Hay festival Xalapa, recibe festín literario

Vicente Molina Foix, Eliot Weinberger y Luis Eduardo Aute hablan sobre su participación en el encuentro que reúne a un centenar de creadores

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El novelista, poeta, dramaturgo y cineasta español Vicente Molina Foix tendrá tres participaciones en el Hay Festival Xalapa, que inició ayer y termina el domingo

XALAPA, Veracruz, 4 de octubre.- El humor y la ironía siempre han estado presentes en la obra del español Vicente Molina Foix. “Espero no perderlos nunca. Si alguna vez los perdiera, creo que no podría escribir. Me resulta casi incapaz de expresarme si no hay un fondo de humor”.

El novelista, poeta, dramaturgo y cineasta, quien no ve fronteras entre los géneros y se mueve con libertad en todos, como si fueran “distintos formatos para hacer una misma pieza musical”, considera que aún está por escribir sus mejores libros. “El deber de un autor es siempre escribir una obra que mejore a las anteriores”.

El autor de La musa furtiva, antología de reciente publicación que reúne lo mejor de su poesía escrita entre 1967 y 2012, tendrá tres participaciones en el Hay Festival Xalapa que arrancó ayer y reunirá hasta el próximo domingo a cerca de cien artistas, entre escritores, músicos, cineastas y actores, en 56 actividades.

“Me siento mayor, como es natural, aunque el impulso creativo y la curiosidad hacia lo de afuera no me han abandonado. Sigo leyendo mucho. Voy al cine tres veces por semana, pues no me gusta ver las películas en casa. Pero no creo ser un escritor consolidado”, explicó en entrevista el creador que cumplirá 64 años el próximo 18 de octubre.

Tras “excavar” en su obra poética para confeccionar la antología mencionada, que se publicó en febrero pasado, Molina Foix admite que la musa ha sido furtiva, pero prolífica, porque encontró su voz.

“Encontré una voz cambiante, porque empecé a escribir poemas a los 13 o 14 años de edad. Es una voz que ha ido afinándose, aclarándose. De una voz que era más oscura, de unos poemas irracionales, pasé a una poesía más personal, de rememoración de lugares. Es una voz que ha ido aclarándose”, agrega.

El filósofo y abogado confiesa que el amor ha sido uno de los temas constantes en sus versos. “Es una poesía amorosa que no canta al amor, porque cuando lo he tenido no me he podido inspirar, he preferido amar; pero cuando la relación ha acabado, hablo de la frustración y el rencor que deja el amor”.

Quien se graduó en Historia del Arte en la Universidad de Londres, Inglaterra, donde residió ocho años, destaca que es muy diferente crear imágenes en la poesía que en el cine.

“El cine siempre ha sido muy importante en mi vida, sobre todo como espectador. Pero trato de olvidar el cine cuando escribo poesía o novela y trato de olvidar radicalmente la literatura cuando estoy en un rodaje. Son componentes esenciales de mi vida y de mi manera de expresar, pero los separo por completo”, apunta.

El traductor de Shakespeare al español adelanta que en enero próximo Anagrama publicará un libro muy peculiar, El invitado amargo. “Es narrativo, pero no es una novela exactamente, hay un coautor. Es una mezcla de géneros. Tiene algo de novela, de recuento, algo de confesión.

Programa

Entre las actividades del Hay Festival destacan entre otras actividades como:

  • El periodista y politólogo David Rieff, hijo de la escritora Susan Sontag, conversará con Xavi Ayén sobre su libro más reciente Contra la memoria, en el que narra su experiencia en Bosnia.
  • La crítica perfecta se titula la mesa en la que participan Eliot Weinberger, Rafael Chirbes y Juan Francisco Ferré.
  • El escritor Sergio Pitol recibirá un homenaje más, con la participación de los escritores Andrés Neuman y Juan Gabriel Vásquez.
  • El alemán Philipp Blom reflexionará sobre la importancia de la ilustración, a partir de
  • su nuevo libro Gente peligrosa.
  • El inglés Irvine Welsh, autor de la celebrada novela Trainspotting, sostendrá una conversación con Peter Florence. 
  • Los cineastas Edgardo Cozarinsky y Vicente Molina Foix sostendrán una charla sobre imagen, texto y narración cinematográfica.

Traducir, sin ser poeta

 

El neoyorquino Eliot Weinberger (1949) también llegó ayer al Hay Festival Xalapa, donde hoy reflexionará sobre La crítica perfecta y el domingo conversará con Valerie Miles. El traductor de casi toda la obra de Octavio Paz al inglés detalla en entrevista que la poesía del Nobel de Literatura mexicano gusta mucho en Estados Unidos.

El también ensayista admite que aprendió mucho del autor de El laberinto de la soledad, a quien conoció cuando tenía 19 años de edad, pues sostuvo con él “una conversación de 30 años".

Comenta que por el momento no está trabajando ningún proyecto sobre Paz para festejar el año entrante el centenario de su natalicio, pues acaba de publicar una antología grande de su poesía, “una retrospectiva que abarca desde su primer poema, escrito a los 17 años, hasta los creados en 1996, dos años antes de su muerte". Pero que sí participará en los homenajes que se organicen en México.

El traductor al inglés de la poesía de Vicente Huidobro y de Xavier Villaurrutia, así como de la no ficción de Jorge Luis Borges, detalla que hoy en día existe mucho interés en su país sobre la literatura latinoamericana.

“En los últimos 25 años, en Estados Unidos se han creado varias escuelas de escritura. Hay miles y miles de jóvenes que están aprendiendo a escribir. Cada año salen dos mil estudiantes de las maestrías en poesía. Hay miles de poetas y es imposible decir qué pasa con este género en mi país", añade.

Weinberger no cree que para traducir poesía se debe ser un poeta. “Se necesita leer mucha poesía, eso sí. Es fácil y a la vez difícil traducirla, porque hay que inventar los poemas en otra lengua, crear una música en el lenguaje de la traducción. Es fácil traducir el sentido de las palabras, pero difícil lograr algo que forme parte de la literatura", señala.

Los organizadores del festival, que este año lleva como lema Imagina el mundo, informaron que, por problemas personales, han cancelado su participación David Safier, Paco Ignacio Taibo II, Pilar del Río y Wendy Guerra.

Todos nacemos artistas

El cantautor Luis Eduardo Aute participa dentro del encuentro literario.

“Todos nacemos artistas, pero algunos nos centramos más en esa actividad porque no queremos crecer, queremos seguir jugando", afirmó Luis Eduardo Aute, hombre reconocido por su pintura, poesía, cine y música, y quien entre analogías y anécdotas se presentó durante la tercera edición del Hay Festival Xalapa.

Comentó que en su cine-concierto El niño que miraba el mar se presentan 12 nuevas canciones que gravitan sobre un tema nuclear de un niño que miraba al mar y que se encuentra consigo mismo tiempo después.

“Nací en Manila en el 43. Para cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, mi familia y yo dábamos paseos y lo único que quedó de pie en la ciudad había sido un muelle donde mi padre me tomó una foto. Curiosamente años después, con mis hijos realizamos un viaje por La Habana y mi hija me tomó una fotografía prácticamente con el mismo ángulo, imagen que me regalaron con un montaje de aquella toma de mí, cuando era pequeño".

De este inocente regalo es que el cantautor se cuestiona cómo sería que un ser humano si se desprendiera de sí y ese niño le preguntara al adulto todo lo que le espera por delante.

El Hay Festival, indicó, es un acierto absoluto. “El que se haga en ciudades de provincia da vida y permite encuentros más cercanos entre los invitados, además es una forma de desarrollar la cultura en lugares a donde no llega con facilidad".

Señaló que ésta es una forma en que la cultura se expanda, y más en estos momentos de crisis en que la gente necesita encontrar nuevos referentes. “Es necesario que la sociedad se reconcilie con el sentido de la vida, y la cultura trata de eso, de aproximarnos al sentido mismo de la vida".

Enfático, dijo que es importante que la gente se pregunte y tenga curiosidad de por qué estamos aquí, y es la cultura la que ayuda a esclarecer esas dudas, “la cultura nos ayuda a ser más sensibles, más humanos, más inteligentes, a tener más conocimiento, a no convertirnos en un zombie".

Hoy, Aute se considera más próximo a la pintura que a la canción, pues recordó que llegó a la primera como un mero accidente, al no conseguir buenas notas en el colegio más que en sus talleres de arte. Actualmente se encierra en el estudio para pintar, para expresar alguna emoción, “hay un poco de caos cuando estoy ahí, aparece alguna idea para alguna canción, poema o lo que surja, todo bajo una indisciplina muy caótica".

Canciones y reflexiones se podrán disfrutar durante su cine-concierto, y posteriormente charlará con Sandra Lorenzano, donde se podrá hacer un recuento sobre su trayectoria artística.

 

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