Sepultan a los hermanos Piedra, víctimas del caso Heaven

Los cuerpos de Aarón y Josué Piedra Moreno fueron acompañados por una caravana de motociclistas al panteón San Isidro

thumb

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de septiembre.- Un conjunto tocaba el corrido Hermanos del alma, mientras, con su hijo en brazos, la hermana de Josué y Aarón Piedra Moreno, 28 y 20años de edad, respectivamente, gritaba sollozante: “¿por qué se fueron?”

A la distancia, sus padres Leticia Moreno y Santos Piedra González, con los rostros desencajados guardaban silencio mientras escuchaban desgranarse el cántico: “adiós hermanos del alma,/ en mi corazón ya hay calma./ Juntos estarán siempre...”

Al fondo, un grupo de hombres, algunos tatuados, bebiendo de sus latas de cerveza, veían llegar más coronas de flores. No se acercaron hasta que las cajas fueron sepultadas, y en el breve discurso de un familiar se dijo: “Aarón y Josué siempre estarán con nosotros”.

En ese momento, Santos se acercó a Leticia para darle un abrazo entre sollozos.

Aarón y Josué Piedra Moreno, dos de los 12 desaparecidos del after hours Heaven, fueron sepultados ayer en el panteón San Isidro, en la delegación Azcapotzalco, después de que sus padres  aceptaron su identidad, tras los análisis genéticos realizados por peritos de la Procuraduría General de la República (PGR), que confirmaron su filiación junto con la de los otros 10 plagiados, y cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa de Tlalmanalco, Estado de México.

Al sonido de los aceleradores de motocicletas, motonetas y corridos, los hermanos partieron en dos féretros blancos, que fueron rociados con cerveza “para su camino”. La caravana sobresalía por el alto sonido de la música electrónica que la acompañó hasta la parte final del

camposanto.

Apenas el viernes sus padres recibieron de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) los cadáveres, que estuvieron resguardados en el Instituto de Ciencias Forenses.

Ayer, los amigos de los hermanos Piedra los despidieron echándoles porras y bebiendo cerveza, pues “ese era el ambiente que les gustaba a los chicos”, mientras un grupo de 30 hombres vigilaban que ningún extraño se acercara.

En el cortejo fúnebre no hubo ningún resguardo policiaco, como sucedió con Monserrat Loza Fernández, quien también descansa en el cementerio San Isidro, ya que el Gobierno del Distrito Federal cubrirá los gastos de los entierros del Heaven, si los familiares así lo desean.

Aunque en distintos momentos los familiares de los secuestrados insistieron en no aceptar los restos hasta tener un peritaje independiente, cuatro cuerpos ya han sido entregados.

Los hermanos Piedra, como eran conocidos, han sido relacionados con otros dos asesinados: Alan Francisco Daniel Menchaca, la decimotercera víctima de la fosa común de Tlalmanalco, y Gabriela Ruiz, identificada  porque uno de los cuerpos tenía implantes mamarios de silicón.

Los cuerpos de Monserrat Loza Fernández y Alan Menchaca también ya fueron sepultados, pero el resto continúan sin ser aceptados por sus familiares.

Temas: