Amalia Pérez, una guerrera del deporte mexicano
Dentro y fuera del deporte, la medallista paralímpica mexicana ha tenido que sortear todo tipo de inconvenientes para alcanzar el éxito

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de mayo.- La artrogriposis congénita es un síndrome clínico que se llega a dar con poca frecuencia en las personas, afectando uno de cada 3,000 nacimientos.
Amalia Peréz Vázquez cuenta con esta limitación en sus piernas desde que vino al mundo, la cual no ha impedido que rompa las barreras de sus capacidades y aptitudes a través del deporte, convirtiéndose más allá de una debilidad en una fortaleza para ella, la cual, ha sabido aprovechar al máximo para poner siempre el nombre de México en lo más alto por medio del Powerlifting.
Juana Vázquez y Dante Pérez son los padres de esta gran deportista capitalina que ha conquistado no solo los podios de los Juegos Paralímpicos de Sydney (2000), Atenas (2004), Pekín (2008), Londres (2012), así mismo de los Juegos Parapanamericanos de Río (2007), junto con Guadalajara (2011), ganándose la admiración y respeto de todo el mundo.
A sus 41 años de edad Amalia Pérez es una guerrera todo terreno, no solo en el Powerlifting sino también fuera del gimnasio y del deporte mismo, en su vida diaria, ya que ha sido la misma vida la encargada de darle uno de los más grandes regalos que toda mujer anhela, la dicha de ser madre.
Amalia abrió las puertas de su casa para platicar con Excelsior, respecto a cómo ha sido su trayectoria como deportista, si no también cómo ha aprendido a vivir con la Artrogriposis congénita, probando las mieles del éxito, poniendo su nombre con letras de oro, además de ser madre al mismo tiempo.
¿Quién es Amalia Pérez?
Amalia, es una persona que nace un 10 de Julio del 73, nací con una discapacidad y con unos padres que adoro, con una familia impresionante, soy hermana de 12 hermanos más, entonces pues no somos poquitos, nunca minimizaron ni maximizaron mi discapacidad que eso fue lo que me ayudó a no sentirme diferente, a sentirme tan igual que todos ellos. La cuestión económica no era solvente, ahí íbamos, creciendo, madurando y desarrollándome en un ambiente familiar afortunadamente que no sabía ni sentía qué era una discapacidad cuando era niña, la desconocía totalmente. La conozco cuando crezco, cuando en la sociedad te empieza a dividir y tu no puedes estar en esta escuela, te empieza a marcar.
Fue difícil para usted, el tener una limitación?
Fue muy difícil. Yo aspiraba como cualquiera de mis hermanos a tener una carrera en el área de físico matemático en el Politécnico, claro que yo quería seguir como cualquier persona normal, obvio uno se da cuenta que sales a la calle, el micro no te espera, la gente se amontona, se aglomera y van ellos primero antes que uno, era muy inaccesible, si se te dificulta. Yo me paraba desde las 4 de la mañana para poder llegar puntual a la 7 de la mañana a vocacional. La sociedad te va haciendo esa diferencia, si sentí de esa manera frustración, molestia o decepción de no tener a la mejor en ese momento un transporte que me pudiera llevar o traer o tener las condiciones idóneas para poder seguir dentro de un nivel académico.
¿Qué pasaba en su mente por las noches?
Me daba tristeza de que en nuestro país y en nuestra sociedad no hubiera como esa oportunidad, entonces no era yo la única. En mi caso he sido muy aferrada a todo y dije, pues ahí voy, voy porque voy, entonces muchas compañeras se quedaban encerradas en su casa con su familia y no se daban esa oportunidad, para mi era desilusionante y no solo lo veía por mi si no por una gama de gente que también tenían una discapacidad igual yo.
¿Desde cuándo le empezó a gustar el deporte?
Desde los 6 años, yo ya empezaba a practicar la natación, primero como parte de mi rehabilitación y poco a poco fui metiéndome más al deporte ya practicaba el basquetbol, atletismo, tenis de mesa y todo esto lo conjugaba, pero para mi en ese entonces era un hobbie, para mi lo importante era hacer una carrera, donde yo fuera profesional y tener algo para que me ayudara a salir adelante, no quedarme sentada en una silla o en una cama o en un sillón encerrada en tu casa y esperar viendo pasar la vida si es que llegabas a ver pasar la vida, al contrario yo siempre quise valerme por mi misma.
Y cuando decide… a ver Amalia Pérez tiene que ir por todo, cómo fue?
Nos motivaban mucho en la secundaria en donde nos metieron a todos en el deporte a competir a nivel ya nacional, una ocasión, fue mi primera experiencia, cuando empecé a competir empecé a ganar, gané medallas en natación y en atletismo en ese entonces éramos todólogos, gané medallas de natación, atletismo, basquetbol y sentí muy bonito, pero mi mentalización era de yo quiero ser alguien en esta vida, yo no quiero pasar la vida desapercibida.
Se imaginaba ser la deportista que es hoy?
No. La verdad que en ese entonces mi interés era sobre salir pero en el ámbito estudiantil, profesional, ese era mi visualización, cuando vi truncada esas expectativas, dije, algo tengo que hacer, en algo me tengo que preparar, en eso regreso al deporte paralímpico a nivel nacional, dije por aquí igual puedo destacar en alguna disciplina y todos me decían que porque no me metía que porque no me daba la oportunidad de entrar en levantamiento de pesas ya que me veía las cualidades de una pesista.
Cómo se define Amalia Pérez como deportista?
Soy la mujer más agradecida en la vida por estar aquí, vivir el presente, por respirar, poder ver, sentir, amar, por tener una hija, una familia, amigos, por tener un deporte, creo que no le pido nada más que agradecerle a Dios estas oportunidades y estos beneficios que me han brindado, me defino como una mujer completa.
¿Cómo fue ese momento cuando la vida misma le da dicha de ser mamá?
Fue genial, saber que yo estaba embarazada de Melisa, mi niña fue para mi algo espectacular, te cambia el chip, cuando no eres padre, te conviertes literalmente en otra persona, no distingues muchas cosas a diferencia de cuando eres padre, porque ya tienes una responsabilidad dentro de ti, tienes una vida, tienes un ser humano que está creciendo en ti y por supuesto que eso te llena de emoción, motivación, saber que daba vida a otro ser para mi fue genial, nos preparamos hasta los ocho meses de embarazo sin ningún riesgo, monitoreado, con doctores, pediatras y absolutamente todo tranquilo, sin ningún riesgo.
¿Cómo es la relación con su hija?
Mi niña es callada, muy tranquila, soy feliz, ella ahorita practica el tae kwon do, el futbol y el box, imagínate, es algo que le ha llamado la atención, lo respeto, la hemos acompañado a competir a nivel nacional, ella siempre va a tener todo mi apoyo para que ella salga adelante y sea un muy buen ser humano y que disfrute la vida como la he disfrutado yo.
Es difícil el rol de ser mamá y deportista a la vez?
Es complicado, pero he tenido el apoyo de mi familia con el que gracias a Dios cuento, ellos han sido fundamentales y básicos en toda esta historia, me voy con toda la tranquilidad, porque la dejo muy bien cuidada con mis hermanos, mis padres, con mis cuñadas, sus primos, entonces está muy bien cuidada en ese sentido y le hago con todo el amor del mundo el dividirme, dándole la bendición, llevándome el corazón en la mano, porque si me cuesta dejarla sola, pero es algo y un compromiso por lo que también trabajo y tengo que hacer.
Amalia Pérez cómo se define como madre?
Soy yo (Risas) como madre me siento, a la mejor creo que muy preocupada y ocupada, hoy en día los padres debemos de tener ese compromiso y esa misión de trabajar un futuro, un México, un país, no para heredarles el día de mañana sino para que hoy mismo ellos vivan y disfruten de este país, como madre ese es mi compromiso de hacer un mejor papel, de brindarle los mejores valores, los mejores principios, las mejores raíces, los mejores conocimientos, herramientas para que ella se sepa defender, no mañana, hoy mismo, entonces con ese compromiso como persona y ser humano también a la vez como madre y para mi hija por supuesto para todos los adolescentes y niños que vienen atrás de nosotros.
¿Cómo es la relación con su mamá?
Está a punto de cumplir en unos meses 80 años y para mi madre ha sido mi motor, ha sido mi guerrera, ejemplo, gracias a ella, tener 13 hijos, hacer crecerlos, verlos crecer, darnos uno a uno esos valores, ese ejemplo, para mi que te puedo decir, es mi pila, mi sensei, no puedo claudicar menos que ella.
De qué momentos se acuerda que pasó con su mamá?
De todos prácticamente, cuando uno va creciendo y madurando, dice, gracias a esa señora estoy aquí hoy por hoy, cuando yo estaba en el hospital definitivamente ella se pasaba las noches ahí, no me dejaban salir de un hospital por mi discapacidad, en lo que encontraban qué tenía y cómo me podían dar una rehabilitación y demás, a ella nunca la vi cansada, derrotada, triste, llorando, pensativa si, pero no de otra manera, al contrario siempre de pie.
Las palabras de su mamá que más influyeron en su persona?
Las palabras mágicas de mi madre fueron, que yo tenía toda la capacidad para poder hacerlo, salir adelante; y ella me decía: “Tú puedes hacer todo, yo no sé cómo le haces, pero tú buscas la manera de cómo encontrar las cosas, no esperes a que nadie te de las cosas”; y yo me quedé: Wow, y hoy por hoy sé que esas son las palabras mágicas.
Cuál es la frase que utiliza en su vida diaria?
Decide despegar para poder volar; si nunca te atreves, nunca podrás volar; Tomemos las decisiones, no hay que tener miedo.
Un mensaje para su mamá?
Madre, te amo, te adoro, gracias por darme esta vida, por hacerme la mujer que soy, gracias por brindarme ese apoyo, esa energía, gracias por esos valores y por ser mi madre.
Un mensaje para todas las mamás mexicanas?
Por supuesto, a todas las mujeres que tienen la dicha de ser madres en este 10 de Mayo, somos mujeres, madres y que nos respetemos, nos queramos, lo único que dependemos es de nosotros mismos, que nos amemos, amemos a nuestros hijos y que les regalemos este país con conciencia, con cultura, respeto y valores.
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