Rinde frutos; Adrián González, en su mejor momento

El mexicano, quien impuso récord de jonrones, revela que la clave del éxito es su fervor religioso y el trabajo diario. No le distrae la posible llegada al Salón de la Fama

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Fotos: AFP y Especial

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de abril.- Adrián González (San Diego, California, 1982) recuerda que sus primeros días en las Grandes Ligas, hace casi 11 años, eran como estar dentro de un elevador. A veces llegaba a lo más alto para convivir con las estrellas del beisbol y luego de ese sueño efímero, despertaba en el ascensor que lo llevaba de regreso a las ligas menores. Explica que la perseverancia, el escuchar los consejos de los expertos y sobre todo el fervor religioso lo han llevado a triunfar en el mejor beisbol del mundo.

El primera base mexicano (sí, mexicano), hijo de sonorenses, formado en las ligas infantiles y juveniles de Tijuana, que ha defendido la franela de México en tres Clásicos Mundiales y quien disfruta de comer tacos, sobre todo los de carne asada, ya tiene su nombre grabado en la historia de la Gran Carpa.

González fue la primera selección global del Draft de las Grandes Ligas en 2000 y se convirtió en apenas el segundo latino en conseguirlo, después de que Alex Rodríguez lo hizo en 1993. Los Rangers de Texas lo debutaron, con Padres de San Diego se estableció como estelar, los Medias Rojas de Boston lo convirtieron en el deportista mexicano mejor pagado de la historia y con la franela de los Dodgers de Los Ángeles va en camino a ser leyenda.  

El Titán, apodo que trasladó un cronista mexicano del nombre de batalla del equipo colegial de Eastlake, en el que Adrián se formó y en donde además de jugar beisbol fue quarterback, logró el miércoles pasado una hazaña que ni los grandes bombarderos de la talla de Babe Ruth, Hank Aaron, Willie Mays o Barry Bonds alcanzaron: conectar cinco cuadrangulares en los primeros tres partidos de una temporada.

¿Quién es Adrián González? 

Siempre he dicho que para mí el número uno es Dios, número dos la familia y número tres la pasión y el amor por el beisbol. Toda mi vida ha girado alrededor del beisbol, desde niño amo al beisbol y llevo una disciplina en los entrenamientos y el gimnasio durante los 365 días del año. Nací en una familia beisbolera así es que no tenía otra opción.

¿Quién fue de las personas que más le ayudaron en el principio de su carrera en Grandes Ligas y que considere una guía?

Cuando estuve con Rangers de Texas, Sandy Alomar Jr. es la persona que más me ayudó, que más estuvo a mi lado y me daba muy buenos consejos. Él en ese tiempo ya estaba como segundo receptor luego de haber tenido una gran carrera en las Grandes Ligas. Me contó una anécdota que me hizo pensar en lo complicado que es poder llegar y triunfar en Grandes Ligas.

En Triple A él había sido nombrado tres años consecutivos Jugador Más Valioso, ¡imaginate tres veces! si a la primera no lo subieron a Grandes Ligas, pero aún así siguió con el mismo empeño de llegar a Grandes Ligas, ese ejemplo me ayudó mucho.

¿Cuál es el trabajo físico que lleva durante el receso para llegar listo para una nueva temporada?

Entre más años tienes, hay que trabajar más. Todo es diferente porque el cuerpo cambia y hay que adaptarse a él.

Entreno seis días a la semana dos o tres horas al día. Sí es un sacrificio y una entrega total para que el cuerpo esté fuerte y se mantenga con la misma energía que los jóvenes, porque no es lo mismo tener 23 años que 32 o 33. Muchos me dicen “cuándo te dan vacaciones” y les digo no, las vacaciones van a llegar  cuando me retire. Sólo descanso el domingo cuando no hay temporada.

-Está cerca de llegar a mil carreras producidas (suma 830 con las siete de esta temporada). Le faltan 53 cuadrangulares para romper el récord de un mexicano en Grandes Ligas, que le pertenece a Vinicio Castilla. ¿Se ha puesto a pensar en todos esos números?

Para mí es el día a día y ayudar al equipo a ganar. Dios quiera y mientras tenga salud esos logros se van a dar.

-Hasta el momento ningún mexicano está en el Salón de la Fama. ¿Adrián González podría ser el primero?

Nunca sabemos, no sé cuántos años más me quedan en el beisbol. Lo que veo es que tengo que hacer lo que he hecho hasta ahorita por diez años más para poder llegar, así que es algo que vamos a ver, sólo Dios es el único que puede saber, ojalá sí llegue uno y no sólo uno, sino dos tres o cinco para que México esté orgulloso.

Los Dodgers firmaron este año a jugadores de experiencia como Jimmy Rollins. El equipo luce listo para pelear por el título.

Contamos con jugadores que casi no se lesionan y llevan años jugando 150 partidos por temporada con muy buenos números, han traído liderazgo al

clubhouse y uno aprende de ellos. El equipo va a estar muy fuerte.

Desde que Yasiel Puig llegó a los Dodgers en 2013 ha estado muy ligado a usted en el equipo.

Tenemos muy buena relación, desde antes que llegara al equipo me lo encargó el gerente de los Dodgers y me pidió que fuera un ejemplo para él.

 Todos los días platicamos siempre buscando el deseo de mejorar. Él quiere ser uno de los mejores peloteros de las Grandes Ligas y le he dicho que para lograrlo necesita de la ayuda de mucha gente.

En los últimos años ha bajado el número de mexicanos en las Grandes Ligas, ¿cree que exista una crisis?

Puede ser crisis o que hay muy pocos jugadores mexicanos en las ligas menores y el enfoque tiene que ser ahí porque el brinco no se hace directo de la Liga Mexicana a las Grandes Ligas y hasta que no haya más jugadores en las sucurales así nos vamos a seguir.

Hablando de prospectos mexicanos, ahí con la  organización de los  Dodgers está el pitcher Julio César Urías, quien se espera pueda triunfar en poco tiempo en las Grandes Ligas.

Él es de los mejores diez prospectos de todo el mundo, tiene talento y va a ser el próximo super estrella mexicano en Grandes Ligas.

Los secretos de Adrián

Adrián González, como uno de los mejores prospectos de Marlines de Florida tuvo la oportunidad de conocer al venezolano Miguel Cabrera, quien también salió de esa organización y ahora es estrella con Tigres de Detroit.

Miguel Cabrera es un gran amigo y también mi compadre, estuve en su boda y él estuvo en la mía. Desde que nos conocimos con Marlines somos grandes amigos”, dijo sobre el toletero que suma 390 cuadrangulares en Grandes Ligas.

Otra historia poco conocida de Adrián González es el famoso número 23 que ha utilizado la mayor parte como profesional.

Yo en mi etapa de colegial siempre jugué con el 19 por Tony Gwynn, quien jugaba con ese número. Ya como profesional al principio me dieron el 23 y me quedé con él. La única ocasión que me dieron a elegir fue cuando llegué a Boston y me decidí por el 28 porque es un número bíblico, que significa el esfuerzo y la dedicación a Dios. El 23 me gusta porque ha sido el que han portado grandes estrellas incluso en otros deportes”. 

El Titán también es seguidor del Futbol Americano e incluso en su etapa como colegial jugó como quarterback, una posición considera le ayudó mucho en su desarrollo en el beisbol profesional.

 Me divertí mucho en el Futbol Americano, no lo tenía en mente para jugarlo más adelante, me encanta el contacto y el choque de fuerzas. Me puse en la posición de quarterback porque soy una persona que analiza todo y un quarterback tiene que ser una alquien que estudie y que conozca antes de que salga la jugada. Debe saber a quién le tira el pase y analizar, tienes que decidir todo en poco tiempo y eso me ayudó mucho para el beisbol. Me hizo muy ágil y mentalmente muy fuerte.”

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