Colombiano raptado se dedicaba al robo; cónsul acelera traslado a Bogotá
En una grabación dada a conocer ayer, John Jairo Guzmán dijo que se paseaba por el DF en vehículos de lujo, lo que habría llamado la atención para plagiarlo
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de noviembre.- De manera inusual el consulado de Colombia en la Ciudad de México aceleró el traslado de su connacional John Jairo Guzmán a Bogotá. Jaqueline Espitia Arias, cónsul de Colombia en el Distrito Federal, logró enviar al país sudamericano en tiempo récord en detrimento de las investigaciones.
El Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal solicitó que Guzmán, un ladrón que cometía robos en el DF, fuera mantenido dos días más en la capital del país con la finalidad de poder realizar diligencias tendientes a resolver su secuestro. No obstante, la petición fue negada y la investigación obstaculizada.
La mañana de ayer agentes de la Policía de Investigación de la Ciudad de México se dirigieron hacia Toluca, Estado de México, para tratar de ubicar la casa de seguridad donde John Jairo aseguró estar en cautiverio 57 días.
Cuando no hay suficientes datos, esta búsqueda se realiza junto con la víctima para que apoye con algunos indicios.
Una barda, un grafiti, un zaguán, una miscelánea o un paradero pueden ser elementos determinantes para dar con una casa de seguridad, y esos elementos en la mayoría de las veces son aportados por la víctima.
La madrugada del jueves el colombiano llegó a Bogotá y fue llevado ante el grupo Gaula de la Policía, especializado para investigar plagio y extorsión, y al que le dará su testimonio para que autoridades colombianas traten de esclarecer lo sucedido, junto con las mexicanas.
Sin embargo, el procurador del DF, Rodolfo Ríos, expuso que ya no es necesaria la presencia de Guzmán en México: “Él ya declaró ante el Ministerio Público, aportó lo que tenía que aportar; la indagatoria continúa, él no tenía por qué quedarse, él es víctima de este delito y no hay ninguna circunstancia legal por la que tuviera que quedarse”.
Hasta el momento la PGJDF ha detenido a dos personas involucradas en el secuestro. Se trata del policía de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, Apolonio Pérez Tapia, y el taxista Bernardo Barbosa quienes ya están bajo proceso penal.
Sin embargo, tres agentes –Víctor Manuel Benítez Garduño, David Ortega Cortés y Ulises Avelino Hernández García–, adscritos al Sector Consulado, se presume que también participaron en el secuestro y están prófugos. Autoridades presumen que los policías que secuestraron a John Jairo estaban convencidos de que el colombiano era un capo o al menos un delincuente con un alto grado jerárquico, pero era un ladrón de poca monta que fingía ser alguien importante.
Frecuentaba la Doctores
El consulado de Colombia en el DF dio a conocer la declaración de su ciudadano, quien habló ante el MP de la PGJDF sobre lo que vivió durante los 57 días que estuvo plagiado. El hombre admitió que conducía vehículos de lujo propiedad de otros colombianos radicados en México y que tienen negocios en las colonias Buenos Aires y Doctores.
Guzmán considera que la manera en que se conducía hizo pensar a los agentes que se trataba de un delincuente importante. Detalló que se dedicaba al robo en plazas comerciales y con el dinero obtenido compró un Chevy, auto que manejaba el 20 de septiembre cuando fue secuestrado sobre avenida Cuauhtémoc, colonia Narvarte.
Explicó que el día del plagio fue interceptado por un policía -Apolonio Pérez Tapia– y obligado a subirse a una camioneta en la que lo trasladaron a Toluca. Dice que se hizo amigo de sus plagiarios, lo que le permitió estar sin esposas en algunas ocasiones y se dio cuenta que éstas fallaban. El 18 de noviembre se escapó y llegó al DF.
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