Cierran bares y antros del Centro por anomalías

Autoridades locales comenzaron la revisión de los centros nocturnos que alteran el entorno urbano en la zona; ayer fueron clausurados tres en la calle Madero

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03/08/2013 06:35 Arturo Páramo

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de agosto.- La vida nocturna en el Centro Histórico debe ser ordenada, segura, equilibrada, respetuosa del entorno urbano y, sobre todo, no molestar a los vecinos, puntualizó el titular del Fideicomiso del Centro Histórico del DF, Inti Muñoz, quien informó que en el andador Regina han sido clausurados seis establecimientos.

Estas clausuras se realizaron porque los establecimientos incumplían normas sobre ruido, de protección civil o porque vendían bebidas alcohólicas sin alimentos, situación que está prohibida por la licencia de restaurante con que contaban.

En las dos últimas semanas en el Centro han sido clausurados 20 establecimientos por estos motivos, puntualizó Muñoz.

“(La calle peatonal Regina) Es uno de los proyectos modelo de recuperación del espacio público, de la convivencia ciudadana, de la calidad de vida de los vecinos en el Centro Histórico y que desgraciadamente se había visto vulnerada por la irresponsabilidad de algunos establecimientos mercantiles que no tuvieron respeto por la vida vecinal ni por el equilibrio de la calle ni por su calidad de espacio público incluyente.

20 lugares han sido clausurados en el Centro Histórico

“El gobierno central a través del Fideicomiso, de la secretaría de Gobierno, del Instituto de Verificación Administrativa (Invea), y de la delegación Cuauhtémoc, va a ser firme y no vamos a cejar en el esfuerzo porque la vida nocturna del Centro Histórico, que debe ser uno de los componentes de su revitalización, se cumpla de manera ordenada, respete a los vecinos, que sea respetuosa, debe ser una recuperación equilibrada”, insistió Muñoz.

Explicó que en primera instancia se propuso a los locatarios subsanar las irregularidades que presenten sus negocios y que, finalmente, fueron clausurados al no ser solventadas las violaciones a la reglamentación.

“Hay un conjunto de violaciones a la normatividad de protección civil, que es algo delicado, estamos trabajando permanentemente en ese diagnóstico y no vamos a dejar de hacerlo.

“La vida nocturna en el Centro debe ser segura, equilibrada y respetuosa del entorno urbano”, sentenció Muñoz en entrevista con Excélsior.

Cabe señalar que otros dos puntos en el Centro Histórico donde es evidente que se rebasan los límites de ruido es en la peatonal Madero, donde en el número 20 hay cuatro establecimientos de alto impacto.

900 negocios de alto impacto existen en Cuauhtémoc

Justo en esa calle, en un operativo realizado ayer por la tarde, fueron clausurados los establecimientos Elma Madero, el Barullo’s y Zapata y yo, los tres ubicados en la Plaza Madero 20, y que violaban medidas de seguridad, de protección civil y por tener altos niveles de ruido.

En tanto, en los establecimientos de la calle Cuba se rebasa el aforo autorizado para los establecimientos, aseguraron vecinos del primer cuadro.

En esa calle y su cruce con Allende hay 19 establecimientos funcionando, con un promedio de asistencia de 200 personas por cada uno.

En otros sitios, además de sobrepasar el cupo, se cierra la única puerta de acceso, impidiendo entrar o salir mientras duran los espectáculos eróticos que ahí se presentan, violándose la Ley de Protección Civil.

El nivel de aforo que presenta esa calle llevó a que se prohibiera a los vehículos estacionarse en ella a todas horas.

Van por irregulares

Las verificaciones en establecimientos de la delegación Cuauhtémoc podrían llevar a la clausura de hasta 29 locales en los próximos días, por motivos de violación a normas de protección civil, a las licencias de funcionamiento de restaurante, y por violar la normatividad de ruido, de acuerdo con fuentes de esa demarcación.

Los establecimientos han sido denunciados por vecinos o por clientes, y se encuentran en las colonias Juárez, Zona Rosa y Condesa y serán clausurados en los próximos días, adelantó Eduardo Lima, director general de Jurídico y de Gobierno.

Estas brigadas recorrerán, en el transcurso del año, establecimientos de las colonias Roma, Condesa, Centro, Doctores, Obrera, Tránsito, Juárez, Cuauhtémoc y Santa María la Ribera, entre otras, por ser en donde se registra la mayor actividad comercial de la delegación. Esto se sumaría a la clausura del table dance Tahití y del Bar Lemon en la Zona Rosa, ocurrida la noche del jueves.

De acuerdo con datos oficiales de la delegación Cuauhtémoc, en esa demarcación hay alrededor de 900 establecimientos de alto impacto, es decir, que  expenden bebidas alcohólicas y tienen autorizado el cierre hasta la madrugada del día siguiente a su apertura.

Los cerraron por inseguros

La clausura realizada el jueves por la noche del table dance Tahití se debió al incumplimiento de medidas de seguridad y por no contar con la licencia de funcionamiento vigente, aseguró Eduardo Lima, director general de Jurídico y de Gobierno de la delegación Cuauhtémoc.

El funcionario aseguró que el establecimiento, que ya había sido clausurado en junio pasado, “no tenían renovada licencia de funcionamiento y no contaban con paramédico al que está obligado por la dimensión y características del lugar”, explicó.

Las irregularidades provocaron el cierre inmediato del establecimiento.

En el operativo de clausura intervinieron elementos del Cuerpo de Granaderos, quienes vigilaron el establecimiento mientras funcionarios de la delegación Cuauhtémoc, del Instituto de Verificación Administrativa (Invea) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP-DF) realizaban el trámite de la clausura.

El Tahití, ubicado en la esquina de las calles Florencia y Londres, había sido clausurado el 3 de junio pasado por inspectores del Instituto de Verificación, por razones de violación al uso de suelo. Ahí encontraron que el lugar contaba sólo con la licencia de bar, la cual no les tenía autorizada la presentación de espectáculos eróticos.

Sin salidas de emergencia

Lima también especificó que en el caso del Bar Lemon, cerrado también el jueves por la noche, ubicado en la calle Londres, fue clausurado por no contar con las salidas de emergencia adecuadas, pues las que localizaron son unas escaleras metálicas que se encuentran por fuera del establecimiento y que para ser utilizadas deben ser manipuladas por una persona capacitada.

“El Lemon tenía dos salidas de emergencia que no trabajaban óptimamente. Es un lugar en el primer piso del edificio, tiene una salida que va de primer piso a planta baja, que no es funcional y que podía poner en riesgo la seguridad de las personas.

Eduardo Lima agregó también que “había que manipular las escaleras con un gran esfuerzo, si pudieran ser más ágil, no habría problema”.

Dijo que las irregularidades en los establecimientos se detectaron debido a denuncias de los propios clientes, de los vecinos, y por el consejo de seguridad, que fue creado hace apenas dos semanas en la Zona Rosa, en donde participan, entre otros, la Agrupación de Comerciantes (ACOZORO) que fue la encargada de recabar toda la información.

La otra clausura del Tahití

El Instituto de Verificación Administrativa (Invea-DF) informó que el 13 de marzo pasado emitió la orden de visita de inspección, Folio OV/DUYUS/808/2003 dirigida al establecimiento denominado Tahití, para hacer una revisión en materia de uso de suelo.

Debido a que no presentó los documentos que lo acreditaban como centro nocturno, el  31 de mayo el Invea ordenó una suspensión temporal, pues el lugar tenía una licencia para restaurante-bar.

El 10 de junio el Instituto determinó la clausura total del lugar y una multa de 32 mil 380 pesos.

Para el 12 de julio el Invea retiró los sellos de clausura luego de que el propietario pagó la sanción y presentó un certificado único de zonificación de uso de suelo sellado por Seduvi y que lo avala como bar y centro nocturno.

 

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