Resultados predecibles
Xolos ganó diez partidos en la campaña regular y tres fueron contra equipos que clasificaron a la fase final: Guadalajara, León y Pumas, es decir, el potencial verdadero estaba contra los débiles, no frente a los candidatos al título y en los cuartos de final se notó ...
Xolos ganó diez partidos en la campaña regular y tres fueron contra equipos que clasificaron a la fase final: Guadalajara, León y Pumas, es decir, el potencial verdadero estaba contra los débiles, no frente a los candidatos al título y en los cuartos de final se notó esa parte endeble que no es microscópica, simplemente una observación que no se tiene ni para hacer una quiniela.
Como lo apuntamos el sábado anterior, el equipo de Tijuana es víctima del analfabetismo futbolístico que no analiza los antecedentes, repite fórmulas y, obviamente, encuentra resultados muy similares a los de otros líderes que han sido eliminados en cuartos de final: 26 de 58, el 45 por ciento. A pesar de todo, estuvieron a punto de hacer la hombrada remontando un marcador adverso de tres goles y con diez jugadores, gracias a la conducta pasiva y conformista de los Esmeraldas del León, ese síndrome que ataca a los futbolistas que militan en México. Le ha pasado a Cruz Azul, la Selección Nacional, etcétera.
Lo habíamos anticipado desde el 30 de agosto pasado, después de que el Guadalajara ganó el clásico nacional de temporada regular en el estadio Azteca, no significaba nada para las aspiraciones de las Chivas. Posteriormente derrotaron a cinco de los equipos más malos del campeonato: Chiapas, Veracruz, Morelia, Puebla y Cruz Azul, pero no pudieron derrotar a cuatro clasificados como Tigres, Pachuca, León y Necaxa. Tal y como sucedió en el clausura 2016, aprovecharon el calendario para salvarse y clasificar, pero deportivamente están muy lejos de presentar un nivel competitivo para poder aspirar al título.
Todo el mundo hace cuentas con los años y torneos que lleva Cruz Azul sin ganar un campeonato de liga. Bueno, el Guadalajara ha obtenido uno desde que la Máquina se coronó en el certamen de Invierno 1997 y desde su última conquista en el apertura 2006 suma 20 torneos y diez años sin volver a levantar el trofeo de campeón.
En semifinales se revivirá una vieja rivalidad entre América y Necaxa, que se han enfrentado en 175 ocasiones, mientras que el duelo de felinos entre Tigres y los esmeraldas confronta a dos equipos que dominan a la perfección la estrategia. Cuando Javier Torrente tomó las riendas del León, en la jornada ocho, el equipo estaba en el último lugar, escaló y se metió a la fiesta en octavo, entonces Tigres se ubicaba en tercero y así terminó.
Necaxa es el cuarto equipo que, recién ascendido, llegó hasta las semifinales en la primera campaña en Primera División. De los anteriores, sólo el Atlético Celaya, cuya directiva fue un hazmerreír, llegó hasta la final del campeonato 95-96, que perdió precisamente ante los Rayos.
