Retrato hablado: Mauricio López Velázquez, presidente PRI DF; militante disciplinado

Desde 2006 buscaba la dirigencia del tricolor local donde ha desempeñado distintos cargos; estará atento a las investigaciones sobre su antecesor

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06/07/2014 04:05 Gerardo Jiménez
Ilustración: Julio Grimaldo
Ilustración: Julio Grimaldo

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de julio.- No habían pasado 12 horas desde que Mauricio López Velazquez tomara posesión de la presidencia del PRI DF en la sede nacional del Revolucionario Institucional cuando inició sus recorridos de reconocimiento.

Los primeros fueron para darse un baño de pueblo en donde creció: la Unidad Independencia, en la delegación Magdalena Contreras, con el fin de saludar a los amigos, la familia, el Consejo Político del partido que abandera, y para cumplir con el ritual de echarse unos tacos de suadero.

Soy orgulloso de la Humildad Independencia (se carcajea) y de echarme unos tacos, me gustan casi todos ahí y,  mucho, los de suadero, hacen un suadero espectacular”, comenta mientras evoca los de la Linternita que eran la delicia de la colonia cuando él era niño.

Definido como vanguardista en política, se define como hombre de ideales  y,  dicen, de fidelidades, quizá por ello, admite que su equipo de fútbol es el Atlante.

A qué otro le podía ir si lo tenía entrenando ahí en la Unidad, cuando el Atlante pertenecía al IMSS; todos íbamos a todos los partidos. Viví una infancia muy alegre, muy plena, en la Unidad lo tenía todo: teatros, cines, parques”,  justifica.

Es lunes 28 de junio, inicio de semana, y este hombre de casi dos metros de altura, tez morena y voz grave, a pesar del cansancio muestra un segundo aire. Se le ve feliz, habla de convicciones y de propuestas con la retórica de un joven de 20, cuando ya supera los 40 de vida.

Ese día tiene programadas diez entrevistas para diversos medios de información, y para el siguiente, acudirá a la presentación del libro: Cartas de Colosio, después irá de manera cautelosa, sin que se difunda mucho, a una mesa de debate en la UNAM, a la que también acudirá el perredista Alejandro Encinas, de la que salió bien librado.

Así vivió Mauricio López sus primeras horas al frente de la dirigencia local del partido tricolor.

Estudió Economía en la UNAM donde ha sido profesor adjunto y catedrático al igual que en la Universidad Anáhuac,  por años,  hecho por el que levanta suspicacias debido a que su cédula profesional (8082262) data de 2013.

Consultor del National Democratic Institute for International Affairs y de la Fundación Progreso Global de la Internacional Socialista para partidos políticos de América Latina y el Caribe, ha sido secretario del Colegio Nacional de Economistas, vicepresidente de la Liga de Economistas Revolucionarios, presidente de la Fundación Colosio A.C. filial DF y secretario técnico de la Comisión Política Nacional del PRI.

En el ámbito  priista, se dice que López Velázquez creció dentro de ese instituto político bajo el cobijo de Miguel González Compeán quien lo impulsó para ser coordinador político en Magdalena Contreras. Otro de sus mecenas fue Arnoldo Ochoa, quien lo adoptó para lograr que llegara  a la Secretaría de Organización del CEN del PRI.

En  2003, se incorporó al Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, AC, con la aspiración de llegar a diputado fedederal, pero se dió la coyuntura de apoyar a María de los Ángeles Moreno y alcanzó una candidatura plurinominal para la III Legislatura de la Asamblea Legislativa, donde el PRI conformó una bancada con seis. En el último año, ocupa la coordinación de la fracción al salir de la dirigencia, Manuel Jiménez Guzmán por presuntos actos de corrupción.También fue presidente del Comité de Asuntos Editoriales e integrante de distintas comisiones.

En 2006 buscó otro escaño en una elección abierta, sin resultados y contendió por la presidencia del PRI DF.  Desde entonces es identificado como un priista alineado, que aspira, pero asume lineamientos; disciplinado en el momento de los tragos amargos, pero que ha sido recompensado por su disciplinada militancia.

También tiene opositores. Se asegura que el legendario líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FETSE), Joel Ayala, siempre ha marcado su distancia y lo ha vetado en su añeja aspiración de ser presidente del PRI DF, y que en  2008, literalmente, lo bajó  para ser suplente en el Senado. Para darle una salida digna, se creó para él la  Secretaría Ejecutiva del Consejo Político Nacional, que lo mantuvo cerca de Aguilera Gómez.

La sombra del líder sindical siempre ha tratado de ocultar a l nuevo dirigente del PRI DF incluso, cuentan, que en una ocasión para tratar de hacer las pases y convencerlo para ser su suplente, intentó acercársele pero metros antes de llegar,  Ayala levantó bruscamente el brazo y él tuvo que detenerse: entendió el mensaje.

Su gran triunfo ante los desaires del sindicalista, se dio el domingo 27 de junio en su toma de posesión cuando compartieron la mesa de honor y Ayala votó para elegirlo. Ese día el líder de la FETSE también perdió todo espacio dentro del partido local: su alfil, Laura Arellano, tuvo que renunciar a la presidencia interina.

También ha laborado en diversas áreas de la administración pública del gobierno federal: Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Educación Pública,  y Procuraduría General de la República, donde desempeñó diversos cargos, desde jefe de departamento hasta director de área. Su último cargo fue coordinador de Asesores del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Al respecto deja en claro que con la Secretaría de Gobernación, no habrá una sana distancia, sino buena comunicación, retomando lo dicho por el presidente nacional del Revolucionario Institucional, César Camacho Quiroz, “eso sucede en todos los países del mundo”, dice reflexivo.

En estos momentos el PRI-DF debe impulsar el trabajo de transformación nacional que ha llevado a cabo, el presidente Peña Nieto”, argumenta y asegura que se mantendrá atento al desenlace de las investigaciones penales, partidarias y de fiscalización contra su antecesor, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.

Respecto a los embates que le han llegado por el señalamiento de Miguel Alemán Vázquez, como cabecilla opositor del programa Hoy No Circula, asegura que “el PRI debe ser una posición socialmente útil, no identificada sólo en contra del gobierno, eso es lo que he llamado sincronizar el reloj del partido con los tiempos de los ciudadanos”, puntualiza sobre el eje de su dirigencia.

Se le cuestiona si su nombramiento fue un premio y ataja de inmediato: “Es un reto y una oportunidad. ¿Para qué? Para transformar a mi partido”, dice para convencer, aunque asegura ser realista: “no se le puede revivir, hay que reanimarlo, transformarlo, no revivirlo.”

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