero. Es fácil, ya que los insectos dejan definido su camino.
- Vierta en él agua hirviendo. Si no es suficiente, se puede agregar detergente.
- Ubicar los puntos de ingreso de los artrópodos a su vivienda y taparles el paso.
- Eliminar cualquier fuente de alimento disponible para las hormigas, como moronas de pan.
- Limpiar de imediato cualquier derrame de líquidos dulces para que no sean atraídas.
- También se pueden usar repelentes naturales como jugo de limón, canela, sal, vinagre o té de hierbabuena.
- Poner arroz también es efectivo, pues con la humedad crea almidón y éste un hongo que es dañiño para ellas.
- Evitar formación de vertederos que les den cobijo.
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