El Cenart, otra vez, en remodelación; invierten $8 millones más
Luego de la intervención “profunda” de 2011, se trabajará en la Biblioteca, el Aula Magna y la Torre de Investigaciones

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de agosto.- Los 45 millones de pesos que se invirtieron en 2011 para remodelar el Centro Nacional de las Artes (Cenart) no fueron suficientes. A menos de dos años de aquella rehabilitación “amplia y profunda”, según el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), volverá a invertir ocho millones de pesos para intervenir “de manera urgente” la Biblioteca de las Artes, el piso del Aula Magna y del módulo de informes de la Torre de Investigación y la Dirección del espacio.
Trabajos de pintura, cambio de pisos, plafones y de los sistemas de iluminación, así como intervención en grietas y filtraciones de los edificios, formarán parte de los trabajos que de acuerdo con Álvaro Rodríguez Tirado, director del Cenart, no fueron contemplados en 2011, debido a las dimensiones del inmueble inaugurado en 1994, cuando él mismo fue designado su primer director durante la primera administración de Rafael Tovar y de Teresa al frente del Conaculta.
La biblioteca podía estar en una fase determinada, aunque se hizo lo principal que fue lo de la azotea.” Beatriz Vidal de Alba, directora biblioteca
“Debido al tamaño del Cenart y la cantidad de edificios y espacios construidos, no es posible programar la totalidad de los trabajos para llevarse a cabo en un solo ejercicio presupuestal. En su momento, esa decisión recayó en la administración anterior y las prioridades que encontró”, justificó el funcionario, quien respondió a las preguntas de Excélsior a través del correo electrónico.
Rodríguez Tirado señala que el presupuesto asignado para los trabajos en el presente ejercicio asciende a ocho millones de pesos, pero el monto final será determinado mediante una Licitación Pública Nacional, actualmente en proceso.
La remodelación se llevará a cabo durante el resto del año; en el caso del Aula Magna permanecerá cerrada durante 15 días y respecto a la Biblioteca de las Artes, sus puertas fueron cerradas desde el 7 de julio pasado y así permanecerán hasta diciembre próximo.
La remodelación anterior del Cenart fue anunciada por la entonces presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar, y el ex director del espacio Roberto Vázquez, en agosto de 2011.
La inversión realizada incluyó 30 millones de pesos del Consejo y 15 del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Una vez concluida, algunos usuarios denunciaron que sólo atendió lo básico y que no se concentró en lo fundamental; incluso el ex asesor de la dependencia, Agustín Portillo, alegó un supuesto fraude por 45 millones de pesos tras la remodelación y mantenimiento del inmueble.
Remodelación postergada
Beatriz Vidal de Alba, directora de la Biblioteca de las Artes admite en entrevista que la remodelación del espacio ya había sido planteada a administraciones pasadas y que no fue hasta la llegada de Tovar y de Teresa al Conaculta que se atendió la petición, “habían prioridades, había muchas filtraciones en el propio estacionamiento, había fugas muy severas que ponían en peligro zonas del Cenart, y la biblioteca podía estar en una fase determinada, aunque se hizo lo principal que fue lo de la azotea, la impermeabilización”.
La funcionaria acepta además que los trabajos en la biblioteca resultaban prioritarios, “esta situación es porque es urgente llevar a cabo el proceso de mantenimiento a fondo de la biblioteca, desde 1994 no se le había hecho ningún mantenimiento”. Además de contar con fondos especiales, la Biblioteca de las Artes funciona como centro de conservación de la memoria documental del INBA por lo que su mantenimiento no podía postergarse más.
Los trabajos no sólo se llevarán a cabo en el área de préstamo, sino que también incluyen las tres bóvedas con que cuenta el lugar. Además de que serán sustituidos algunos anaqueles fijos por removibles, los trabajos en la biblioteca incluyen la sustitución de la alfombra que hasta ahora permitía la acumulación de polvo y organismos adversos para los materiales que se conservan; el cambio de plafones y de la pintura de las paredes, además de que se intervendrán algunas grietas.
“Se resanaran algunas grietas, ésta es una zona sísmica con fallas geológicas, tenemos varias grietas, varias filtraciones, es una zona endeble, están en toda la biblioteca, hasta en la propia dirección, se tiene que entrar y ver hasta dónde esta el daño y repararlo. Hay una situación de peso del propio edificio que tiene un movimiento que está calculado, la biblioteca lo venía requiriendo”, dice Vidal de Alba.
La biblioteca cerró sus puertas el 7 de julio pasado, pero aún se permite el acceso a la galería que se ubica en el vestíbulo
También, dice, ofrecerá servicio a aquellos usuarios que de manera extraordinaria lo requieran: “estamos recibiendo materiales de usuarios que nos están retornando y si en algún momento requiere algún extranjero, algún investigador que necesita para su tesis, una investigación que está por concluir nosotros les damos el apoyo”. Los alumnos, sin embargo, no podrán acceder hasta diciembre.
Defiende su vocación
Beatriz Vidal de Alba niega que como directora de la Biblioteca de las Artes del Cenart esté dando más prioridad a la galería de arte que implementó en el vestíbulo del espacio, como afirman algunas voces críticas. “Nunca –dice–, la galería se creó con la finalidad de que hubiera una parte donde el estudiante estuviera en contacto con artistas y tuvieran oportunidad de consultar sus acervos, porque el artista, además de exponer, nos da una donación de acervo que no se tiene en la biblioteca, la galería es parte de los servicios que damos y nunca está acéfala.”
Si bien la biblioteca permanecerá cerrada hasta diciembre –a pesar de que el ciclo escolar comenzará en las próximas semanas–, la galería seguirá ofreciendo sus servicios. Actualmente en el lugar se exhibe una exposición de Rafael Coronel, pero también ha mostrado obra de Juan Soriano o Leonora Carrington. La galería “es un proyecto que yo traje, soy historiadora del arte y fui fundadora del Museo Nacional de la Estampa, ahí me quedé 15 años”, agrega.
Vidal de Alba dice que su experiencia administrando bibliotecas la obtuvo en la Universidad Iberoamericana “mi ramo fue la investigación y la documentación de conservación de documentos”; también asegura que cuenta con diversas publicaciones, “tengo varias, una que se hizo con la gráfica mexicana y me prologó Carlos Fuentes”. Pero cuando se le pregunta por el libro sobre Juan Soriano que publicó siendo titular de Fomento y Difusión de la Cultura en el IPN, titubea. Aquel libro le costó el puesto luego de que la investigadora Luz García Martínez la acusó de plagio.
“Se está desviando la entrevista, la entrevista es sobre mantenimiento, usted pidió la cita para el mantenimiento, yo no voy a comentar algo que usted se salió... le pido de la manera más atenta que se apegue a su solicitud”, dijo.
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