Invasión 'tica'; el color del México vs. Costa Rica en el Azteca
Aficionados ‘ticos’ hacen una invasión al Coloso de Santa Úrsula, pero en la cancha se verá quien es el líder del hexagonal
CIUDAD DE MÉXICO.
Desde aquel partido, en 2001, cuando Costa Rica le ganó por primera vez a México en una eliminatoria, el Estadio Azteca dejó de verse como un imposible. En principio, por los goles de Fonseca y Medford, pero también por la confianza que contagió a su gente. Una marea roja que acompaña al equipo a miles de kilómetros de distancia, en cantidades nunca vistas antes. El grito es poderoso cuando todos se levantan: "¡Sí se puede, sí se puede!". Y entonces empieza la guerra.
Cientos de policías salen a su paso, mientras los camiones buscan lugar para quedarse. A los mexicanos los observan desde lejos, recordándoles el 1-2 de hace 16 años y ondeando las pocas banderas que les dejan pasar con los colores azul, blanco y rojo.
¡Vamos, vamos ticos, que esta noche tenemos que ganar!". El ataque empieza sorpresivamente, pero lleva una fuerza tremenda.
Todos cantan, aplauden, se engrandecen frente a México y su Estadio Azteca. Son cerca de 12 mil, tal vez un poco más. "¡Costa Rica, Costa Rica!". La reacción tarda, porque los locales están dispersos; no obstante, el ”Mexico, México!" aparece. Y entonces es un ir y venir, un juego de gritos en el que la pasión se hace evidente.
Una vez adentro, el Azteca se pinta de verde, sin que eso esconda la gran cantidad de personas visitantes que hay en la cabecera sur. Los ticos ya no le temen a este estadio. Toman cerveza, comen hot dogs y organizan cánticos de aliento, con el sueño de volver al Mundial.
No importa cuántos mexicanos le salgan al paso. Lo pasan bien, porque ya alguna vez, en tiempos de Guimaraes, Fonseca, Wanchope y Medford, esta cancha la conquistaron. Y a partir de entonces, también quisieron ser grandes, peleando porque su nombre sea tomado en cuenta en la Concacaf.
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