CIUDAD DE MÉXICO, 20 de agosto.- El Autódromo Hermanos Rodríguez continúa su remodelación para recibir a la Fórmula 1 en 2015, pero, ¿qué cualidades ofrecerá esta pista y cuáles serán las exigencias técnicas para los equipos? El jefe de dinámica de Caterham, el mexicano Juan Pablo Ramírez, considera que con las modificaciones “será una pista de alta velocidad y es muy probable que las cualidades del pasado prevalezcan”.

Si bien las construcciones serán de alto lujo, en ocasiones el éxito de una carrera en el calendario depende de las emociones que brinde a los fanáticos y a los millones de televidentes. Con experiencia de haber sido ingeniero de carrera principal en equipos como Toyota o Caterham, Ramírez vaticina se tendrán duelos en México, como a principio de los 90, esto, a pesar de la exclusión de la curva peraltada del circuito y la anexión de un tramo al interior del Foro Sol.

Si se conservan las zonas con forma de ‘s’, con su trayectoria actual, o con pocas modificaciones, será una zona de acelerador a fondo. En la recta principal, al ser una de las más largas del calendario, será necesario preparar el auto para obtener la máxima velocidad punta posible y así defender la posición o conseguir un rebase. La parte nueva del estadio, que comprende una serie de curvas, será de baja velocidad y requerirá de una carga alta de aerodinámica, pero esto será una sección pequeña con respecto a la pista.”

El diseño creado para el nuevo circuito del Autódromo Hermanos Rodríguez corre a cargo del alemán Herman Tilke, un hombre criticado por los aficionados de la Fórmula 1 por pistas como China, Abu Dhabi o Bahréin que parecen no ofrecer ningún reto, sin embargo el ingeniero mexicano ve desde el punto de vista técnico un avance en sus trazados, en especial “al incluir ahora largas rectas y curvas cerradas que permitan los rebases, esa es la manera en que funciona la Fórmula 1 y que necesitan estos elementos para tener rebases”.

“La última generación de circuitos desarrollados por Tilke los ha diseñado de tal manera que cada sector tiene unas características muy delineadas. Un ejemplo que me viene a la mente es Corea del Sur. La primera parte es con largas rectas, mientras el último sector eran curvas de alta velocidad, eso generaba un reto a la puesta a punto. Austin es similar.

A los motores atmosféricos como los anteriores, la altura los daña. En la Ciudad de México un motor aspirado pierde el 20 por ciento de su potencia o más. En el caso de los turbocargados no tienen este problema porque la presión interna de soplado se mantiene independiente de la presión atmosférica.”

Ramírez apunta a que el verdadero reto será en la aerodinámica: “Con la altitud hay un cambio de densidad del aire y eso reduce las fuerzas aerodinámicas de arrastre y sustentación, eso será el reto para los ingenieros y pilotos”.