Acuerdan elección de 2 Asambleas en 2015
Senadores amarran que se forme un cuerpo constituyente a la par del legislativo

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de septiembre.- El grupo negociador de la Reforma Política del Distrito Federal en el Senado acordó la integración de una Asamblea Constituyente para dar nueva forma jurídica a la capital del país.
Entre los acuerdos están que la entidad sea denominada oficialmente Ciudad de México, que conserve la figura de jefe de Gobierno, la facultad del Presidente de la República para remover a su jefe de Policía y que la Cámara de Diputados siga autorizando su techo de deuda.
Hasta ayer, uno de los puntos en los que había más desacuerdos era el grado de autonomía que tendrán las alcaldías, figura jurídica que sustituirá a las actuales delegaciones políticas.
De acuerdo con Mario Delgado, presidente de la Comisión del Distrito Federal en la Cámara alta, la elección del constituyente será el próximo año, a la par de los comicios intermedios en la capital del país.
En conferencia de prensa, Delgado enumeró algunos de los avances en la negociación de la Reforma del Distrito Federal, entre ellos, que el Fondo de Capitalidad se formalice en la ley como parte de los derechos de la entidad sede de los Poderes de la Unión; que el Presidente de la República mantenga la facultad de remover al jefe de la Policía capitalina y que la deuda se mantenga con el control de la Federación, a través de la Cámara baja.
Sobre las decisiones para la transformación del Distrito Federal, destacó el acuerdo en torno a su órgano constituyente.
“Es que en el año 2015, en la elección del 2015 federal y local, los capitalinos vamos a votar por dos asambleas, por la Asamblea Legislativa normal y por la Asamblea Constituyente que va a tener como tarea específica aprobar la Constitución de la Ciudad de México”, indicó el legislador perredista.
Detalló que aún está pendiente el perfil de los integrantes de este órgano, así como el número y el periodo perentorio que tendrán para aprobar la Constitución local.
Respecto a las actuales delegaciones políticas, Delgado explicó que se busca darles una nueva dimensión jurídica.
“¿Qué se está proponiendo? Que se transformen en alcaldías, que se elijan a consejos, a concejales, que van a tener una representación directa de la ciudadanía, porque además son electos. Entonces va a funcionar como una especie de cabildo, por lo tanto vamos a pasar a gobiernos donde tendrá pesos y contrapesos”, dijo.
En tanto, la priista Blanca Alcalá Ruiz dijo que los acuerdos consisten sólo en que habrá una Asamblea Constituyente, pero no hay nada sobre fechas para la
elección de la misma.
En entrevista, la secretaria de la Comisión del Distrito Federal en el Senado hizo algunas precisiones sobre lo pactado.
“Digamos que sí hay consenso en la importancia que tendría una Asamblea Constituyente, en la integración de la misma, en la calidad y en el conocimiento y la representatividad que deberían de tener sus integrantes y en ese sentido hay diversas posiciones.
“En el PRI tenemos también algunas consideraciones sobre el tema, que creo que será muy importante que las hagamos saber en los siguientes días para que se puedan contrastar y a partir de ellos se pueda llegar a una conclusión final”, precisó.
Esta semana, las mesas directivas de las comisiones de Puntos Constitucionales, del Distrito Federal y de Estudios Legislativos Primera escucharán las observaciones que cada partido presente sobre el dictamen distribuido la semana pasada.
El PAN quiere hacer una ronda extra de consultas públicas y el PRI presentará a sus propuestas para ocupar las vacantes que dejaron las salidas de Verónica Martínez y Jesús Casillas.
Advierten por obstáculos
El presupuesto y la equidad en la conformación de la Asamblea Constituyente prevista como parte de la Reforma Política del DF serán algunos de los obstáculos que desde el inicio se tendrán que sortear, advirtió Carlos Antúnez, politólogo de la UNAM.
Aunque reconoció que la manera más democrática de elaborar la Constitución local es con una asamblea, dijo que la conformación debe ser equilibrada, con todas las fuerzas políticas, pero si se somete a la votación de la gente se correrá el riesgo de que las tribus perredistas y el acarreo de votos polaricen su integración.
“Abrir la conformación de la Asamblea Constituyente a elección abierta provocará que los intereses de siempre se aparezcan y termine siendo un documento a modo y no el que realmente requiere la ciudad en su camino a la independencia”, señaló.
Confió en que durante las negociaciones que se llevan a cabo en el Senado se replanteen los términos de formación de este órgano para que además de ser democrático y plural, tenga un periodo claro de duración y no se convierta en un elefante blanco que pese en el presupuesto.
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