¿Autoridad?
La inexistente autoridad en todos los ámbitos genera un claro desorden, y las evidencias cada día se incrementan, tal como sucedió la noche del miércoles en el Estadio Caliente, cuando Pablo Aguilar, el defensor paraguayo del América, le propinó, al término del ...

Pablo Carrillo
La neurona
La inexistente autoridad en todos los ámbitos genera un claro desorden, y las evidencias cada día se incrementan, tal como sucedió la noche del miércoles en el Estadio Caliente, cuando Pablo Aguilar, el defensor paraguayo del América, le propinó, al término del partido, un cabezazo al árbitro Fernando Hernández.
Además de esta clara falta a la autoridad, en las tribunas, una vez más, hubo trifulca entre algunos seguidores disfrazados de americanistas y aficionados locales, así como algunos policías.
Mientras que la violencia en la cancha y en las tribunas no encuentre una mano firme, con sanciones adecuadas, este tipo de manifestaciones se seguirán presentando. No se trata de ser ave de mal agüero, sin embargo, los actos al margen de la ley cada vez son mayores y en la Federación Mexicana de Futbol parecen no estar preocupados por el asunto. Espero que el presidente, Decio de María, tome cartas en el asunto, pues se sancionan acciones sin relevancia y a las reales e importantes manifestaciones de faltas a los reglamentos, simplemente se les pasa de largo.
Debo decir que las inhabilitaciones de Andrés El Rifle Andrade, del León, y de Rubens Sambueza, del Toluca, apenas me parecen adecuadas, pues es evidente que existe dolo, mucho más en la del polémico jugador del equipo mexiquense. Sin embargo, me parece increíble que el jugador estadunidense de ascendencia mexicana de los Xolos de Tijuana, Michael Orozco, esté tan tranquilo jugando, a pesar de la impresionante lesión con muy mala leche que le causó en el tobillo a Hirving El Chucky Lozano, jugador del Pachuca.
Pareciera que el futbol no es tan importante, aunque no perdamos de vista que es un reflejo social de la actualidad de nuestro país: falta de autoridad, leyes que son negociables y, al final, el desorden prevalece. Supongo que en las juntas de propietarios deben definir objetivos más allá del negocio, que lo debe ser, pero no deben dejar de lado el importante ejemplo que es, o debe ser, el deporte más popular en nuestra nación.
Señores, no es un asunto menor, deben tomar al toro por los cuernos y sin dejar pasar el tiempo. Como institución, el futbol debe dar el ejemplo de orden, respeto, civilidad y ética, valores imprescindibles en una adecuada convivencia social. Las sanciones deben ser a pie juntillas, serias, pero, sobre todo, ejemplares, así se la pensará dos veces todo aquel que pretenda infringir la ley. Siempre traigo a cuentas el ejemplo de los mexicanos cuando viajamos a otros países: respetamos las leyes y, cuando manejamos, no hacemos lo que habitualmente sucede en casa. La razón es muy sencilla: las autoridades de otros países son estrictas en la aplicación de la ley, no hay mordida posible.
Ya estuvo bueno.