Grupos accesibles

El Tri estará exponiendo tres rachas positivas: 19 partidos sin perder al hilo, nueve victorias consecutivas y 732 minutossin recibir gol.

La afición de la Selección Mexicana ha guardado desde hace mucho tiempo el sueño de acceder al quinto partido en un Mundial y ganar la Copa América. Lo primero no lo consigue desde 1986 y lo segundo jamás, aunque ha estado cerca al llegar a la final en las ediciones de 1993 y 2001, perdiendo ambas contra Argentina y Colombia, respectivamente. Ahora, con la ventaja de jugar prácticamente de local en Estados Unidos, las aspiraciones pueden tener valor en la medida que sepa comportarse ante las potencias sudamericanas.

Siempre que llega un sorteo de una fase final le deseamos suerte a las Selecciones Mexicanas para que les toque el grupo más fácil, luego un cruce accesible, y así sucesivamente hasta llegar a la final. Lo que supone un deseo más que mediocre al estar consciente de que quizá la capacidad no alcanza para mucho, según lo registra la historia, aunque 2016 ha resultado benéfico en ese sentido. En la Copa América, al Tri le toca enfrentar a dos rivales inferiores por tradición: Jamaica y Venezuela, más  uno de su tamaño, Uruguay, lo que supone quedar en primer lugar del grupo. Sin embargo, luego de más de medio siglo sin perder un partido oficial ante el cuadro charrúa, el equipo mexicano ha sufrido dos descalabros consecutivos contra la celeste en el Mundial 2010 y al año siguiente en la Copa América.

Otro de los grandes sueños del futbol mexicano se cristalizó en el sorteo de grupos de los Juegos Olímpicos; por fin a la Sub 23 le tocará enfrentar a Islas Fiji y los otros dos rivales son la siempre incómoda República de Corea y Alemania, que no tiene nada que ver con el tamaño del campeón del mundo, ya que será un equipo, como todos los europeos, formado al vapor e improvisado, así que ahí también, en Río de Janeiro, los muchachos liderados por Raúl Gutiérrez deberán ganar el grupo.

En su debut contra Uruguay, la Selección Mayor estará exponiendo tres rachas positivas: 19 partidos consecutivos sin perder, nueve victorias consecutivas y 732 minutos sin recibir gol. La marca del Tricolor sin derrota es de 21 juegos, la de partidos ganados de 11 y está a 410 minutos de la marca mundial sin gol en contra, que le pertenece a Italia. La Copa América Centenario se organizó pensando en México, de no hacer algo importante, representará un fracaso, sobre todo por tener plantel completo, sin restricciones reglamentarias de la Concacaf y sin otra competencia alterna que divida al grupo. La mesa está puesta, falta que el comensal sepa comer.

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