Mexicanos al grito de…

El mexicano es demasiado ocurrente, quizás algo diferente habremos de escuchar en los estadios

¡Ah qué doña FIFA tan fijada y tan sentida! Tan mañosa, tan sucia, tan convenenciera y tan hipócrita.

Hoy por todos lados se habla de la supuesta multa que le impondrán a la Federación Mexicana de Futbol por el grito de “putoooo”, que se escucha cada vez que el portero contrario despeja el balón.

Si nos remitimos a un futbol puro, limpio, en donde no existe la corrupción ni la compra de votos o los malos manejos, evidentemente sería este grito el tema toral en todos los escritorios de las oficinas en Suiza, pero sabemos que no es así.

Resulta paradójico adoptar una postura como ésta e imponer un castigo, ya que Blatter y compañía otorgaron la organización de la Copa del Mundo de 2018 a un país como Rusia, donde su presidente Vladimir Putin apoyó una serie de leyes discriminatorias en contra de las personas que promocionan la homosexualidad.

Pero no sólo eso, resulta que el Mundial de 2022 fue otorgado a un país como Catar, que sostiene un alto grado de intolerancia hacia la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales), de hecho su sistema judicial permite castigos de cinco años de cárcel por actos que tengan que ver con esto.

Entonces, ¿con qué vara medimos?

O bien, en el juego de Costa Rica ante Italia, los ticos le gritaron a coro “hijo de puta” al árbitro que no marcó un penal clarísimo a su favor, ¿ahí también habrá intervención o multa?

La FIFA debería atender los asuntos en orden de importancia; ahora, si podemos evitarlo, mejor aún. El mexicano es demasiado ocurrente, quizás algo diferente habremos de escuchar.

Por lo pronto, podemos despedir a España e Inglaterra, dos de las ligas más consumistas de talento extranjero. A los primeros, poco podemos reprocharles al haber generado una nueva época de oro en el futbol, pero Inglaterra lleva tiempo siendo un equipo gris, intrascendente, y quien piense que la compra de jugadores extranjeros por buenos o malos que sean, no tiene impacto alguno en la selección, que se miren en este espejo. Y digo esto por quienes señalaron a la liga inglesa como ejemplo de globalización en el tema de naturalizados y extranjeros en México, pues esa misma liga ha provocado que Inglaterra tenga tiempo sin hacer algo importante en el escenario mundial.

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