Festival Internacional Cervantino apuesta por lo social y lo pedagógico

Jorge Volpi, director de “la fiesta del espíritu”, reducirá el número de cortesías y bajará precios de boletos; instaurará charlas previas a las funciones

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CIUDAD DE MÉXICO, 14 de septiembre.- Nada de ensoñaciones: el Festival Internacional Cervantino (FIC) no es como los encuentros de Salzburgo o Edimburgo, y no sólo por la programación sino porque se lleva a cabo en México, en “un país con una enorme cantidad de desigualdades sociales”, afirma su director Jorge Volpi.

El FIC “es el más grande e importante de América Latina, de los más importantes del mundo, no cabe la menor duda, pero es necesario pensar que éste no es un festival como algún otro que se lleve a cabo en Europa”, dice.

Aunque sin un diagnóstico previo y sólo con la perspectiva violenta y desigual que el país ha mostrado en los últimos años, Volpi ha colocado su apuesta como director del FIC en lo que llama un “enfoque social y pedagógico” mucho más amplio.   

“El festival tiene que buscar una programación que pueda llegar y formar otros públicos, que parte de esa población que no tendría los medios y los recursos para tener acceso a la cultura, y sobre todo a manifestaciones que contribuyen a la transformación social de manera muy poderosa”, enfatiza.

El diagnóstico dice, “es el general del país que tiene una situación de desventaja social, de inequidad. Son los datos que ha revelado el INEGI y que sabemos, de muchos millones de mexicanos en situación de pobreza; y tenemos que sumarle a los ciudadanos que además han tenido que padecer situaciones de violencia, sobre todo a partir de los últimos seis años que comienza el combate al narcotráfico en el sexenio anterior”.

El jueves próximo, el escritor ofrecerá una conferencia de prensa en Guanajuato donde dará a conocer los detalles de su programa social.

En entrevista con Excélsior adelanta algunas de las acciones con las que considera se podrá incidir en la realidad social del estado. Dos de los subprogramas que integrarán este segmento han sido denominados: Cervantino a la comunidad y Una comunidad al Cervantino.

El primero, explica, consiste en que artistas nacionales y extranjeros visiten zonas desfavorecidas de Guanajuato.

“Los nuevos barrios modelo que la alcaldía ha puesto en marcha en las zonas marginales, cárceles, asilos y escuelas, para llevar a los artistas  a públicos que tendrían más dificultad para llegar”, detalla.

El segundo consiste en trasladar al público a la propia ciudad de Guanajuato: “estaremos llevando a distintas comunidades alejadas o en desventaja social directamente a eventos en la (sede del FIC), para que puedan pasar un día conociendo un poco la enorme riqueza de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad, y teniendo un nuevo programa de formación de públicos sobre todo en las escuelas del estado”.

Otra de las acciones, es una nueva política de boletaje. Se redujo el número de cortesías y se amplió el de los boletos a

bajo costo. Explica que alrededor de 15 por ciento de las entradas al Teatro Juárez y al Auditorio del estado se venderán en 100 pesos y para el Salón de Consejo y la Alhóndiga de Granaditas, en 70 pesos.  

La edición 41 del Festival Internacional Cervantino, que se realizará del 9 al 27 de octubre, es de “transición”, acepta Volpi. El cambio de gobierno federal no permitió tener en funcionamiento al Consejo Consultivo del encuentro, que se encarga de hacer recomendaciones sobre el programa artístico. Asegura que será en los próximos días cuando anuncie a los nuevos integrantes.

Por lo pronto debió armar el programa retomando parte de las propuestas de su antecesora,  Lidia Camacho, aunque se niega hablar del porcentaje de la programación que le dejó lista.

“Es un trabajo institucional, no vale la pena hablar de porcentajes, vale la pena hablar de que siempre hay continuidad de muchas de las políticas que se llevan a cabo. Esa institucionalidad en el festival permite que tengamos una programación sólida”, asegura.

Adicionalmente Volpi propuso para el encuentro, que tendrá como invitados a Uruguay y Puebla, la celebración Verdi vs Wagner que recordará a los dos compositores a 200 años de su nacimiento.

Para este programa y el resto de la programación artística, los asistentes tendrán incluso aleccionamiento previo que forma parte de la apuesta pedagógica de la Fiesta del Espíritu.

“El festival tendrá un nuevo programa de pláticas previas a las distintas funciones que le permitirá a la gente tener más herramientas para disfrutar de los espectáculos; tendremos también charlas de manera mucho más organizada y estamos dándole mucha importancia a las clases magistrales y los cursos que darán artistas extranjeros para interactuar con los mexicanos”, concluyó.

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