Carlos Moyá, orgulloso de trabajar con Nadal

El ex tenista español manifestó su beneplácito por ser el entrenador de su compatriota y está deseoso de cosechar muchos éxitos juntos

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ACAPULCO

A lo largo de la historia del tenis español existe un antes y un después de Rafael Nadal. Pero en ese antes existieron jugadores como Manuel Santana, Juan Carlos Ferrero y sobre todo Carlos Moyá, quien fue también un parteaguas del tenis ibérico, a pesar de mantenerse en la cima de la ATP apenas durante dos semanas.

Moyá fue como un padre para la siguiente generación de tenistas españoles, entre ellos Nadal, “aunque yo prefiero que me digan que soy como un hermano mayor”, siempre dijo Moyá a Excélsior, “creo que no soy tan grande como para ser un papá para ellos”.

El mallorquí siempre fue una guía para los jóvenes tenistas de su país, y su mejor “pupilo” siempre fue Nadal quien, cuando se enteró que Moyá dejaba de trabajar para el canadiense Milos Raonic, no dudó en buscarlo para estar trabajando a su lado.

La vida da muchas vueltas y me ha traído aquí con Rafa. Estoy muy contento y es un orgullo para mí estar trabajando con él y pertenecer a su equipo y espero que sea de larga duración”, aseguró Moyá a Excélsior.

Es un orgullo que él haya pensado en mí para poder ayudarle en lo que le queda de carrera, le conozco de hace mucho, es como cerrar un círculo de cuando nos conocimos y ojalá que el futuro sea brillante para él, y eso significará que se está haciendo un buen trabajo y que se consigan los objetivos que nos hemos planteado”, agregó.

A pesar de la experiencia de Nadal, quien cuenta con 69 títulos, 14 de Grand Slam, el actual sexto en el ranking de la ATP siempre piensa en mejorar, en evolucionar, y seguir aprendiendo para aumentar los logros de su carrera, una cualidad que hace más fácil el trabajo de Moyá.

Es fácil (trabajar con Nadal), y el hecho de que nos conozcamos hace tanto lo hace un poco más fácil”, expresó.

Es muy profesional, muy metódico y abierto a escuchar y a seguir evolucionando, eso te habla de la humildad y de la calidad humana que él tiene, a pesar de todo lo que ha ganado quiere seguir evolucionando, y eso es algo que como entrenador se agradece, no estar ahí solo para llevar raquetas y organizar los entrenamientos, sino que él quiere seguir mejorando, confía en su equipo y ojalá lo podamos llevar de vuelta al nivel que nos ha acostumbrado”.

Coincidencia o no, pocas semanas después de la integración de Moyá al equipo de trabajo de Rafa, llegó hasta la final del Abierto de Australia, su primera final de un Grand Slam desde que ganó Roland Garros en 2014.

La verdad yo no lo llevé a ningún lado, siendo sinceros el importante es el jugador y he tenido suerte de estar en el momento adecuado y con el jugador adecuado”, aseguró.

Siempre el que hace el trabajo difícil y el que toma las decisiones difíciles en frente de 15 mil personas, el que soporta la presión es el jugador, y siempre he pensado que sin un buen jugador no hay un buen entrenador”, añadió Moyá.

Ahora en el Abierto Mexicano, un certamen que Moyá ganó en 2002 y 2004, se abre la posibilidad de que semanas después de que Nadal jugó contra Federer en la final en Melbourne, se enfrente ahora en la final del torneo de Acapulco contra otro gran rival de Rafa como es Novak Djokovic, actual dos del mundo.

El duelo cumpliría el medio centenar de partidos entre ambos, el cual favorece al serbio 26-23.

Contra Djokovic ha sido una rivalidad muy bonita, muy dura, con muchas alternativas y con épocas en que rafa era superior, y épocas en que Djokovic encontró la forma de jugar ante Rafa y ganarle, así que ojalá se pueda dar ese partido”, comentó Moyá. “Creo que Rafa, si llega a darse, va a estar preparado, y si es aquí pues mejor, pues significará que Rafa estará en la final”, concluyó Moyá.

cmb