CIUDAD DE MÉXICO, 4 de junio.- La frase de Carlos de los Cobos, es lapidaria: “para dirigir en México hay que hacer pactos con dos promotores y yo no hago esas cosas con nadie”.

El resultado es que este técnico está vetado para dirigir en el futbol mexicano desde hace dos años al estar enfrentado con Carlos Hurtado y Guillermo Lara.

Sin embargo hoy inicia un nuevo draft en el futbol mexicano sin ningún patrón aparentemente confiable para los jugadores.

El 70 por ciento de las cartas que se pondrán sobre la mesa son propiedad de dichos promotores, mientras que el resto se reparten entre clubes, empresas y jugadores independientes.

El promedio de transacciones cada semestre varía entre 187 y 214, pero casi todas son a préstamos porque las negociaciones fuertes se hacen con anticipación. “Prácticamente si hay algo cocinado es antes de que acabe un torneo, al draft ya sólo se llega a arreglar algunos detalles de otros futbolistas”, refiere Rodrigo Suárez Gilly, quien desde hace cuatro años tiene licencia FIFA, pero poca suerte en el mercado.

Un representante promedio de los 13 que tienen licencia FIFA en México, cuenta con entre 70 y 80 futbolistas repartidos en tres divisiones, pero en el caso de Hurtado llega a manejar hasta 300 futbolistas, y Lara, aunque con un poco menos, solventó sus nexos con la Federación Mexicana de Futbol y es hoy en día el promotor de cabecera del Tricolor.

El mercado en México se ha regularizado cada vez más, no veo que sea como lo mencionan que sólo dos promotores se lleven el pastel. Hay oportunidad para todos”, cuenta Mauricio García de la Vega, quien antes de ser agente FIFA trabajaba en acciones bancarias.

El draft de este Apertura 2014 variará poco con respecto a los anteriores. En un hotel de Cancún se reunirán todos los representantes de clubes y se pondrán en la mesa las posibilidades de préstamos entre equipos.

Las cartas fuertes para este torneo son Lucas Lobos y Antonio Naelson Sinha, pero es muy probable que ya lleguen arreglados con algún equipo.

Es ahí donde realmente tiene relevancia la labor del promotor. Muchas veces no depende de nosotros sino que los clubes se pongan de acuerdo y entonces intervenimos para arreglar sueldos, primas, seguros, casa y demás cosas que se estipulan en el contrato”, explicó Mauricio García de la Vega.

Se recuerda que han existido casos como el de Gabriel Pereyra en 2007, quien llegó sin equipo después de que terminó su contrato con el Cruz Azul, y el Atlante se lo terminó llevando.

En 2005 Jaime Lozano estaba arreglado con el América por medio de un promotor, pero de última instancia Tigres ofertó mucho más por él a Pumas y la transacción se cerró para los del norte.

Sucedió similarmente con Israel Castro en 2011 cuando Pachuca lo pensaba ya en sus filas, pero el Cruz Azul tiró un fajo de billetes más por él y lo consiguieron.

Si embargo, llega la parte de la operación en la que el jugador tiene que desprenderse del diez por ciento como pago para el promotor.

Casi todos los clubes del futbol mexicano tienen convenio con algún agente para formar la plantilla base. Es decir, partiendo desde arreglar al director técnico hasta cierta cantidad  de jugadores se manejan así hasta incluso, parte de la campaña.

 Muchos jugadores llegan al hotel sede del draft sin un futuro claro, van contra la fatalidad. Saben que su trabajo ya no depende de ellos y dejan en las manos de dueños y promotores su destino.

Casi siempre te dicen que no hay nada. La espera se hace larga hasta que ya muy comprometido y cerca del cierre de registros te dicen que hay algunas ofertas, pero que no son muy buenas. A contrarreloj se tiene que tomar una decisión y no hay de dónde escoger”, relató Pedro Pineda, quien al final de su carrera tuvo que lidiar con el draft.

Muchos creen que los agentes están coludidos con los dueños en la toma de algunas decisiones de jugadores y siguen demandando un sindicato de futbolistas.

Es nuestro Régimen de Transferencias, es lo que hay. Lo que tenemos que hacer los que participamos en él es adaptarnos a las reglas como están establecidas”, dijo García de la Vega

Lo paradójico en México es que el control dividido en dos cabezas (Hurtado y Lara) no cuenta con licencia FIFA.

México tiene a 13 agentes reglamentados que gracias a los nuevos estatutos y a la apertura del mercado internacional, han podido encontrar nuevas
vertientes de negocios.