Ambríz y la indisciplina; América regresa de Japón

El técnico, que alguna vez aplaudió los golpes entre sus jugadores, ahora pide a la directiva que endurezca las multas

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CIUDAD DE MÉXICO.

Hay que ser muy ingenuo para pensar que el único problema del América es el entrenador. El empobrecimiento futbolístico mostrado en el Mundial de Clubes no cotejaba con el último partido de liga y, sin embargo, a Nacho Ambríz se le incendió el vestidor.

Tiempo atrás dijo el estratega del América que aplaudía las peleas en los entrenamientos de sus jugadores. Ahora, al regreso de Japón, bastante insatisfecho, aclara que las multas internas del club deberían ser más severas.

“No estamos tranquilos por la indisciplina, se tomarán medidas. Nos pasó en la liga y luego el conato en Japón no hace nada agradable el momento que vivimos porque representamos al futbol mexicano”.

Pero ahora las cosas regresan como un boomerang contra Ambríz y le cortan la cabeza. Aceptar que aplaudió los golpes entre sus jugadores le pone contra la pared cuando pide respetar las normas.

“No es que me arrepienta de lo que dije, pero sé que son cosas que pasan en el futbol. De esas viví por centenas, desgraciadamente por mi forma de ser tan franca, se malinterpretan las palabras”.

América reportará a sus campos de entrenamiento hasta el 30 de diciembre y aún le quedará tiempo para una contratación más que será un defensa central. Busca a Hiram Mier.

Por lo pronto, con lo que cuentan las Águilas no es suculento para su afición. Llegaron Brian Lozano, William da Silva y el caso de Jesús Moreno es especial, pues viene de la Liga de Ascenso.

“Es un chico que ha tenido continuidad, pero reitero que es parte de la gerencia deportiva que lo ha venido siguiendo. Más allá de los nombres importantes, buscamos a jugadores que tengan hambre”.

Ricardo Peláez, el presidente deportivo, mostró su enojo por minimizar a los refuerzos que han contratado para el siguiente torneo.

 Brian Lozano viene a divertirse

 Brian Lozano apareció en el aeropuerto de México, como el nuevo refuerzo del Améri­ca, y de inmediato se le cues­tionó sobre el poco cartel que tiene para un club como el América, que si algo tiene, es una presión que pone al borde de la combustión a cualquier jugador.

Pero Lozano, joven y sin pistas de preocupación, dijo: “no tengo presión, vengo a divertirme, a jugar futbol y ser uno más del equipo. Sé que hablan de un dicho de que al América lo odian o lo aman pero a mí me gusta ese reto”.

Lozano, de 21 años, provie­ne del Defensor Sporting de Uruguay y es recordado vaga­mente por anotarle a México en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.

“Es un lindo desafío llegar a un club tan grande y tendré que asumirlo con toda la responsa­bilidad. Vengo a demostrar que a pesar de ser tan joven, estoy capacitado para jugar”, indicó el atacante.