Familiares de víctimas del Heaven piden peritaje extranjero

Entre la incredulidad la indignación y el dolor, las familias pedirán apoyo a especialistas argentinos

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CIUDAD DE MÉXICO, 24 de agosto.- Después de su reunión con el procurador capitalino, Rodolfo Ríos Garza, entre los familiares de los 12 desaparecidos del Heaven flotaba la incredulidad, la indignación y el dolor. Conmocionados aseguraron que solicitarán el apoyo de especialistas argentinos: “No es que no crea, pero ya están aquí, ya los tienen”.

Nada más vamos a pedir una segunda opinión de peritos extranjeros, porque no queremos que nos vayan a salir con que no eran”, dijo sollozando Josefina García, madre de Said Sánchez.

“Nos aconsejó gente del Cencos (Centro Nacional de Comunicación Social) que buscáramos la asistencia de peritos argentinos y eso vamos hacer”, dijo Eugenia Ponce, tía de Jerzy Ortiz.

“Yo voy a creerle al procurador, se comprometió a dar con los responsables y voy a creer en eso. No puedo saber si mi hijo está ahí, si lo estuviera entonces no me voy a detener hasta que los culpables paguen”, agregó Leticia Ponce, mamá de Jerzy.

Las madres, padres, tíos y amigos de los jóvenes acaban de escuchar con dolor, que las pruebas apuntan que sí son los cuerpos de Alan Omar Athiencia Barranco, Guadalupe Karen Morales Vargas, Gabriela Ruiz Martínez, Rafael Rojas Marines y Josué Piedra Moreno, los hallados en Tlamanalco, Estado de México.

Alterados, anunciaron que se dirigirían a los Servicios Periciales de la Procuraduría General de la República, dónde están los cuerpos exhumados, para su identificación.

“Hasta que yo no vea el cuerpo, así esté en descomposición, no me importa, y vea que es mi hijo... lo que quiero es asegurarme que realmente es mi hijo”, dijo entre sollozos, Victoria Barranco, madre de Alan Omar Athiencia Barranco, el único de quien se confirmó su identidad por pruebas de ADN.

Abraham Loza, tío de Monserrat, declaró con la voz entrecortada que el procurador les confirmó que los cuerpos fueron encontrados despedazados. Por lo que deseó que su sobrina no haya sufrido, en caso de haber sido asesinada.

En ese ambiente de turbación comenzaron a marchar desde las oficinas de la Procuraduría de Justicia del DF, en la colonia Doctores, hacia Azcapotzalco, donde se ubica el Servicio Médico Forense (Semefo) de la PGR. En el camino, al llegar a Doctor Río de la Loza, Julieta García, madre de Jennifer Robles, paró el tránsito por unos diez minutos, para denunciar que se pudo evitar la muerte de los jóvenes.

Inconsolable, la abuela materna de Jerzy, María Teresa Ponce Ramos, exigió justicia: “¡Nos los mataron!, ¡malditos desgraciados! ¡Justicia, justicia, justicia!, ya no nos los entregaron vivos, queremos justicia, a todos los culpables, sea quien sea, va a caer. No nos vamos a parar aquí, nosotras somos guerreras y no se van a pasar con nosotros, esto no se queda impune, escúchenlo bien”, adviritió.

Un nuevo rostro apareció entre los padres que han asistido a las 17 reuniones con el procurador. El papá de un joven que sólo han identificado como Alancito, quien también fue secuestrado el pasado 26 de mayo en la Zona Rosa, y vivía solo en la colonia Guerrero, mientras que su papá reside en Puebla.

Los familiares reconocieron que existe la posibilidad de que los cuerpos hallados no sean los de sus familiares y aseguraron qué sería doloroso recibir el cuerpo de una persona que pudiera no ser la de sus hijos.

Con rabia, tristeza e indignación, se retiraron del lugar rumbo a las instalaciones del Semefo.

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