Boom inmobiliario: Insurgentes registra un auge de construcciones

Suma cerca de 20 obras de la zona centro a San Ángel; desarrolladores afirman que la vía tiene un potencial similar al de Polanco o Reforma

Ver galería
Ver galería
Ver galería
Ver galería
Ver galería
Ver galería
Ver galería

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de diciembre.- Aunque no tiene el nivel de concentración de obras que se registra en Paseo de la Reforma o en la colonia Ampliación Granada, la avenida Insurgentes también vive su propio boom inmobiliario.

Desde complejos de oficinas, viviendas y plazas comerciales en un solo edificio, hasta edificios dedicados sólo a departamentos, la vía suma cerca de 20 nuevos proyectos inmobiliarios desde su cruce con avenida de la República hasta la zona de San Ángel.

Entre ellos destaca una construcción en el lugar donde estaba el cine Manacar, obra cuyos cimientos se están excavando a unos 30 metros debajo del nivel de superficie en el cruce con Río Churubusco.

También el rascacielos Punta Reforma, que tendrá 35 niveles y está en sus últimas etapas. O la Torre Glorieta, a la altura del Metro Insurgentes, que se elevará 28 pisos para ser una de las más grandes que habrá sobre Insurgentes.

De acuerdo con CBRE, empresa dedicada a la consultoría, comercialización y servicios inmobiliarios, el corredor es de los de mayor crecimiento en la ciudad y en los próximos meses tendrá en oferta un número considerable de nuevas oficinas nuevas, a un nivel comparable al de Reforma o la Nueva Granada.

Según diversos grupos de corretaje, la avenida tiene un potencial de 261 mil metros cuadrados de construcción, sólo superado por Polanco, con 294 mil, y por encima de Reforma, con 239 mil.

Estas tres zonas suman 74 por ciento de la oferta de la ciudad para nuevas oficinas.

Todos estos desarrollos aprovechan las ventajas que ofrece la avenida más larga de la Ciudad de México.

Una muy importante es su facilidad de acceso a través del Metrobús, de las Líneas 1 y 9 del Metro y su cercanía con las Líneas 3 y 7.

Además la cruzan prácticamente todos los ejes viales hacia el norte y al sur, desde la zona centro de la capital hasta el Anillo Periférico.

“Está totalmente armado ese corredor”, afirmó un agente inmobiliario que, además, dijo que el verdadero potencial de la vía se dimensionará en los próximos años, pues los grandes desarrollos están aún en construcción.

Además de los grandes edificios, hay predios que albergan proyectos de menores dimensiones en diversas fases de edificación.

Por ejemplo, en Insurgentes 86, entre Antonio Caso y avenida de La República, los comercios venidos a menos que estuvieron ahí durante décadas están siendo reducidos a escombros.

Destaca también la cantidad de edificios abandonados, grafiteados y potencialmente aprovechables para desarrollos inmobiliarios entre Chapultepec y Reforma, entre ellos el que fuera ocupado hasta hace meses por el Sistema de Administración Tributaria o el cine Insurgentes, deshabitado hace casi dos décadas.

En la esquina con Marsella hay al menos otros cuatro edificios abandonados y un predio demolido. Esto, en términos inmobiliarios, es una reserva lista para ser abordada por empresas constructoras que buscarían aprovechar la conectividad de la colonia Juárez y su vecina, la Zona Rosa.

De acuerdo con el urbanista de la Universidad Autónoma Metropolitana Oscar Terrazas, es necesario volver a habitar los barrios que registraron desploblamiento a partir de los sismos de 1985, como la Roma, la Juárez, Santa María La Ribera, San Rafael, todos atravesados por avenida Insurgentes.

“Se concentran los servicios y necesidades en un espacio pequeño como un edificio alto. Por eso puede llegar a ser más eficiente que una colonia”, consideró el especialista.

Para el exsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda Felipe Leal, no sólo se trata de impulsar el auge de la avenida, sino también sus colonias aledañas, como la Narvarte o San Pedro de Los Pinos, donde también se está generando un crecimiento inmobiliario.

Coinciden también en este punto la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios y la Consultora Tysa, que señalan que las colonias de mayor demanda de vivienda en la zona centro de la ciudad, como son Roma Norte, Roma Sur, Condesa, Hipódromo, Narvarte, Del Valle y Nápoles, tienen como eje de entrada y salida a la avenida Insurgentes.

Vialidad con historia centenaria

La emblemática avenida de los Insurgentes, que recorre la Ciudad de México de norte a sur, inició su desarrollo hacia finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Entre 1871 y 1899 fueron urbanizadas las colonias de lo que se conoce actualmente como Insurgentes Centro. Se trató de las colonias Santa María la Ribera (1861), Buenavista (1871), San Rafael (1891) y Tabacalera (1899), que estaban interconectadas por la avenida Camino a San Cosme.

En 1902, las colonias Roma y Condesa comenzaron a ser fraccionadas con la avenida Veracruz como eje. Ambas áreas alcanzaron su auge después de la Revolución.

En los años 20, la zona al sur del Río de la Piedad, los pueblos de Tlacoquemécatl, San Pedro de Los Pinos, Mixcoac y San Ángel fueron unidos por medio de una avenida pavimentada.

En los años 40 del siglo pasado comenzaron a ser fraccionadas las colonias Narvarte y Nápoles. En 1946, cuando se inauguró la Monumental Plaza de Toros México, los aficionados debían llegar a través del tranvía a San Ángel a un terreno en despoblado donde se erigía el coso.

Actualmente, el aforo de la Línea 1 del Metrobús, que corre sobre Insurgentes, es de cerca de 500 mil personas que laboran, viven o acuden a realizar alguna actividad en esa avenida o cerca de ella.

Temas: