Otra coronación polémica
La obtención del campeonato por parte del Guadalajara quedó tan marcada como las coronaciones de Cruz Azul en la campaña 197374, América en la 198485, Santos en el torneo Invierno 1996 o la de Toluca en el certamen de Apertura 2005, entre otras, por las pifias ...
La obtención del campeonato por parte del Guadalajara quedó tan marcada como las coronaciones de Cruz Azul en la campaña 1973-74, América en la 1984-85, Santos en el torneo Invierno 1996 o la de Toluca en el certamen de Apertura 2005, entre otras, por las pifias arbitrales en jugadas que quedan en la memoria, pero nadie puede quejarse, ya que, todos de una u otra manera se han beneficiado de esos errores por incapacidad de los silbantes, porque están rebasados por la dinámica del juego o simplemente superados por la televisión.
Por supuesto que se reviven viejas versiones de que las Chivas son el hijo consentido e históricamente han recibido favores, pero nadie lo ha podido demostrar. Lo mismo sucede con el América o la Selección Mexicana en Centroamérica. Del no era penal de Rafael Márquez sobre el holandés Arjen Robben en los octavos de final del Mundial 2014, pasamos al sí era penal por una patada que le propina Jair Pereira a Ismael Sosa en la final del clausura 2017.
Nadie se va a acordar que el Guadalajara fue el peor finalista de la historia al llegar con una victoria en sus últimos 10 juegos. En la serie decisiva impuso todo tipo de condiciones, desde la estrategia hasta las ganas por hacer las cosas bien, eso sí, tampoco las Chivas se podrán quejar en el futuro por la tardanza en la reanudación del juego, ya que, de los 180 minutos contra Tigres, perdieron la friolera de 14 con cronómetro en mano.
La gente de futbol se nota molesta y contrariada. Será porque entre Matías Almeyda, técnico del campeón de Liga, y Juan Carlos Osorio, estratega de la Selección, han hecho lo que muchos otros no pudieron. Si los dos equipos, el más popular y el más importante del futbol mexicano, modificaron el cuerpo técnico, fue por el bien deportivo y pronto encontraron resultados positivos. Con menos de 100 juegos dirigidos, el entrenador argentino llegó a cinco finales y ganó cuatro títulos, mientras que el colombiano ganó a domicilio a las selecciones de El Salvador, Honduras, Canadá y hasta a Estados Unidos y pronto va a asegurar la clasificación al Mundial de 2018.
Chivas hizo polvo a las luminarias de los Tigres, quienes no atacan o juegan como debieran al estar sometidos a un régimen estratégico limitado y conservador. Su técnico Ricardo Ferretti ahora tiene nueve finales ganadas, pero también nueve perdidas. El Tuca está alcanzando números históricos, pero parece que es solamente por vigencia, no contundencia. También el hecho de que Chivas haya utilizado 10 jugadores provenientes de otros equipos, habla que la estructura no está produciendo futbolistas para verlos más seguido en las finales y no esperar otros 10 años para verlos coronarse.
