Laura Sánchez se clava en su rol

La tapatía celebrará como madre su primer 10 de mayo: “Es igual de pesado que un entrenamiento”, asegura

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“Antes de tenerlo yo decía que desde que naciera lo iba a poner en su cuarto; ahora no... tengo que estar pen-diente de que respire, que no se tape la carita con la cobija, veo a cada rato que esté bien, me he vuelto más preo-cupona, muy observadora.” Laura Sánchez, exclavadista mexicana. Foto: Laura Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO.

Laura Sánchez se ha vuelto “más preocupona” y duerme menos. La única clavadista mexicana que tiene una medalla olímpica en pruebas individuales (bronce en Londres 2012 en trampolín de 3 metros) vive hoy su primer 10 de mayo como madre, y a unos días del retiro deportivo confiesa que el reto es igual de complejo y desgastante que entrenar en el alto rendimiento.

“Es dedicarle tiempo completo porque depende totalmente de mí. Sí es pesado, es igual de pesado que un entrenamiento”, dice Sánchez, medallista olímpica, mundial, panamericana y centroamericana. “Pero es muy bonito, a mí me encanta ver cómo mi bebé va creciendo, haciendo cosas nuevas y descubriendo otras”, añade en conversación telefónica.

Con 30 años cumplidos, la mexicana anunció su retiro del deporte hace unos días al quedar fuera de la lista de seleccionados para Juegos Olímpicos. Su esposo y entrenador, Francisco Rueda, se queja de que el golpe fue brutal y que el daño es más sicológico que físico. Ella dice que la vida le ha cambiado... y el pequeño Alef es la razón de ello.

“Ahora sale el cariño de mamá, me he vuelto más protectora. Antes de tenerlo yo decía que desde que naciera lo iba a poner en su cuarto; ahora no... tengo que estar pendiente de que respire, que no se tape la carita con la cobija, veo a cada rato que esté bien, me he vuelto más preocupona, muy observadora”, confiesa.

Laura también representó a México en los Campeonatos Mundiales de Barcelona en 2003 y, junto con Paola Espinosa, ganó la medalla de bronce en clavados sincronizados de tres metros.

Actualmente es miembro de la Comisión de Atletas de la Federación Internacional de Natación (FINA), un puesto que mantiene a pesar del retiro. Le agrada hablar de sus logros como deportista, y entre sus inspiraciones están el hecho de que su hijo sepa que fue una madre triunfadora.

“Va a ser algo bonito y se dé cuenta porque verá que hice algo que me gustó, que fue muy importante en mi vida, que lo hice lo mejor posible y que era buena haciéndolo”, pondera Sánchez, quien ahora prioriza la tranquilidad sobre el estrés deportivo, y la posibilidad de convivir y disfrutar los pequeños espacios.

“Siempre tuve muy presente que cuando tuviera a mi familia quería vivir en provincia porque se les da tiempo y calidad.

“Lo descubrí cuando vivía en Veracruz, me encantaba ver cómo los papás llevabas a sus hijos a hacer deporte y se quedaban en las gradas viéndolos competir, y yo siempre dije que quería eso para mis hijos, disfrutarlos, verlos crecer y eso no se podría en una ciudad más grande; pero en provincia se puede dar ese lujo, ese plus”, finaliza Sánchez, quien en el futuro se vislumbra como una dirigente deportiva. Por ahora, disfruta al máximo la maternidad.

En la fosa

  • Laura nació el 16 de octubre de 1985 en Guadalajara.
  • Debutó en la Olimpiada Nacional en 2002. Ese mismo año logró el oro en trampolín de un metro en Centroamericanos.
  • Tres oros y tres platas en Panamericanos; en Guadalajara 2011 tuvo dos triunfos: trampolín individual y sincronizado.
  • En el Mundial de Natación Barcelona 2003 ganó bronce en trampolín sincronizado.
  • En los JO de 2012 fue bronce en trampolín de tres metros.