Reconocen al arquitecto Teodoro González de León

Al recibir la Presea Sor Juana Inés de la Cruz, que concede la universidad homónima, el arquitecto confesó ayer su fascinación por la escritora novohispana.

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre.- El arquitecto Teodoro González de León (1926) confesó ayer su fascinación por la escritora novohispana Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), y la seducción que le provoca “ese ser indescifrable y enigmático, de inquietante belleza”.

A tal grado, dijo al recibir la presea que lleva el nombre de la poeta y dramaturga, que en 1995 intentó reconstruir el arco Neptuno alegórico que la monja jerónima ideó por encargo del Cabildo para dar la bienvenida a la Ciudad de México al virrey Tomás de la Cerda y Aragón, marqués de la Laguna, en noviembre de 1680.

En el patio de la Universidad del Claustro de Sor Juana, institución que otorga este reconocimiento, y ante los más de 200 jóvenes que egresaron este año de diversas licenciaturas y maestrías, el proyectista admitió que recibir la Presea Sor Juana Inés de la Cruz lo toca muy profundo.

“Intenté reconstruir el arco de Sor Juana, basándome en su descripción sucinta. Fue una aventura que no se completó. Era para conmemorar los 300 años de su muerte. Empecé a imaginar y salió una imagen mental que me sedujo: el telón plano pintado con volúmenes sombreados, creando una gran trampa al ojo.

“Pero tuve que abandonar el proyecto, porque no hubo eco político. Quedó como una idea que no pasó al papel. Quería hacer una arquitectura pintada, pero con sombras, y ellos querían algo en piedra, que perdurara. Hubiera sido bonito hacer eso”, comentó al final en entrevista.

En su discurso de recepción del diploma, el autor del Auditorio Nacional y la sede de la editorial Fondo de Cultura Económica explicó su percepción de Neptuno alegórico, “un texto y después poema que estaba pensado para convertirse en obra arquitectónica y después pictórica”, una pieza efímera.

“No soy historiador, ni crítico, menos de las letras; me cuesta mucho escribir, pero tengo que hablar de Sor Juana y preguntarme con ustedes ¿qué pensaba de la arquitectura, del dibujo, de la pintura y de la música?”, agregó.

Aclaró que se pueden encontrar muchas alusiones a esos temas en sus escritos, pero que el gran ejemplo de las ideas de la Décima Musa al respecto es el Neptuno… “Era una costumbre recibir a los gobernantes civiles y religiosos con arcos construidos en base a estructuras ligeras de madera, forradas de tela enyesada y arquitecturas pintadas.

“Se encomendaban a un escritor, a un humanista, la concepción, la idea, el tema y el desarrollo del elogio; y a un pintor, por separado, la realización de las imágenes temáticas y arquitectónicas”, detalló.

El Premio Nacional de Artes 1982 agregó que el arco de Sor Juana, de unos 25 por 13 metros, que se levantó frente a la puerta occidental de la Catedral, es una guía, “tal vez demasiado erudita”, una representación visual y espacial que describe el contenido del elogio al virrey en los tableros de la arquitectura ficticia del arco.

“Tenía una sola fachada. Parece ser que era un telón plano, sin relieves, con el hueco de la entrada nada más. Tenía pintada una arquitectura de tres cuerpos. Los tableros que enmarcaban la arquitectura tenían las leyendas y las imágenes en blanco y negro escogidas por la autora y copiadas seguramente de grabados”.

El autor del Museo Rufino Tamayo, junto con Abraham Zabludovsky, y del Conjunto Urbano Reforma 222 confiesa que aún se le antoja reconstruir ese arco desde una mirada contemporánea, “¿por qué no?”.

Un largo elogio a la trayectoria de González de León y su legado, por parte de la rectora Carmen Beatriz López-Portillo, precedió la intervención del arquitecto.

“Para honrar a Teodoro no basta con hacer el resumen de su vida, enumerar todas sus obras y sus múltiples reconocimientos, sino contar lo que nos pasa en el encuentro, en el diálogo, en el transitar de sus espacios: lo que nos pasa gracias al tiempo compartido”, dijo.

La generación que apadrinó el artista del espacio y pintor, que lo propuso como candidato a recibir la presea, lo despidió con música de piano y nutridos aplausos.

Al, final, don Teodoro atravesó del brazo de la rectora el gran patio del ex convento donde vivió Sor Juana. Y contempló las columnas y los jardines, disfrutando de esos espacios llenos de los recuerdos de la autora de El divino Narciso.

Prolífico y creativo

Teodoro González de León, quien concibe la arquitectura “no como un simple oficio, sino como una forma de vida”, sigue activo, creativo y prolífico a sus 87 años de edad.  “Tengo como seis proyectos a la vez”, afirma después de recibir la Presea Sor Juana Inés de la Cruz.  Dice que trabaja con intensidad porque piensa en la arquitectura como su forma de vida, “ejercerla es seguir viviendo en el presente, nunca pienso en el futuro”.

Detalla que continúa construyendo el “polémico” edificio ubicado en Pedregal 24, en Lomas de Chapultepec, que “va muy bien”. También trabaja, aún en fase de excavación, en un inmueble grande para oficinas en el edificio del antiguo Cine Manacar. “Será un gran centro comercial con muchos cines. Aquí, vamos a colocar el mural de Carlos Mérida, el telón”, adelanta. Entre los seis proyectos que realiza, destaca el Palacio Legislativo de Guanajuato.

El arquitecto añade que, desgraciadamente, no le han encargado ningún proyecto cultural. “Es una lástima. Me gustaría hacer uno. Todo lo que tiene relación con el arte y la educación me apasiona doblemente”.

Añade que ampliará la biblioteca de El Colegio de México y, en el marco de los 80 años del Fondo de Cultura Económica: “A ver qué me invitan”. Sobre alguna forma que desea aún explorar indica que “todos los temas son buenos; no he hecho cosas religiosas, pero, bueno, tal vez porque soy un descreído total. Pero en la cultura sí creo apasionadamente”.

Premiados

Los galardonados anteriores.

  • La pintora Leonora Carrington.
  •  El cronista y ensayista Carlos Monsiváis.
  •  El ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente.
  •  El empresario Carlos Slim.
  •  El editor Jorge Herralde.
  •  La periodista Carmen Aristegui.
  • La presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto.

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