Reviven la Glorieta de los Insurgentes con una megatorre

Un edificio de 28 pisos se construye en la plazoleta del Metro Insurgentes transformando el entorno de la zona para incluirse en el boom inmobiliario

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06/04/2014 07:28 Arturo Páramo

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de abril.- La abandonada Glorieta de los Insurgentes da muestras de resurgimiento.

Un edificio de 28 pisos y 150 mil metros cuadrados de superficie se erige actualmente a su ladera, entre las calles Jalapa y Chapultepec. donde, se dice extraoficialmente, se convertirá en oficinas de la Procuraduría General de la República  y la Secretaría de Gobernación. El inmueble deberá estar listo para 2015.

La zona de la glorieta va transformándose lentamente, con nuevos edificios de departamentos y oficinas, sin embargo, mantiene en su entorno edificios abandonados.

Torre Glorieta será la más alta de la plazoleta del Metro Insurgentes, rebasando por más de diez pisos al edificio de la Secretaría de Seguridad Pública. Mientras se construye  ha generado problemas a edificio considerados de valor patrimonial en los alrededores.

El proyecto incluye el retiro del comercio informal en la calle Jalapa y se crearán accesos vehiculares sobre esa misma avenida y por la de Chapultepec.

El diseño es de estilo moderno y fue realizado por el arquitecto Jorge López de Obeso. El edificio contará con un sistema hidrosanitario que lo independizará de la red local de agua potable y drenaje de la ciudad.

Actualmente está precertificado LEED ORO, que se refiere a que el impacto en el entorno no ha sido importante.

La construcción concluyó su cimentación y se encuentra en fase de armado del esqueleto de acero, y hasta el momento han sido construidos unos seis pisos.

La agitación en el predio es intensa. Fueron instalados dos equipos para la elaboración de concreto. Constantemente ingresan vehículos con materiales de construcción a través de la calle Jalapa. A todas horas, la grúa gigante eleva materiales hacia la parte superior de la edificación.

En el predio que ocupará Torre Glorieta, se erigía el Edificio Chapultepec 284 (70 metros de altura y 16 pisos), que fue demolido en 2012.

El inmueble servía de oficinas para el Instituto Nacional de Migración. Cuando ese organismo lo dejó, el Partido de la Revolución Democrática intentó adquirir el predio para construir su sede nacional, lo cual no concretó.

La Secretaría de Gobernación rentó el inmueble para depositar ahí los vehículos de concursos que no fueron reclamados, explicaron vecinos.

El edificio se construye en una zona que poco a poco deja los inmuebles abandonados para incluirse en el boom inmobiliario de la zona de Paseo de la Reforma.

En torno a la nueva edificación, sin embargo, abundan los contrastes urbanos.

Lo mismo hay nuevos edificios de departamentos en avenida Chapultepec y Orizaba (tres de ellos se ubican a una cuadra de distancia, e incluso a un costado del edificio en construcción), que siguen abandonados varios inmuebles.

Entre los edificios deshabitados en la propia glorieta están el antiguo cine Insurgentes. Ahí, en agosto de 2012, abrió el Casino Sparks, que ya fue cerrado.

En el cruce de Insurgentes y Niza un edificio está abandonado desde hace más de 10 años. Sus ventanas están rotas o lucen grafitis.

El inmueble del cruce de Insurgentes y Londres también está con las puertas cerradas desde hace años, aunque en no ha sido vandalizado.

Sobre Insurgentes, a dos cuadras de distancia de la glorieta hay otros dos edificios que fueron ocupados por clubes nudistas, uno de ellos fue abandonado y el otro fue demolido.

Sobre la calle Niza, a una cuadra de la glorieta hay tres edificios que fueron abandonado. Otro más está deshabitado sobre la calle Marsella.

El entorno del lugar donde se edificará el rascacielos es de pequeños locales comerciales que van de un lugar donde se venden amuletos y se realizan limpias, a comercios callejeros. Un grupo de indigentes vive en la glorieta a unos metros de donde se construye el nuevo edificio.

La Glorieta de Insurgentes se convirtió en un hito al ser inaugurada en 1969. Con el paso de los años, la llegada del Metro convirtió a la apacible Zona Rosa en un hervidero de gente que acudía a  sus oficinas. La mayoría de las casonas fueron demolidas y en su lugar se edificaron edificios de despachos. Tras el sismo de 1985 varios edificios quedaron dañados en sus estructuras y fueron desalojados.

Dañan casa porfiriana

La construcción de la Torre Glorieta no ha estado exenta de problemas como en el resto de las edificaciones de la colonia Roma.

La obra ha afectado la estructura de la casa en el número 151 de Puebla, en el costado sur del edificio en construcción.

El inmueble fue construido por Manuel Cortina Gracia en 1921. De acuerdo con versiones de vecinos, la vibraciones, excavaciones y la acumulación de materiales han dejado inutilizada parte de la casona porfiriana.

Vecinos explicaron que el INBA desde hace un año ha solicitado la suspensión de la obra, sin embargo, la edificación no se ha detenido. La casa de Puebla 151 está catalogada como patrimonio artístico por el periodo en el que fue construida, por sus características arquitectónicas y por ser obra de Manuel Cortina.

Además ha sido remodelada y reforzada para su mejor preservación. Las “trepidaciones constantes, golpes, recargones, extracción de agua del subsuelo y el almacén de toneladas de material de construcción y la planta de cemento que colinda con el inmueble” han provocado daños a la casona, dicen vecinos.

 

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