Yanqui de corazón; Derek Jeter entregado al traje a rayas

El capitán de los neoyorquinos llegó para escribir una de las grandes historias en el equipo que sumaba 18 años sin conseguir una Serie Mundial cuando él arribó

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Derek Jeter realizó una de sus grandes jugadas al atrapar un batazo de foul en un partido ante Medias Rojas. Foto: AP
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Otra de las jugadas histróricas a la defensiva fue ante los Atléticos. Foto: AP
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Mike Gallego (der.) había sido el último yanqui en portar el 2. Foto: AP
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En su despedida de Nueva York el pasado jueves. Foto: AP
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José Contreras expuso que la familia de Derek es ejemplar. Foto: AP
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Derek Jeter en el homenaje que le hizo Yanquis el 7 de septiembre. Foto: AP
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CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre.- Derek Jeter y Mariano Rivera marcaron una brillante época con los Yanquis de Nueva York y tienen un lugar asegurado en el Salón de la Fama. Pero esa fantástica historia, que protagonizaron con los Bombarderos del Bronx, pudo no ser una realidad.

Durante los entrenamientos primaverales de la temporada de 1996, el manager Joe Torre no tenía duda de que Jeter estaba listo para ser el titular en las paradas cortas. Todos respaldaban la decisión, menos el dueño del equipo, George Steinbrenner, quien nunca se caracterizó por confiar en el talento joven y optaba más por firmar a jugadores ya hechos de otros equipos.

Ahí se presenta un momento importante que marcaría el rumbo no sólo de Jeter, sino de los Yanquis, y lo que más tarde se convirtió en una dinastía.

Steinbrenner estaba decidido a traer un shortstop de experiencia para esa temporada y en su mente estaba el dominicano, Félix Fermín, de los Marineros de Seattle. El dueño del equipo estuvo a punto de cometer lo que hubiera sido uno de los errores más costosos en la historia de las Grandes Ligas, ya que para completar ese movimiento estaba ofreciendo ni más ni menos que al relevista panameño Mariano Rivera, quien había debutado un año antes con Nueva York.

Gene Michael, un supervisor de las sucursales  de Yanquis y asesor del equipo convenció al Jefe de darle la oportunidad a Derek Jeter y el cambio no se hizo.

Jeter arrancó esa temporada como titular por primera vez en un partido inaugural, de los 17 en fila que consiguió. Esa cadena se rompió en 2013 cuando  estuvo lesionado.

El parador en corto de los Yanquis conectó cuadrangular en ese primer partido frente al estelar Dennis Martínez, de los Indios de Cleveland.

Jeter comenzó como noveno bat y se ganó toda la confianza de Joe Torre durante la temporada regular al responder en los momentos oportunos. Luego era intercalado en los primeros puestos del line up.

Ya en los playoffs frente a los Orioles de Baltimore se vivió uno de los momentos que dejaría marcada la carrera de Jeter. En el primer juego, y con los Yanquis abajo en la pizarra, el shortstop conectó un largo batazo a la banda contraria que iba con etiqueta de cuadrangular. La esférica comenzó a perder vuelo y cuando parecía que el jardinero derecho de los Orioles, Tony Tarasco, la atraparía, apareció por encima la manopla de un aficionado para quitarle esa opción y hacer que el batazo se marcara como cuadrangular. Luego se sabría que ese gran héroe anónimo de los Mulos era un pequeño de 12 años, y su nombre Jeffrey Maier, pasó a la fama junto al del pelotero de los Yanquis.

Nueva York ganó la Serie Mundial, la primera desde 1978, y Jeter había iniciado con el pie derecho su aventura en el Bronx. En noviembre era designado de manera unánime como Novato del Año de la Liga Americana.

Yanquis comenzó a coleccionar títulos desde la llegada de Jeter junto a otros peloteros importantes.

En 1998 ya con un equipo totalmente conjuntado en el que brillaban Jeter, Mariano Rivera, Bernie Williams, Jorge Posada y Andy Pettitte marcó el inicio de una brillante etapa de los Yanquis al ganar tres Series Mundiales consecutivas.

Eran cuatro títulos en cinco años.

En total el capitán de los Yanquis logró cinco anillos de Serie Mundial con la última que ganó en 2009.

La carrera del jugador fue impecable y sólo hubo un momento tenso en 2010 cuando cumplió el último año del contrato que firmó por diez y 189 millones de dólares. Yanquis no daba señales de ofrecerle una renovación a largo plazo e incluso se llegó a mencionar que probara la agencia libre o si se quedaba podría ser movido de posición, debido a sus 36 años.

Tras una serie de malos entendidos con los directivos, Derek Jeter aceptó gustoso la propuesta de tres años por 53 millones y una opción para 2014. Así aseguró que su carrera terminaría con Yanquis, su equipo de toda la vida.  

“Lo mejor que he visto”

El cubano José Contreras se unió a los Yanquis en 2003 y era ya un lanzador consagrado en su país. A pesar de la experiencia en los diamantes quedó impactado con la presencia de Derek Jeter, quien siempre estuvo listo para ayudarle.

Contreras tuvo que dejar a su famlia en Cuba y la soledad era un factor en contra, pero el shortstop de los Yanquis hizo todo lo posible para hacerlos sentir como en casa.

Tengo grandes recuerdos; para mí es el mejor compañero que he tenido en mi carrera. Además éramos vecinos y tuve la fortuna de convivir con su papá y su mamá, es una  una familia increíble”, dijo Contreras sobre su relación con Derek Jeter.

El cubano, quien la temporada pasada jugó en la Liga Mexicana con  Toros de Tijuana, recordó que Jeter era un ejemplo tanto fuera como dentro del diamante.

Para mí, Jeter es  lo más grande que he visto en un clubhouse dentro de un equipo. Fui muy afortunado de haber llegado a la mejor organización. Yo  ya no era un novato, llegué de 32 años a las Grandes Ligas, pero le aprendí mucho poque en el beisbol como la vida nunca dejas de aprender.”

Contreras ayudó esa temporada de 2003 a Nueva York a llegar a la Serie Mundial, la cual perdieron ante Marlines. 

“Un pelotero ejemplar”

El empresario Alfredo Harp Helú, dueño de los Diablos Rojos del México y un apasionado del beisbol, tuvo la oportunidad de asistir al homenaje que le hicieron los Yanquis de Nueva York a Derek Jeter, a quien calificó como un pelotero ejemplar.

Es un pelotero que se hizo en Yanquis, que siempre jugó para Yanquis y que dio todo en el terreno. De los  jugadores que decían ahí está mi contrato y póngale lo que quieran. Él no estuvo peleando a ver si ganaba un poco más en otro equipo, ya con esas cantidades, el quería seguir ahí”, expresó Harp Helú.

El también accionista de los Padres de San Diego en las Grandes Ligas destacó la imagen que deja Jeter.

Su vida privada fue perfecta, muy ordenada, y por eso duró tantos años.

Yo he visto a muchos  pero no va a haber otro jugador que llegue a ser tan carismático como Derek Jeter, súmenle a quien quieran no me importa si es Pujols o  Miguel Cabrera, no pueden llegar a ser lo que hizo Jeter en su historia. Tiene todo para ser recordado en los  últimos 20 años y seguro también en los próximos 20”, agregó Harp Helú, quien reveló que  su hijo Santiago es fan del jugador de Yanquis y utiliza el número 2 en su uniforme de ligas pequeñas.