Una vida marcada por la tragedia

Hopkins tuvo una infancia violenta desde que era un bebé debido a la muerte de su padre; su madre sufrió un ataque que la dejó ciega de un ojo

thumb

CIUDAD DE MÉXICO.

La madre de DeAndre Hopkins nunca ha podido ver jugar a su hijo. Cuando el receptor tenía 10 años, su mamá Savannah Carlita Grant, fue víctima de un ataque con ácido por parte de una mujer que le reclamó que saliera con su pareja.

Savannah quedó ciega completamente del ojo derecho y con el 40 por ciento de visión del otro. Este ataque fue la culminación de una infancia marcada por las tragedias.

Cuando DeAndre tenía apenas cinco meses, su padre, Steve, quien había estado varias veces en prisión por narcotráfico, falleció en un accidente de tránsito,

Era una gran persona, según me dice mi mamá. En Navidad compraba regalos a todos”, recordó Hopkins antes del Draft del 2013 en donde lo seleccionó Houston.

En julio de 1997 la policía del condado de DeKalb, en Georgia, respondió a una llamada de auxilio. De acuerdo con el reporte, los oficiales hallaron al tío de DeAndre, Terry Smith, amenazando con un cuchillo a su esposa. La policía disparó y mató a Terry.

Dos años después Javis Austin, primo de DeAndre, intentó suicidarse de un tiro después de quedar fuera del equipo de la universidad. Javis sobrevivió, pero perdió un ojo.

En 2012 en la Universidad Clemson, DeAndre estuvo involucrado en un accidente. Iba tarde y por la lluvia perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol: salió ilesó. El siguiente año, el último en la universidad, logró 82 atrapadas para 1,405 yardas y 18 touchdowns.  

Temas: