Sí fue penal
Pasan las semanas y en el ambiente se sigue escuchando la frase, “no fue penal”, que dejara el Campeonato Mundial de Brasil 2014 para la posteridad en el futbol mexicano. En todos lados aparece y en cualquier lugar se repite lastimosamente, mientras que la ...
Pasan las semanas y en el ambiente se sigue escuchando la frase, “no fue penal”, que dejara el Campeonato Mundial de Brasil 2014 para la posteridad en el futbol mexicano. En todos lados aparece y en cualquier lugar se repite lastimosamente, mientras que la Federación anuncia una nueva serie de juegos amistosos internacionales para el segundo semestre del año, que serían del partido 1073 al 1078 en la historia del tricolor, entre tanto, el campeón del mundo, Alemania, con seis programados en los próximos cinco meses, estará llegando a los 898, y cuya trayectoria iniciara en 1908, 15 antes que el representativo mexicano.
Al concluir la Copa del Mundo, México amplió su liderazgo como el equipo con más encuentros internacionales celebrados en el siglo XXI, con un total 255, ampliando la ventaja a 17 con respecto al segundo lugar, Bahréin, y 19 a del tercero, Arabia Saudita, que suman 238 y 226, respectivamente, mientras que son 57 más que Alemania, que al vencer a Argentina en la final, representó para el tetramonarca, el encuentro 198 desde el uno de enero de 2001.
Según los resultados en los cuatro campeonatos mundiales celebrados en el tercer milenio, ese roce internacional y preparación incomparable no ha servido de mucho, ya que el cuadro tricolor no ha logrado pasar más allá de los octavos de final ganando uno o hasta dos encuentros en cada certamen como sucedió en Brasil 2014, en ningún caso, la eliminación ha sido por aquella maldición de los penales que lo dejara fuera en dos competencias consecutivas, 1986 y 1994. Los verdugos son tres: Estados Unidos, Argentina en dos ocasiones y Holanda, tres en 90 minutos y sólo en 2006 en tiempo extra.
En esos 390 minutos de juego en el cuarto partido desde la edición del 2002, el equipo mexicano ha anotado tres goles, le han encajado nueve y solamente estuvo en ventaja en dos ocasiones: cuatro minutos contra Argentina en 2006 y 40 frente a Holanda hace poco menos de un mes. En las dos ocasiones, le empataron y remontaron, mientras que en Corea Japón 2002 y Sudáfrica 2010, nunca pudo levantarse al ponerse en desventaja a los minutos ocho y 26.
Si a esa gran cantidad de partidos internacionales jugados, agregamos esos 44 minutos de no saber mantener una ventaja, las indecisiones de los entrenadores, trátese de Javier Aguirre, Ricardo La Volpe o Miguel Herrera, éste último parece que se puso a pensar más en la trascendencia del resultado y vestirse de héroe que en mantener la estrategia ganadora, que Guillermo Ochoa no saliera a cortar un tiro de esquina, que nadie marcó a Huntelaar, que Javier Aquino se desentendió de la marca en la media luna, que Diego Reyes no supo frenar a Arjen Robben, que pese a su experiencia, Rafael Márquez, no lo obligó a retroceder, buscar una jugada de apoyo o retardar la jugada en la línea final, y que el propio guardameta mexicano es bastante ineficaz para atajar o desviar un tiro desde los 11 pasos, podemos concluir que de cualquier forma, sí fue penal, es decir, por una apreciación del árbitro o un engaño de un jugador, se pretende cambiar una historia de desaciertos, dudas y fallas.
Ayer fueron los malditos penales, ahora, no es otra cosa que falta de capacidad dentro y fuera del campo para aprovechar ese fogueo internacional por el que tanto se soñó. Los resultados indican que no han servido de mucho, simplemente para repetir las mismas actuaciones, tan es así que hasta en Los Pinos decidieron bajar el listón y hacer un reconocimiento tras obtener los mismos resultados que en los anteriores cinco Mundiales.
