El mejor de todos los tiempos
Por su edad y trayectoria, Cuauhtémoc Blanco dejará para la posteridad muchas marcas de longevidad y productividad, pero más que eso, un hueco difícil de llenar al menos en las siguientes dos décadas. Polémico, pero, sobre todo, con una calidad incuestionable que ...
Por su edad y trayectoria, Cuauhtémoc Blanco dejará para la posteridad muchas marcas de longevidad y productividad, pero más que eso, un hueco difícil de llenar al menos en las siguientes dos décadas. Polémico, pero, sobre todo, con una calidad incuestionable que apareció en los partidos trascendentales, a nivel nacional e internacional, con el América y la Selección Nacional, y fácilmente se le puede ubicar como el mejor jugador mexicano de todos los tiempos, ganándole la carrera a Horacio Casarín, Luis de la Fuente, Salvador Reyes, Ramón Ramírez, Pável Pardo, Rafael Márquez, Antonio Carbajal, Claudio Suárez o Carlos Hermosillo.
Al iniciar el campeonato Clausura 2015, Cuauhtémoc se adueñó de la trayectoria más larga con más de 22 años. Recordemos que debutó en la Primera División el 5 de diciembre de 1992, enfrentando al León y hace unos días, contra el Atlante, dentro del torneo de Copa, anotó el gol 300 en todo tipo de competencias y partidos internacionales. De jugar hoy contra las Águilas, se convertirá en el futbolista más veterano en disputar un encuentro oficial en el Estadio Azteca. La marca le pertenece a Óscar Pérez, quien en septiembre pasado lo hizo a los 41 años y siete meses. Blanco recientemente cumplió los 42. Con 147 goles está igualado con José de Jesús Aceves y ambos comparten el vigésimo lugar en la historia del campeonato de liga. Con 38, se mantiene como el segundo mejor artillero de la Selección Nacional a nivel mayor, aunque ya fue igualado por Javier Hernández, ambos, solamente por detrás de Jared Borgetti.
Así podemos seguir enumerando las cifras y marcas que ostenta Cuauhtémoc, incluso, que es uno de los máximos goleadores en la historia del Estadio Azteca y que con un pestañeo del América, podría capitalizar un penal o tiro libre. Jugó cuatro años y medio en la Liga de Ascenso, donde conquistó un torneo de Copa, le faltó el campeonato para conducir a Veracruz, Irapuato, Dorados o Lobos BUAP a subir a la Primera División, pero con el actual Puebla bien podría despedirse del balompié organizado descendiendo al final del Clausura 2015. Con su candidatura a la presidencia municipal de Cuernavaca, existe la posibilidad de que el cuadro camotero lo dé de baja, faltando una jornada para concluir el campeonato y cuando más lo puede necesitar La Franja, que estará luchando por la permanencia hasta el silbatazo final.
Durante 22 años de trayectoria, Blanco ha disputado 611 partidos en cuatro ligas distintas: la primera y segunda divisiones de México, la de España y Estados Unidos, 57 encuentros internacionales de clubes como la Liga de Campeones de Concacaf, la Copa Libertadores, el Mundial de Clubes, la Prelibertadores e Interliga; 18 juegos del torneo de la Copa MX y la Copa del Rey; 150 cotejos de selecciones nacionales Sub 23, preselección mayor y representativo, además de cuatro actuaciones en los llamados juegos de estrellas de nuestro país y el vecino del norte.
Sin duda, es una carrera brillante a la que le faltaron más títulos. Debutó cuando el América mejor jugaba en la era del técnico holandés Leo Beenhakker, pero después toma de decisiones, equivocaciones en la elección de directores deportivos y técnicos convirtieron al gran cuadro crema en uno gris y del montón, por eso escasearon los trofeos. Cuando se fue a España, el jugador trinitario Ancil Elcock lo lesionó seriamente de la rodilla derecha, pero alcanzó a marcarle al Real Madrid en su propia casa. Luego, diferencias con el club de sus amores evitaron el regreso a Coapa. Como colofón, es el único jugador en tener dos partidos de homenaje y despedida con la Selección Nacional, la primera, por indisciplina y la segunda, para llevar público al Estadio Azteca.
