Bruzón, tras la 4ª corona
El físico Alejandro Preve Castro le dio al ajedrez mexicano un fuerte impulso con la creación del torneo Carlos Torre Repetto y la proyección fresca, actualizada, de la legendaria figura del meridano que brilló en Marienbad, Baden Baden y Moscú en 1925 con victoria ...
El físico Alejandro Preve Castro le dio al ajedrez mexicano un fuerte impulso con la creación del torneo Carlos Torre Repetto y la proyección fresca, actualizada, de la legendaria figura del meridano que brilló en Marienbad, Baden Baden y Moscú en 1925 con victoria sobre el excampeón mundial Emanuel Lásker y empates con ajedrecistas cimeros como Alexander Alekhine y José Raúl Capablanca.
En aquella época las partidas de Torre Repetto llamaron la atención universal. Algunas de sus partidas, como la victoria sobre Lásker, conocida como El Molino o La Lanzadera, son joyas de la combinación. Cruzó como un meteoro el firmamento ajedrecístico. Venció a otros maestros de elevada calidad y prestigio como Frank Marshall, Borís Verlinski, el teórico Lowenfish, Grunfeld, Jacques Mieses, George Thomas, Ricardo Réti, Yates.
Lo recordamos cuando ayer principió en Mérida la XXVII edición del certamen, uno de los más atractivos y de los más fuertes de los últimos años.
El nombre de Torre Repetto hay que asociarlo en forma permanente con el de Alejandro Preve Castro, quien durante más de 20 años organizó el certamen, paladeando la miel y probando el acíbar, todo, tiempo, dinero, esfuerzo, a cambio de nada material. Estuvo al servicio del ajedrez. Otro hombre, a decir verdad, está ligado a Torre Repetto, el matemático Gabriel Velasco, quien, con gran esmero, editó y comentó las partidas de la genial figura.
El cubano Lázaro Bruzón, excampeón mundial Junior en Erevan, Armenia, en 2000, es uno de los favoritos en función al Elo, 2,666 puntos, y a la reciente forma que exhibió al triunfar en Bilbao la Copa Latinoamericana.
Su presencia lo hace punto central de la competencia, porque, si gana, será el primero en conquistar el título en cuatro ocasiones: 2005, 2013 y 2014. Es uno de los cuatro ajedrecistas que ostenta la triple corona, junto con los grandes maestros mexicanos Marcel Sisniega, de Morelos, 1989, 1990 y 1991; Gilberto Hernández, de San Luis Potosí, 1992, 1993 y 1995; y Vassily Ivanchuk, de Ucrania, 2004, 2006 y 2007.
Bruzón, de 33 años de edad, originario de Las Tunas, provincia de Holguín, Cuba, dueño de un estilo ofensivo e imaginativo, tendrá como principales adversarios a otros seis maestros con Elo superior a los 2,600 puntos. El Elo es como el valor o la marca del atleta, del nadador, del halterista, la medida de su calidad calculada mediante criterios matemáticos ideados por el desaparecido húngaro Arpad Elo.
La tarea de conquistar el tetra campeonato no le será fácil. Sus opositores más fuertes son su compatriota Yuniesky Quesada, 2,643; el veterano Alexey Dreev, quien llegó a vencer a Gari Kaspárov (aquí en Mérida, el MI mexicano Rafael Espinosa batió a Dreev en match de dos partidas 1 ½ - ½) con 2,638; el peruano Jorge Cori, 2,637; el ruso-holandés Serguéi Tiviákov, 2,621; Erwin L’Ami, Holanda, reciente vencedor, invicto con 8 ½ de 9 posibles, en Reykjavík, Islandia, 2015; y Emilio Córdova, peruano que reside en Mérida.
Otros concurrentes de calidad son el cubano-mexicano Juan Carlos González, el MI Luis Ibarra Chami, el estadunidense Julio Becerra, el maestro internacional argentino Alan Pichot, campeón mundial en Sub 16 el año pasado en África del Sur. Segundo monarca mundial de Argentina tras de que Oscar Panno triunfara en 1953 en Copenhague.
