Retrato Hablado: Paul Pogba, el chico rebelde

Salió del Manchester United a la Juventus por un millón de euros, pero el cuadro italiano recibió 110 millones ahora que el galo, ya mundialmente cotizado, fue fichado por los Red Devils

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CIUDAD DE MÉXICO.

Paul Pogba lo confundían con Mario Balotelli en las calles de Italia. Larguirucho, físico trabajado y un peinado estrafalario, engañaron a más de uno, que confundían al que sería el futuro astro de la Juventus con el problemático jugador italiano. El francés calló, a nadie de los despistados enfrentó y empezó a construir su historia en la Vecchia Signora del Calcio.

Mino Raiola, su representante, lo tasó en 200 millones de euros, pero el Manchester United sólo pagó 105 más un bono de cinco por él (en principio se dijo que habían sido 120, pero la Juve aclaró las cifras después). El ManU no podía dar más, y menos por un futbolista que hace menos de cinco años se le escapó de sus manos, todo porque Alex Ferguson no le quiso cumplir el capricho de jugar más minutos. Aun así, la cifra fue suficiente para que el francés se convirtiera en el futbolista más caro de la historia.

¿Cómo un niño que corría por los suburbios de París terminó por modelar con pantalones y playeras Gucci?, lo hizo gracias a que rompió contratos cuando los equipos no cumplían sus demandas y persiguió su sueño de ser campeón en algún equipo de Europa.

La idea de rebeldía la sacó del lado de su padre, Fassou Antoine Pogba, quien fue contra las ideas del abuelo de Paul y se marchó de Guinea para establecerse en Francia. En territorio europeo, su progenitor cumplió su sueño de hacer un equipo de futbol para niños, ahí jugaba el ahora estelar del ManU.

Pogba siguió la costumbre de rebelarse a la autoridad. Primero estuvo a punto de retar a su padre al querer jugar tenis de mesa en lugar de futbol, pero sus hermanos le convencieron de continuar. Sus compañeros todavía lo recuerdan pateando el balón contra la pared, en repetidas veces, como señal de enojo.

Se burló del Le Havre cuando tenía 15 años. El Manchester United le ofreció la cifra de 200 mil euros a los padres de Pogba, y su madre aceptó partir a Inglaterra junto con su hijo. El club francés acudió a los juzgados para querer recuperar al francés, pero ganó el gigante inglés. A cambio, la selección de Francia castigó al atacante con no jugar por seis meses con ninguna selección menor.

Para esa época, sus hermanos mayores, Mathias y Florentin, gemelos, ya corrían por los campos como profesionales y Pogba quería estar a la par de ellos. Él esperó.

Curiosamente, Pogba no se rendía ante los videos de los estilistas de Francia. Ni Zidane, Platini, Henry deslumbraban al hijo de padres guineanos de la misma forma que lo hacían los astros brasileños Pelé, Garrincha y Ronaldo.

“Cada vez que veía los videos de Ronaldo, pensaba que un futbolista lo podía hacer todo, era sorprendente cómo jugaba y lo que hacía cuando se encarreraba con dirección a la portería”, dijo en una entrevista al periódico La Reppublica, de Italia.

En Manchester, la paciencia de Pogba se terminó en su segundo año. Debutó el 31 de enero del 2012, al entrar de cambio por el mexicano Javier Chicharito Hernández y después Alex Ferguson lo castigó con pocos minutos ante la sospecha de que no iba a renovar. La versión del técnico escocés es que Raiola convenció a sus padres de que el muchacho de 17 años tenía más futuro en otro país.

“Habíamos decidido que Paul no iba a renovar con el United. Ferguson le castigó y decidió no darle minutos cuando se enteró de que se iba. Paul estaba solo. Llegó incluso a llorar en el despacho de Ferguson por la forma en que los trataba”, contó su  mamá, Yeo Moriba, a The Sun, de Inglaterra.

“Ferguson me mandó a casa de Pogba para convencerle a quedarse. Sabía que podía convertirse en algo mejor que Patrick Vieira, pero Paul ya había decidido”, develó Patrice Evra, exjugador del Manchester United, al diario L’Equipe.

La última advertencia de Ferguson para Pogba fue que no se fuera a Italia porque había mucho racismo, pero él se decidió a emigrar, siguiendo la promesa de sumar minutos con la Juventus en el Calcio.

“Que se vaya muy lejos, es un traidor”, comentó Ferguson después de la salida de Pogba.

En Italia, el Inter de Milán y el Milán coincidieron que el muchacho francés era débil de mentalidad y propenso a los excesos. Pogba respondió con un título  de campeón del Mundo Sub 20 con Francia y el reconocimiento al jugador joven más valioso en el Mundial de Brasil 2014.

Los elogios para Pogba se convirtieron en una carga para el muchacho, no brilló en sus primeros partidos con la Juventus, pero se encontró con tres maestros que lo guiaron a ser uno de los jugadores más destacados del orbe.

Pogba terminó por ser el segundo mejor pagado del campeón de Italia gracias a los consejos de los experimentados Andrea Pirlo y Gianlugui Buffon. Para poner orden a sus ideas en el campo, estaba el técnico Antonio Conte. 

El francés tenía 22 años y en Italia ya hasta había un libro, hecho por periodistas locales, que contaba su pequeña historia de vida: Tutti Pazzi por Pogba, se tituló. En él se resaltaba su recital de futbol que daba en el campo acompañado con su teatralidad en los festejos y estrafalarios cortes de pelo.

“La perfección no existe, pero alguien que quiera convertirse en el número uno debe tender a ella”, dijo el día que volvió al Manchester United, jugador que se fue calificado como traidor y regresa a cambio de 110 millones de euros.