Tragedia en Cuajimalpa se originó de errores múltiples
Los protocolos de emergencia no se aplicaron bien durante toda la contingencia; de acuerdo con un experto en desastres
CIUDAD DE MÉXICO, 18 de febrero.- Hubo fallas en los protocolos de emergencia aplicados antes, durante y después del estallido en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa el pasado 29 de enero, de acuerdo con Miguel Ángel García Salinas, perito en desastres con evaluación de daños, investigador en accidentes aéreos y exdirector técnico de la Secretaría de Protección Civil del Distrito Federal (SPCDF). En entrevista con Excélsior, el especialista ejemplificó que, según se aprecia en el video difundido el lunes por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), el hecho de que los bomberos hayan rociado agua a la pipa fue un procedimiento erróneo, pues el líquido empujó el gas LP hacia el interior del nosocomio, provocando su concentración en ese lugar. “En el video presentado por las autoridades es muy evidente que un bombero avienta agua al charco de gas formado debajo de la pipa, lo cual puede ser un grave error ya que empujó el gas hacia el inmueble favoreciendo su acumulación”, explicó el también miembro del grupo de rescate Topos. El instructor en incendios, explosiones y bomba de la Unidad Especializada en Tecnologías, Ciencias y Artes Forenses señaló que no queda claro cómo se hizo u ordenó la evacuación del lugar, ya que todavía había gente dentro al momento del siniestro y no se apagaron las fuentes que pudieron originar la chispa detonadora. “No existen evidencias de que el encargado de protección civil haya ordenado la ventilación del aire, el apagado de pilotos o el corte de la corriente eléctrica para minimizar los puntos de ignición dentro del hospital”, sostuvo García Salinas, a quien respalda la experiencia de haber trabajado en siete países. Respecto a esto, dijo que conocer el punto de ignición será prácticamente imposible luego de que se rompió la cadena de custodia y el gobierno capitalino ordenó la demolición de lo que quedó del hospital, sin realizar peritajes a la estructura horas después del accidente. Destacó que tras el siniestro la Secretaría de Protección Civil local no generó un puesto de mando e inclusive los puntos de atención de la Secretaría de Salud estaban colocados en puntos de riesgo. “Inclusive las conferencias de prensa se concedieron a 50 metros de la pipa, la cual aún representaba un riesgo”, aseguró. El perito afirmó también que fue evidente la falta de capacitación del chofer, quien fue incapaz de cerrar las válvulas, además de la negligencia de la empresa Gas Express Nieto para brindar mantenimiento adecuado a sus unidades. Calificó de “plausible” la explicación sobre el estallido que el lunes ofrecieron la PGJDF y la Secretaría de Energía (Sener), apoyados por peritos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. En conferencia conjunta del titular de la Sener, Pedro Joaquín Coldwell, y el procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, este último señaló que la pipa de Gas Express Nieto involucrada en el siniestro presentaba condiciones inseguras de operación y había sido alterada para registrar una cantidad de combustible mayor al que despachaba. Al respecto, García Salinas consideró que es una práctica común entre los llamados piperos llevar a modificar los sistemas de medición o hacerlo ellos mismos para obtener un beneficio ilegal aunque pongan en riesgo a la ciudadanía. También el lunes, Ríos Garza explicó que la fuga de gas LP duró 25 minutos y se originó por la fractura de dos tornillos y un empaque mal puesto en la bomba de trasiego, ubicada en la parte media inferior del autotanque. Detalló que uno de los tornillos rotos no era de la medida adecuada y ambos presentaban microfracturas ocurridas antes del estallido. “La fractura fue causada por la fatiga de los tornillos debido al mantenimiento deficiente, lo cual propició el derrame y vaporización del combustible formando una nube que, debido a las propiedades físicas del gas LP y a la inclinación del terreno, se introdujo en las instalaciones del hospital”, indicó. El diagnóstico detectó más irregularidades en la pipa de Gas Express Nieto, como el hecho de que la junta donde estaban los tornillos en el sistema de trasiego fue envuelta en cinta teflón, lo que es incorrecto, o que muchos elementos mecánicos estaban huecos. Prevén alta inminente a 4 bebés Cuatro de los seis menores que son atendidos en el Centro Médico ABC Santa Fe, tras resultar lesionados en la explosión del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, probablemente regresarán a sus casas durante el próximo fin de semana. En un comunicado, el hospital privado dio a conocer el parte médico de los bebés, en el que detalló que las gemelas se encuentran estables y podrían ser dadas de alta en próximos días. En tanto, un varón con diagnóstico de neumonía, que se encuentra estable, y otro menor que ingresó con traumatismo craneoencefálico con hematoma epidural, que ha evolucionado favorablemente, y también podrían abandonar el hospital el sábado o domingo. También una bebé con trauma torácico y neumotórax ha salido de este último padecimiento, pero debido a que en los estudios que le fueron practicados se le detectó una cardiopatía congénita, aún está bajo tratamiento y tiene pendiente un ecocardiograma para evaluar su problema de corazón. Por este motivo la paciente todavía no tiene fecha probable de alta, refirió el hospital. En la misma condición se encuentra un menor con traumatismo craneoencefálico con hematoma subdural, quien se encuentra estable con evolución satisfactoria. Probablemente pasará a cuidados intermedios esta semana dependiendo de su evolución, pero aún sin fecha de alta. El lunes, el gobierno local indicó que fue dado de alta otro lesionado por el siniestro del 29 de enero. En tanto, el jefe de gobierno capitalino, Miguel Angel Mancera, indicó que con participación del gobierno federal se invertirán 400 millones de pesos para la reconstrucción del hospital destruido por la explosión de gas. Chofer, obligado a revisar pipa: PGJ El titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), Rodolfo Ríos Garza, aseguró que la responsabilidad del chofer de la pipa, que debido a su mal mantenimiento provocó la explosión por gas LP en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, era revisar que su unidad estuviera en condiciones de operar. “Con la información y con lo que han arrojado las indagaciones, hasta el momento el chofer está en esa calidad de responsable”, sostuvo. En entrevista con Adela Micha para Grupo Imagen Multimedia, el funcionario capitalino detalló las conclusiones del peritaje que determinó el origen de la fuga de combustible registrada el 29 de enero. Reiteró que, además de que dos de los cuatro tornillos de la bomba de reparto estaban fracturados antes de la explosión, uno era más corto y no era del tipo adecuado. A esto, dijo, se suman otras anomalías detectadas en el circuito de trasiego del tanque a la manguera, así como una manipulación para que la unidad registrara más combustible despachado del que se cobraba. Asimismo, en una entrevista posterior con Martín Espinosa, Ríos Garza aseguró que el informe técnico presentado el lunes junto a la Secretaría de Energía es el definitivo y determina que la empresa Gas Express Nieto es responsable de la muerte de cinco personas. “No hay lugar a dudas en cuanto a lo que los especialistas señalaron. Se aprecia la fuga, cómo abajo de la pipa se forma esta nube de gas. “El gas se va al interior del hospital y encuentra un punto de ignición, de chispa y se da la explosión difusa”, remarcó. Reconoció que aún se desconoce qué fue lo que originó la chispa que llevó a la explosión, que también dejó más de 70 heridos. “La nube se fue metiendo al hospital y la chispa que genera la explosión se suscitó adentro del hospital. “Los especialistas advirtieron que pudo ser una chispa eléctrica, mecánica o estática. Diversas formas pudieran generar esta chispa que causó esta explosión”, señaló el procurador.
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