'Quiero seguir luchando', el deseo de Mil Máscaras
Los sueños del llamado ‘Míster Personalidad’ no se frenan: quiere mantenerse arriba del ring, exponer sus pinturas en Bellas Artes y publicar sus libros

CIUDAD DE MÉXICO.
Gran expectación causó la llegada de Mil Máscaras a la Arena México, en donde fue homenajeado con Don Salvador Luteroth.
El icono de este deporte ante varias decenas de reporteros y camarógrafos ofreció una conferencia de prensa, en donde afirmó sentirse feliz de regresar a la Catedral de la Lucha Libre.
El gladiador recordó que su nombre luchístico nació “gracias al periodista Valente Pérez, ya que quería sacar a un luchador enmascarado y me pregunto: ‘¿qué nombre le pongo?’, en ese entonces había varios enmascarados como El Santo, Blue Demon, el Enfermero, entre otros, cuatro o cinco, yo sería el mil, y él dijo: ‘Mil Máscaras’”, compartió.
Valente me mando registrar ese nombre, me llevó su chofer en su auto y comencé a dibujar la máscara”, rememoró. “Hice la primera, después la segunda, que fueron cinco líneas, las cuales eran los cinco continentes; un murciélago que iba a viajar por todo el mundo, y dos corazones a los lados que significan el amor que le tengo a la lucha libre. Ahí nació Mil Máscaras”, afirmó.
Sonriente, seguro de sí mismo, ‘Mister Personalidad’ respondió a cada una de las preguntas, entre ellas, las relacionadas a los 52 años que tiene de su debut en la lucha libre, en la Arena Coliseo de Jalisco.
Esa noche miles de aficionados se quedaron fuera, lo mismo pasó cuando debuté en la Arena México. Es extraordinario recibir (este homenaje) todo en vida”, puntualizó.
Su mamá quería que fuera sacerdote y a los cuatro años y medio fue monaguillo; a los 12 profesor en filosofía y letras, un italiano le hizo el examen el cual aprobó, pero al final no llegaría a practicar el sacerdocio.
Yo tenía un profesor extraordinario, hablaba 17 idiomas, me preparó para consagrarme, pero cuando me dijeron que me tenía que consagrar en Italia dije que no”, dijo.
Mil Máscaras quería ser torero, pero reconoció que la vida siempre lo cambió de camino varias veces. Al final su destino fue ser luchador profesional.
Afirmó que no tiene chiste lograr el éxito, siempre y cuando se esté dispuesto a pagar el precio: “trabajar más que los demás, estudiar más que los demás, prepararte lo mejor que puedas para el futuro, para cuando tengas a tu familia, que te exijas, para lo que tú te exijas lograr ese éxito. Es por eso que no tiene chiste lograr el éxito si trabajas mucho”, manifestó.
Por último, dijo que aún hace muchas cosas recorre el mundo luchando, tiene 152 pinturas hechas por él al óleo, quiere exhibirlas en Bellas Artes.
Tengo dos o tres libros para publicar en el futuro. Mil Máscaras es un profesional y quiero seguir siendo luchador”, enfatizó.
fdr