Todos en contra de los alemanes; Mercedes con la corona bien ceñida

La temporada 2015 de Fórmula 1, que arrancará este fin de semana, se perfila como una continuidad y la fortaleza del equipo alemán será el principal obstáculo para aquellos que aspiren a conquistar la gloria de la máxima categoría

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CIUDAD DE MÉXICO, 12 de marzo.- El campeonato mundial número 66 de la Fórmula 1 está por comenzar. Los semáforos se apagarán en el circuito de Melbourne, Australia, para iniciar la cacería del equipo Mercedes que parte como favorito indiscutible tras los entrenamientos de pretemporada.

Si bien es cierto que los test en Jerez de la Frontera y Catalunya, ambos en España, no siempre son definitivos, si sirvieron para darnos una idea de qué esperar en el inicio de 2015. Mientras Mercedes logró batir a sus rivales hasta por un segundo en diversas ocasiones, Williams mostró la mejor consistencia al nunca presentar fallas. Ferrari, por su parte, logró dar un paso adelante en su recuperación al ser hasta dos segundos más rápidos respecto a 2014, pero aún lejos de la cima.

Pero si el W06 no dicta lo contrario, nadie podrá negar que Lewis Hamilton se presentará como el referente del campeonato mundial: el zorro a cazar. El bicampeón británico, quien mantendrá el número 44 en su dorsal dejando vacante el 1 que ha acompañado a los campeones mundiales de F1 ininterrumpidamente desde 1994, parece estar listo para iniciar una era de dominio similar a la que consiguió Fernando Alonso a mediados de la década pasada o a la que de Sebastian Vettel forjó con Red Bull entre 2010 y 2013.

Los denominados grandes han invertido para alistar su lucha contra Mercedes.

En Ferrari se realizó un cambio radical en la estructura. Ahí llegó el cuatro veces campeón del mundo Sebastian Vettel que acompañará al finlandés Kimi Räikkönen, el último monarca de la Casa de Maranello, esto en 2007.

En la parte directiva también se realizaron modificaciones. Luca Di Montezemolo fue despedido y dejó el control en Maurizio Arrivabene, un hombre que llega de la tabacalera Phillip Morris y que tiene como misión apuntalar el regreso del Cavallino Rampante a la gloria en no más de dos años.

Los de Maranello no ganan un campeonato desde el de constructores de 2008, pero esperan cambiar esa suerte con el ingeniero James Allison al frente de la parte técnica; su experiencia lo avala ya que fue el hombre que ayudó a las cinco coronas de Michael Schumacher a principios del siglo.

Red Bull, por su parte, espera volver a la senda del triunfo y recuperar parte de la fortaleza que hace apenas unas temporadas les diera la hegemonía suficiente para acumular cuatro títulos consecutivos.

Afortunadamente para los de Milton Keynes, a diferencia de lo ocurrido la temporada pasada cuando el  V6 turbo de Renault tuvo graves problemas desde los ensayos, la continuidad de su proyecto y la evolución del RB10, proyectan al RB11 como un arma digna de las capacidades y potencial de Daniel Ricciardo.

La marca de motores francesa ha trabajado duro para compensar su potencial y algunos estiman que consiguieron hasta 30 caballos de fuerza extra para esta campaña, con lo que podrían amenazar a Mercedes-Benz.

Ricciardo será el hombre líder, pero a él se le suma Daniil Kvyat, quien el año pasado logró puntos en cinco carreras incluido su debut en Australia con Toro Rosso. El ruso será el tercer egresado del Red

Bull Junior Program en tomar un asiento en el equipo A.

Pero si los austriacos quieren aspirar a pelear con Mercedes antes deberán derrotar a Williams.

La escudería de Oxford revivió en 2013 y logró la tercera plaza de constructores gracias a la combinación de experiencia, aportada por el brasileño Felipe Massa y la precisión del finlandés Valtteri Bottas quien sumó seis podios.

El objetivo es regresar a las victorias y recuperar la grandeza que los coloca como la tercera escudería más exitosa dentro de la categoría, por detrás de Ferrari y McLaren.

DUDAS EN WOKING

A pesar de todo el revuelo que causó el regreso de Honda como motorista a la máxima categoría, para impulsar a los flamantes McLaren de Ron Denis y revivir las glorias de Ayrton Senna y Alain Prost, la relación no empezó de la forma esperada. Primero, sólo un día (de los 12 que tuvieron de pruebas)

lograron completar más de 100 giros, en los demás se presentaron problemas constantes con la unidad de poder.

Además, el accidente que evitará que Fernando Alonso se presente en la primera parrilla del año del cual aún existen varias teorías ante la falta de información de la escudería de Woking. De hecho, los rumores apuntan a que tampoco corra el Gran Premio de Malasia.

Tanto Kevin Magnussen como Jenson Button saldrán a arrastrarse para recoger las migajas que dejen caer de la mesa los equipos grandes.

Nosotros los pobres

Force India luchó el año pasado por estar dentro de los cinco primeros e incluso, amenazó a McLaren en quitarle esa posición. Esa posibilidad ahora luce lejana luego de los retrasos en la producción del nuevo VJM08.

Lotus parece enfilado a escalar a la sexta posición después de la tragedia de 2014. Ahora impulsados por motores Mercedes, la escudería de  Enstone cree que tanto Romain Grosjean como Pastor Maldonado podrán sumar puntos de manera constante.

Detrás de ellos Toro Rosso hace una apuesta arriesgada con dos novatos jóvenes: el holandés Max Verstappen, quien se convertirá a sus 17 años en el debutante más joven en la historia de la serie, así como el español Carlos Sainz Jr, que  se rumora llegó luego de que su padre presionó a la marca de bebidas energéticas, a cambo de que él se uniera al proyecto del Rally Dakar con Peugeot.

Sauber se restructuró con dos nuevos competidores: Felipe Nasr y Marcus Ericsson; ambos pagaron más de 20 millones de euros por estar ahí.

Los restos de Marussia llegan bajo el nombre de Manor, sin que se tenga certeza del resto del año.

Así comienza una nueva campaña de la Fórmula 1.