CIUDAD DE MÉXICO, 17 de agosto.-El paso ganador del América en el torneo se mantiene a pesar de la tarde inspirada del portero Carlos Rodríguez. En el alargue, cuando el Morelia saboreaba un empate inesperado, Oribe Peralta apareció para marcar su tercer tanto como azulcrema y poner el 3-2 que le sirvió a su cuadro para llegar a 15 unidades. Rodríguez, en la última, ya no tuvo piernas para llegar al balón como en al menos cinco jugadas previas.

No hubo sorpresa respecto al jugador que cubrió el hueco que dejó Raúl Jiménez en la delantera, aunque eso llevó a ver un once titular de las Águilas sin un solo jugador de sus fuerzas básicas. La experiencia de Luis Gabriel Rey lo llevó a la titularidad. Mohamed también apostó por Rubens Sambueza, Paolo Goltz y Osmar Mares en su once titular.

Los cambios, sumados al planteamiento defensivo de Monarcas, hicieron que el cuadro capitalino tardara en encontrar un funcionamiento óptimo. La apuesta de Miguel Ángel Comizzo le resultó desgastante, aunque encontró la forma de solventar la situación con el ingenio de sus atacantes. A lo largo de la primera mitad fueron tres las jugadas grandes del América, de las cuales sólo una se reflejó en el marcador.

En una, el árbitro Luis Enrique Santander anuló el que pudo ser uno de goles los más bellos del torneo a Oribe Peralta, quien meció las redes con una chilena. En la segunda, en una jugada de laboratorio, Michael Arroyo amenazó con disparar directo, pero Osmar Mares tocó el balón a Sambueza, quien lo filtró a Paul Aguilar. El carrilero llegó a línea de fondo para mandar el centro que convirtió Pablo Aguilar con la cabeza.

En la complementaria, Monarcas regaló un partido rico en emociones. Jugó con el corazón por delante, inspirado por su portero y sin pensar en que su apuesta lo podía llevar a una debacle. Logró emparejar el partido con su primer gol en el Apertura 2014, en el minuto 52, gracias a Duvier Riascos, quien marcó el 1-1 también con la testa. Jugó el Morelia con el cuchillo entre los dientes erróneamente.

El América rápido se sacudió de su letargo, con 20 minutos que le pudieron allanar el camino. En el 56’, Sambueza pudo reencaminar a su club con un zurdazo que sacó en los tres cuartos de cancha. Rodríguez alcanzó a tocar el esférico, pero la potencia que llevaba le dobló las manos para que cayera el 2-1, en lo que fue su único error en el partido. Después, la labor del portero se hizo vital.

Tras el gol de Sambueza, el guardameta michoacano impidió en cuatro ocasiones que el equipo azulcrema aumentara el marcador con lanzamientos de postal. Rey lo probó con un riflazo potente, Peralta con un testarazo que iba directo al ángulo y el propio Sambueza con otro zurdazo. También le desvió un tiro a Martín Zúñiga, quien ingresó de cambio.

Agradeció Monarcas la labor de su portero, pues encontró la igualada en el minuto 76 con el 2-2 de David Depetris, aunque en un descuido echó todo a perder, cuando más duele, sobre la hora.

En el alargue del partido, Rodríguez no pudo detener nuevamente a Peralta, quien en un rebote de la zaga michoacana fue asistido para firmar el 3-2 final y la quinta victoria de los cremas.