Draymond Green, guerrero de corazón

El jugador echó por la borda los señalamientos de que no era un basquetbolista con estatura para jugar en la NBA y ahora es una de las figuras más destacadas

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CIUDAD DE MÉXICO.

Draymond Green disfrutó de un posición de primera fila la noche que los Pistones retiraron el número 3 de Ben Wallace el 16 de enero, y aunque los Guerreros sufrieron el cuarto descalabro de su campaña, para su delantero fue una velada inolvidable al presenciar cómo el basquetbolista que lo inspiró en la infancia tendría un sitio especial desde ese momento en el Palacio de Auburn Hills después de sortear muchas adversidades.

Así como Wallace hace más de 15 años, actualmente Green convierte los prejuicios en sus principales motivaciones. El excentro de los Pistones pasó cuatro años con pocas oportunidades antes de llegar en el 2000 a Detroit y ganar cuatro veces el reconocimiento como el Mejor Defensivo (2002, 2003, 2005 y 2006) y ser campeón en 2004. Su entrega, a pesar de ser un centro de apenas 2.06 metros pero con enorme fiereza, alimentó el espíritu de Green para ser basquetbolista y también superar las dificultades por ser más bajo que el delantero promedio.

Green marcha con los Guerreros en una campaña épica en la que aspiran al récord de más triunfos de los Toros de 1995-1996 siendo un elemento que está detrás de Stephen Curry y Klay Thompson en el protagonismo mediático, a pesar de que sus estadísticas son sobresalientes con promedios de 13.8 puntos, 9.6 rebotes y 7.4 asistencias, este último lo mejor para cualquier delantero.

Los Guerreros han construido su imponente récord de 66-7 en buena medida al desempeño de su delantero, de apenas 2.01 metros de estatura. Con él en la duela el raiting ofensivo (113.8 puntos) y defensivo (98.2 puntos) de Golden State es mejor con respecto a los lapsos en los que está ausente (107 y 105.5, respectivamente).

Green, el jugador más completo de su posición esta temporada, tuvo que luchar mucho para dejar los segundos planos en el basquetbol. Inspirado por la entrega de Wallace logró un lugar con el equipo colegial de los Espartanos de Michigan, a pesar de salir de una modesta preparatoria como Saginaw High. Hace cuatro años esperó 35 posición del draft para ser seleccionado por los Guerreros, cuando muchos scouts pusieron que su estatura era una debilidad. El año pasado derribó otra muralla de prejuicios cuando el exjugador Charles Barkley, analista de televisión, dijo que sería uno de los puntos a atacar de los Guerreros en las Finales, cuando tuviera que enfrentarse uno a uno a LeBron James.

Drayman ya presume un título, la mejor marca de esta temporada y su primera selección a un Juego de Estrellas como suplente. Cada duelo que los Guerreros cumplen son menos las voces que cuestionan su talla y más los que se fijan en sus aportes entre los que sobresalen 12 triples dobles esta campaña, que ya son un récord para los Guerreros, y que lo tienen como el primer delantero con más de 11 en un año desde que Grant Hill lo logró en 1996-1997, con los Pistones.

“Muchas gracias, señor Wallace, por mostrarme que es posible llegar a la NBA a pesar de no contar con la estatura que se supone que se debe tener. Espero que haya algún chico observándome y haga las cosas que hice cuando lo vi a usted, mostrando que ningún hombre tiene la habilidad de juzgar lo que otro tiene en el corazón”, publicó Green en el Detroit Free Press el día que retiraron el 3 de Wallace.