RIO DE JANEIRO, 18 de junio.- Un total de 40 chilenos fueron detenidos luego de que intentaran entrar al Maracaná tras invadir la sala de prensa, poco antes del comienzo del encuentro entre España y Chile, informaron medios chilenos.

Ninguno de los que invadieron la sala de prensa logró su propósito de alcanzar las gradas, informó un integrante de la seguridad del estadio.

La seguridad del Maracaná ha confirmado que todos fueron retenidos en la sala de prensa, al no encontrar una vía de escape hacia las gradas y no ofrecieron resistencia.

Los fanáticos, que iban ataviados con la camiseta de la selección chilena, se saltaron el control previo que hay a la entrada de la sala de prensa, rompiendo alguna cristalera y macetas de la entrada.

Una vez dentro de la sala de prensa corrieron de un lado para otro en busca de un acceso a las gradas y, tras comprobar que no tenían una vía de salida a la galería del estadio, rompieron un par de paneles para tratar de llegar al campo, al tiempo que tiraron por el suelo cámaras de televisión y material de la prensa presente en el recinto. Llegaron, incluso, a alcanzar el comienzo de la galería que conduce al terreno de juego.

La intención "era entrar en el estadio, no en el terreno de juego", dijo uno de los aficionados, que aseguró que el problema fue que intentaron comprar entradas pero "no había más que en la reventa y eran carísimas".

Según la seguridad del estadio, los fanáticos permanecen en las dependencias del Maracaná, donde hay una comisaría de policía en la que se tratan este tipo de disturbios. Si los hinchas fanáticos su responsabilidad, pueden ser sancionados, -la mayoría de las veces con multas o con prohibición para asistir a los partidos-, y, en caso contrario, son fichados y citados para una audiencia ante un juez y no pueden abandonar el país mientras tanto.

El pasado domingo, antes del encuentro entre Argentina y Bosnia Hercegovina el estadio de Maracaná, ya registró problemas de seguridad y unos 80 aficionados argentinos lograron entrar al mismo tras romper una valla. La organización, asimismo, detectó una treinta de entradas falsificadas.

Entonces, la policía informó de que nueve de estos aficionados fueron detenidos, tres de los cuales admitieron su responsabilidad y los otros seis fueron citados para una audiencia, el próximo 30 de julio.

En Brasil, el llamado estatuto del aficionado creó comisarías especiales, las "Comisarías del Aficionado" que funcionan en los estadios en los días de partido, para combatir la violencia en los canchas.

rja